Los crematorios en Perú, sin pausa los 7 días de la semana

El Crematorio Piedrangel en Lima pasó de incinerar entre 10 y 15 cuerpos al día a tener que convertir en cenizas de 120 a 130 fallecidos diarios, 550% de aumento.
jueves, 18 de junio de 2020 · 00:04

EFE/ Lima

 La Covid-19 se hace  casi eterna para los crematorios de Lima, que llevan tres meses incinerando fallecidos por la enfermedad de forma ininterrumpida, 24 horas diarias, siete días a la semana, pese a lo cual la acumulación de cuerpos es tan grande que la lista de espera llega a los tres días.

Protegidos de la cabeza a los pies, los denodados operarios de estos hornos son testigos de primera mano de la incidencia real de la pandemia en Perú, consolidado como uno de los epicentros del virus a nivel global.

Con más de 237.000 contagios, Perú está entre los diez países del mundo con más casos confirmados de la Covid-19 y es el segundo en Latinoamérica, solo por detrás de Brasil. 

 
Foto:EFE

Los fallecidos ya superan los 7.000, pero los registros de los crematorios apuntan a que son muchos más, sobre todo en Lima, que concentra el 60% de los casos. “Solo nosotros debemos estar sobre las 6.000 cremaciones de fallecidos por la Covid-19”, aseguró Roberto Gonzales, director del Crematorio Piedrangel, uno de los más grandes de Lima, que tiene un convenio con el Estado para recoger e incinerar a los fallecidos por el coronavirus en la capital peruana.

Sus escalofriantes cifras parecen cuadrar con los funestos registros del Sistema Informático Nacional de Defunciones (Sinadef), que revelan que, desde el inicio de la emergencia, hay más de 10.000 muertes sospechosas solo en Lima. Solo en mayo murieron cuatro veces más personas que en el mismo mes de años precedentes.

 
Foto:EFE

“Ni en la peor pesadilla pensamos que esto iba a suceder”, afirmó Gonzáles, cuyo crematorio ha pasado de incinerar entre 10 y 15 cuerpos al día a tener que convertir en cenizas de 120 a 130 fallecidos diarios, un aumento del 550 %. Esto le ha obligado a instalar raudamente cuatro hornos temporales a los tres que ya tenía en el cementerio Santa Rosa, de la Policía Nacional del Perú (PNP), y a pasar de un horario de incineración de 11:00  a 18:00  a otro de 24 horas, en tres intensos turnos de trabajo sin descanso.

El volumen de trabajo, sin embargo, sigue muy por encima de la capacidad de los crematorios, incluso después de que el Gobierno quitase en abril la obligación de incinerar a todos los que fallecían por la Covid -19 al percibir las primeras señales de colapso en los servicios funerarios. Hasta ahora se sigue haciendo sin familiares. 

Se trata prácticamente de una cremación en cadena, donde cualquier contratiempo demora el ingreso del siguiente cuerpo y eso aumenta la espera de los que siguen en fila, y todo bajo un riguroso protocolo de seguridad.

Costos

Si el fallecido no tiene un seguro social o privado, la familia debe hacerse cargo del coste. En Lima hay dos crematorios públicos que cobran 1.650 soles (474 dólares) y cuatro privados cuyo precio oscila entre los 1.800 y 3.900 soles (entre 517 y 1.121 dólares), lo que es cuatro veces el salario mínimo vital, según advirtió en abril la Defensoría del Pueblo. 

Tanto tiempo llevan los hornos al rojo vivo que han llegado a incinerar en tiempo récord. “No habíamos visto nunca que un cuerpo se cremara en 40 minutos. Imagínese el calor que hay ahí adentro”, dijo Gonzales.

 El proceso acostumbraba a tomar hora y media y la temperatura que se alcanzaba era de unos 1.200 grados celsius, “pero ahora los pirómetros están a tope, por lo que la temperatura debe de ser  mayor”, añadió el dueño, convencido que no hay  otro centro similar en Latinoamérica.

 

“No pensaba trabajar tanto”, dice fabricante de ataúdes

Mientras la economía peruana está semiparalizada desde hace 80 días por la pandemia del nuevo coronavirus, Genaro Cabrera, fabricante de ataúdes de Lima, cuadriplicó sus ventas.

No pensaba trabajar a tal extremo por esta pandemia”, dice Cabrera a la AFP en su negocio situado en el populoso distrito limeño de San Juan de Lurigancho. Junto a su esposa y veinte operarios, este pequeño empresario de 52 años hace ataúdes de madera y acero, cuya demanda se ha disparado debido al covid-19, que tiene a los hospitales de Lima al borde del colapso.

 “Estamos full (repletos) en pedidos. Hasta me quieren hacer depósitos adelantados. Antes de la pandemia fabricábamos 100 ataúdes al mes, ahora en solo una semana llegamos a ese número”, dice Gesarela Llanos, la esposa de Cabrera.

Los ataúdes de 195 centrímetros de largo por 60 de ancho se venden rápidamente. 

Foto: AFP

Cuestan entre 400 y 2.000 soles (118 y 588 dólares). ”Algunos de mis trabajadores dejaron de venir por temor a contagiarse. Tengo seis vecinos que se han muerto por la pandemia”, dice Cabrera. Entre sus empleados hay cuatro migrantes venezolanos, quienes se encargan del acabado de los ataúdes.

La pandemia arruinó a muchas empresas peruanas, pero hizo florecer algunos negocios ligados a la salud y la muerte, como la producción de ataúdes y los crematorios. “Todos los días tentamos a la muerte”, dice  el venezolano Jhoan Faneite, quien recoge cuerpos de víctimas del virus  para llevar a crematorio.

 

Mensaje de Raúl Garáfulic, Presidente del directorio de Página Siete

El coronavirus ha causando la peor crisis económica que me ha tocado vivir en casi 40 años de experiencia profesional y algunos expertos anticipan que la recuperación podría tomar un par de años.

La dramática caída de nuestros ingresos ha puesto en riesgo la estabilidad financiera de Página Siete.

Para salir de la crisis necesitamos reinventarnos hacia contenidos digitales y un paso en esa dirección es nuestra nueva aplicación PaginaSietePro, que está disponible en Apple Store y Google Play.

La aplicación contiene información en tiempo real, la versión completa del periódico impreso y próximamente, información y servicios exclusivos que no estarán disponibles en otras plataformas.

Tu suscripción a la aplicación nos permitirá seguir ejerciendo un periodismo de calidad, con la información completa y el análisis y contexto que nos caracteriza.

Medios de comunicación independientes y valientes son imprescindible para la vida en libertad y democracia. Página Siete lo demostró en varios momentos difíciles que nos tocó vivir durante los últimos años.

Muchas gracias por tu apoyo.

Para suscribirte, descarga la aplicación de Apple Store o Google Play haciendo clic en uno de los siguientes botones:

Apple Store

Google Play

Consultas


   

Más de
3
4
Cargando más noticias
Cargar mas noticias