Especialistas trabajaron con radiación nuclear

Crean moscas esterilizadas para salvar cultivos en    Israel

Los insectos están preparados para salvar plantaciones de manera natural y evitar el uso de químicos que dañan la producción.

Miradas
Redacción Diario Página Siete
Por 
La Paz - miércoles, 15 de julio de 2015 - 19:50

María Sevillano / Jerusalén
 Desde un pequeño kibutz en el norte de Israel se exporta a todo el mundo un curioso producto: millones de moscas de la fruta esterilizadas con radiación nuclear para combatir plagas agrícolas.
Sde Eliyahu, situado al norte de Cisjordania y a poca distancia de la frontera con Jordania, sería una más de las comunidades de organización comunal similares de la zona dedicadas a los cultivos agrícolas o vitícolas si no fuera por el pequeño pero potente reactor nuclear de apenas dos metros que alberga BioBee, la empresa alojada en el kibutz, propietaria en parte de ella.
Este se utiliza para una peculiar producción: moscas esterilizadas tras segundos de exposición nuclear para salvar plantaciones de manera natural y evitar el uso de químicos.
"Nos dedicamos a la producción de insectos benéficos para el control biológico” como ácaros depredadores, pequeñas avispas o abejorros polinizadores, además de la mosca de la fruta, explica a EFE Yesurun Pleser, director comercial de BioBee para América Latina, zona por la que la firma busca expandirse.
Un gran proyecto
La historia del proyecto se remonta a tres décadas atrás como resultado de las divagaciones de dos fanáticos de los insectos residentes en esa pequeña comunidad israelí que buscaron y encontraron la manera de obtener un beneficio tanto económico como social de su pasión.
Qué hacer con ellos, cómo explotar los beneficios de que un "bicho bueno se coma a otro malo”, qué químicos usar o el fenómeno del control biológico fueron las bases sobre las que se articuló lo que poco a poco se perfiló como una empresa puntera en el sector y que, desde el pequeño kibutz, opera hoy en más de una treintena de países.
La idea clave del control biológico de plagas de insectos, ácaros o malezas, entre otros, se sustenta en el empleo de organismos vivos que interfieren o actúan sobre la plaga parasitándola, depredando o enfermándola. Como el número de "controladores” que existen de manera natural no es suficiente para limitar la expansión o reducir la presencia de la plaga, empresas como BioBee se pusieron en marcha para reproducir el curso de la naturaleza y disminuir el uso de los peligrosos  plaguicidas.
En ocasiones, lo logran introduciendo algunas modificaciones en el ciclo vital, como ocurre con su producto estrella, la mosca de la fruta esterilizada.
 En lugar de producir o crear el antagonista de la plaga, se crea la plaga misma. La mosca es la plaga y se crea. (EFE)

 BioBee, a la vanguardia  tecnológica  

Cantidad    Bio Bee puede producir entre 50 y 100 millones de pupas a la semana en sus instalaciones.
Proceso Los machos son transportados hasta el lugar donde el cultivo es arrasado por sus congéneres, se liberan masivamente y, al ser tantos, cuentan con muchas posibilidades de fecundar a sus iguales hembras. Entonces el huevo fecundado por la mosca estéril se pone y queda sobre la fruta.
Ventaja Además de recortar los pesticidas y los daños  al cultivo, el control biológico conlleva el ahorro de agua.

 

 

 

 

 

 

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