Respuesta de Raúl Garáfulic, presidente del directorio de Página Siete, al vicepresidente Álvaro García Linera

martes, 10 de mayo de 2016 · 17:01

 

La Paz, 10 de mayo de 2016

Señor
Álvaro García Linera
Vicepresidente
Estado Plurinacional de Bolivia
Presente

Señor Vicepresidente:

 

Esta es la tercera vez durante los últimos años que me veo en la obligación de aclarar públicamente informaciones erróneas sobre mi persona o sobre Página Siete que usted difunde en conferencias de prensa, las mismas que retransmiten medios oficialistas sin contraparte ni derecho a réplica.

En concreto, ayer lunes 9 de mayo usted informó que Página Siete tiene relación con los denominados Papeles de Panamá porque los señores Eduardo Olivo y Raúl Quiroga figuran en la lista de personas propietarias de empresas panameñas, publicada por el consorcio de periodistas (ICIJ).

Al respecto, debo aclararle que el señor Eduardo Olivo dejó de ser accionista de Página Siete en fecha 3 de agosto de 2015, fecha en que compré a él y a otros accionistas sus participaciones accionariales, lo cual permitió consolidar mi posición de control societario. Esto es fácilmente comprobable revisando el libro de registro de acciones de la sociedad, así como el certificado accionarial correspondiente. Cualquier abogado le puede confirmar que estos documentos determinan la titularidad de una participación accionarial en una sociedad anónima. Si usted tiene información contradictoria, es porque su fuente está desactualizada, lo cual debió haber tomado en cuenta antes de efectuar sus declaraciones. Es importante puntualizar que una transferencia de acciones no requiere ser reportada a Fundempresa, ya que el simple endoso y registro en el Libro de Accionistas son suficientes.

Con relación a mi cuñado, señor Raúl Quiroga, debo informarle que, muy a mi pesar, ni él ni mi hermana Sandra son ni fueron accionistas de Página Siete, aunque sería un honor que lo fueran, por su larga, intachable y exitosa trayectoria empresarial. Por otra parte, debo destacar que Sandra y Raúl residen hace más de ocho años fuera del país.

Sobre sus comentarios acerca del Dr. Mauricio Ipiña, le aclaro que además de ser Secretario del Directorio de Página Siete, el Dr. Ipiña tiene un respetable bufete de abogados que ofrece una gama de servicios, entre ellos, la gestión de empresas extranjeras, al igual que muchos otros bufetes de abogados bolivianos, lo que no es un delito ni una irregularidad. Estos servicios legales no tienen relación alguna con el funcionamiento del periódico ni con su estructura societaria.

Afirmar que Página Siete tiene vinculaciones con los Papeles de Panamá, por unas supuestas compañías panameñas que pertenecen a terceras personas, es tan absurdo como decir que usted estuvo vinculado a las dictaduras militares porque su padre era militar. Simplemente no son hechos relacionados.

Ahora, sobre las compañías panameñas a las que usted hace referencia, le puedo garantizar que si los señores Olivo y Quiroga poseen sociedades constituidas en ese país, el funcionamiento de ellas está enmarcado en la absoluta legalidad, porque conozco el nivel ético con que ambos desarrollan su vida personal, profesional y empresarial.

Por otra parte, le hago notar que desde el punto de vista jurídico, la operación de empresas panameñas en el país, no solo es legal, tal como lo establece el Código de Comercio, sino habitual, lo que es de pleno conocimiento del Estado, que legaliza a través de su Consulado en Panamá y Cancillería la documentación que dichas sociedades necesitan para operar en el país.

Mi opinión es que usted pretende convertir los Papeles de Panamá en un circo para intentar desviar la atención de la opinión pública de los escándalos que aquejan a la alta dirigencia de su partido.

Creo también, que de paso, usted intenta desprestigiar a Página Siete. ¿Cómo se entiende sino, que pretenda posicionar al periódico en el centro de un supuesto escándalo, cuando ni mi nombre ni el de Página Siete figuran en la lista de empresas panameñas publicadas? Además, al parecer la mayoría de las empresas "off shore” referidas están debidamente constituidas y tienen usos legítimos, tal como muchos de sus propietarios han comenzado a informar.

Finalmente, considero también que los reiterados ataques de altos jerarcas masistas contra Página Siete son un intento de intimidación. La falta sistemática de pruebas o las medias verdades en las acusaciones emitidas contra el periódico a lo largo de los años son la demostración de ello. Le aclaro que no nos dejaremos amedrentar y que Página Siete seguirá informando de forma plural, independiente y responsable. Esa es nuestra esencia a la que no vamos a renunciar.

No obstante, le aclaro que doy la bienvenida a cualquier investigación que genuinamente pretenda revelar posibles hechos irregulares de cualquier índole y me comprometo a cooperar con las mismas.

Cuando cometemos errores en Página Siete nos disculpamos, como corresponde, y respetamos las críticas cuando éstas están debidamente fundamentadas, pero las rechazamos enfáticamente en esta oportunidad, simplemente porque el caso no se aplica a nosotros.

Atentamente,

Raúl Garáfulic Lehm

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