Entrevista

Alcalde Luis Revilla: “El Gobierno está en un afán permanente de confrontación”

”Las relaciones con el Gobierno son cordiales, respetuosas, pero muy difíciles”, dijo.
domingo, 17 de julio de 2016 · 00:00
Página Siete / La Paz
El alcalde Luis Revilla admite que las relaciones con el gobierno de Evo Morales son "cordiales, respetuosas, pero muy difíciles”, debido a que "el Gobierno está en un afán permanente de confrontación”.
"Es una pena que no haya la suficiente apertura para trabajar de manera conjunta en el municipio, más aun si tomamos en cuenta que por primera vez después de mucho tiempo vamos a  tener un periodo de tres años sin elecciones (…) y hay una oportunidad inmejorable para hacer gestión, para que nos dediquemos  a trabajar”, afirma en el Desayuno de Trabajo de Página Siete.

Sin embargo, dice que no pierde la esperanza de poder coordinar en el futuro con el Gobierno.
No asistió a la reunión del presidente Evo Morales con los alcaldes. ¿Qué pasó?

No recibí invitación. Teníamos ya una agenda muy pesada en el transcurso del día, en vísperas del 16 de julio; si no, hubiera hecho lo mismo que Soledad Chapetón, ir de todas maneras, aunque no nos inviten, porque son proyectos importantes para el municipio, pero no recibimos invitación. Yo hablé con Soledad y efectivamente ella tampoco recibió invitación.

En todo caso, las relaciones con el Gobierno central son muy difíciles…

Muy difíciles. Son cordiales, respetuosas, pero muy difíciles. Es una pena porque siendo La Paz sede del Gobierno, teniendo de vecinos a los ministros, a los parlamentarios, al propio Presidente y al Vicepresidente, que no haya la suficiente apertura para trabajar de manera conjunta con  el municipio, más aun si tomamos en cuenta que por primera vez después de mucho tiempo vamos a  tener un periodo de tres años, por lo menos, sin elecciones. Los últimos 10 años hemos vivido con una elección tras otra. Ésta es una oportunidad inmejorable para hacer gestión, para que nos dediquemos  a trabajar. Qué bueno sería que el Presidente nos convocara a los alcaldes de las capitales, a los gobernadores, y nos dijera: éste es el plan para los próximos tres años, coordinemos. Nadie se lo negaría. El Gobierno está en un afán permanente de confrontación y eso ocasiona que no podamos establecer esta coordinación. De todas maneras, no pierdo la esperanza.

¿Y se puede gobernar la sede de Gobierno en estas condiciones?

Se puede gobernar, se puede llevar adelante los proyectos, los programas, pero tardan más. Ésa es la diferencia. Es decir, vamos a hacer las cosas que tenemos que hacer,  igual vamos a hacer los hospitales, los viaductos, las escuelas, pero vamos a tardar más. Si lo hiciéramos en coordinación con el Gobierno, si tuviéramos cooperación, por ejemplo, para acceder a créditos, podríamos hacer las cosas de manera más rápida.

En verdad, ¿usted cree que no habrá elecciones en los próximos tres años, que no habrá un "segundo tiempo”?

En este momento hay una decisión soberana, ciudadana y democrática, que no ha permitido modificar la Constitución Política para viabilizar una nueva reelección. No hay forma legal de invalidar el referendo, así que si están pensando en encontrarle la vuelta para realizar un nuevo referendo, yo creo que los resultados van a ser mucho más adversos para el Gobierno y estoy empezando a pensar que ellos lo saben. Por lo tanto, más vale que nos dediquemos en estos tres años a hacer una gran gestión.
 
Ojalá que el Movimiento Al Socialismo, como todas las organizaciones políticas, se renueve responsablemente y comprometidamente con la democracia, que piense en el futuro, en su futuro como organización política, más allá de los líderes actuales, porque eso sí sería responsable con la gente que cree en ellos. Ojalá que no tengamos elecciones en tres años y que tengamos este tiempo muy valioso para hacer gestión, para coordinar, y que incluso el Presidente termine su gestión de manera ejemplar. Ojalá que el Gobierno pudiera tener esta lectura, que es la más sana y que condice con esa decisión que ha adoptado el pueblo boliviano el 21 de febrero.

Un sector de las juntas vecinales está promoviendo su revocatoria. ¿Qué opina al respecto?

Bueno, no es casual que sean militantes declarados del "proceso de cambio” y del Gobierno. Claramente es una acción con finalidades políticas que no condice con los procedimientos ni con los tiempos para este tipo de acciones. Estas personas no tienen representatividad. Ustedes pueden investigar: el señor Jaime Vera, según él, es presidente de la Fejuve desde el año 2009. Él fue elegido en 2009, pero, después de él  hubo tres  o cuatro presidentes porque el mandato de la Fejuve dura dos o tres años. Entonces, estamos hablando de personas que no tienen representatividad ni legitimidad. Lo que sí tienen es un importante apoyo político del Gobierno.

Entonces, ¿esa demanda no tiene ninguna viabilidad? 

No la tiene. En primer lugar, porque tendríamos que estar en una situación, imagino yo, de absoluto caos, de un desgobierno tremendo, de una Alcaldía quebrada, para que la gente esté pensando en una cosa así, y no estamos en esa situación;  y segundo, porque la ley dice que esos procesos se discuten a mediados de la gestión constitucional. Estamos muy lejos de ambas dos cosas. Por eso digo que el planteamiento no condice con los procedimientos, ni con los tiempos  ni con el sentimiento de los paceños.

Las últimas encuestas lo perfilan a usted entre los posibles candidatos para enfrentar a Evo. ¿Qué le parece?

Eso está lejos, bastante lejos. Tenemos tres años maravillosos para hacer gestión, para dedicarnos a trabajar, a coordinar, a resolver los problemas. Veo las futuras elecciones muy lejos. Nosotros hemos tomado la decisión de convertir a nuestra agrupación (SOL.bo) en un instrumento político nacional, pero eso ¿cuánto tardará? ¿Cinco, 10, 15 años? No sabemos. Por lo tanto, esta decisión que creemos que es responsable, de construir una alternativa política, renovada, puede tomar muchísimo tiempo y no sé si estará lista para enfrentar unas próximas futuras elecciones nacionales, así que estamos lejos. Sabemos lo que queremos hacer con la agrupación, pero pensar en elecciones es una cosa demasiado prematura en este momento.

El Presidente ha vuelto a decir hace algunos días que la Alcaldía de La Paz ha pagado la movilización de los discapacitados…

Estas acusaciones son tradicionales en esta época, en vísperas de las celebraciones julias. Yo creo que son una cortina de humo para distraer la atención sobre obras que no hay en la ciudad de La Paz por parte del Gobierno. Nosotros hemos inaugurado varias obras, pero no tenemos ninguna del Gobierno en la ciudad, sólo tenemos promesas. El teleférico ya sabemos que se está ejecutando, las hidroeléctricas son proyectos que ahí están. Las acusaciones tienen ese carácter distractivo.
 
No hemos financiado la movilización de los discapacitados. No nos interesa hacer ese tipo de cosas, jamás lo hemos hecho. Sí hemos prestado ayuda humanitaria, siempre lo haremos. El pueblo paceño es muy solidario y sus autoridades deben representar ese sentimiento solidario. Se lo ha hecho con los cocaleros, cuando venían a  La Paz, con los indígenas del TIPNIS. A las personas con discapacidad les hemos prestado carpas, hemos desplegado personal médico y hemos hecho una mínima campaña para conseguirles vituallas entre algunas instituciones, mercados, etc., para que tengan un mínimo de alimentación, pero no los hemos financiado. 

¿Cómo evalúa su gestión en estas fiestas julias?

Muy bien, tomando en cuenta que acabo de cumplir un año y un mes de esta segunda gestión. Lo hemos dedicado a cumplir el compromiso que hice en las elecciones de 2015 de terminar todos los proyectos que estaban en marcha: los dos hospitales, uno de ellos hemos entregado ahora y el otro lo haremos en octubre; el puente Ferrobeni, que lo entregamos a fin de mes; el Gutiérrez Guerra que une Miraflores con San Antonio, en octubre; el gemelo de Las Américas, a fin de año. Hemos retomado la implementación de las nuevas rutas del PumaKatari, con la llegada de los buses en diciembre pasado; hemos podido implementar la cuarta ruta del bus a Caja Ferroviaria, a Siete Lagunas; la quinta ruta hacia Kalajahuira, la salida a los Yungas, la inauguraremos este mes; la sexta, la ruta a Irpavi; y la séptima, a la avenida Periférica, en julio, agosto y septiembre, de tal forma que las siete rutas que habíamos prometido van a estar ya en funcionamiento en tres meses más. Este año hemos dedicado a eso.

Uno de los aspectos que más molesta a los paceños es el transporte. Se ha autorizado el alza de la tarifa siempre y cuando mejoren las condiciones y el servicio, pero aparentemente no lo han hecho.  Sigue el trameaje, no hay vehículos en las noches a la periferia, ¿qué se va a hacer?

Estuvimos 40 años sin ningún tipo de control o regulación del transporte público. Un problema de 40 años no se resuelve de la noche a la mañana. Tampoco nos va a tomar otros 40 años para resolverlo. Yo creo que hasta fin de año vamos a tener mejor ordenado el sistema. Hasta hace unos meses era impensable tener tarifas dentro de los minibuses, un registro de los operadores del transporte público con nombre y apellido, una tabla   estándar de calidad en los vehículos sobre los cuales podamos establecer control, una tarifa única, una ley de rutas y recorridos. Estoy tratando de decir que hay un plan sobre el que estamos trabajando y que poco a poco está dando resultados. Es absolutamente injusto decir que todos incumplen, que nadie ha mejorado sus vehículos.
 
Eso no es verdad. Una buena parte de líneas cumplen. De las 540 rutas de transporte público que hay en La Paz, tenemos problemas con 25, en las noches. Hemos hecho un plan para cada una de ellas. Hasta fin de mes, que se cumplen son los 40 días que nos dimos, se habrá solucionado el problema del servicio nocturno. Muchísimos conductores han mejorado sus vehículos. Hay otros que no lo han hecho, pero para eso está la norma y caeremos con todo, sancionaremos. Estamos en un proceso muy cierto de mejora del  transporte  que, como dije, no se puede cambiar ni transformar por arte de magia. Los pasos que hemos dado están en un camino seguro.
 
Necesitamos paciencia.

Se han reducido las multas…

No, no hemos negociado las multas. Ellos han planteado que les reduzcamos las multas, que ahora están en 100 bolivianos. Nos han planteado 70, pero nosotros les hemos dicho que vamos a considerar su pedido si es que dan muestras de que van a mejorar el servicio y resolver el problema de la noche. Vamos a discutir ese tema si cumplen sus compromisos. El gobierno municipal no tiene como objetivo cobrar multas, sino mejorar el transporte. El objetivo es que se cumpla la norma. Éstas no son medidas improvisadas. Hemos presentado un estudio que se hizo en 2014 sobre movilidad en el área metropolitana de La Paz. Hay tres conclusiones: mejorar la red vial, ampliar el sistema de transporte masivo con buses, y regular y controlar el transporte tradicional. Estamos ampliando la red vial, los puentes, nuevas avenidas, túneles, viaductos; estamos por primera vez controlando y regulando el transporte público y estamos ampliando las líneas del bus, que tienen que articularse con el teleférico, y también por supuesto con el transporte tradicional.

Otro de los aspectos bastante criticados ha sido el reajuste al impuesto de bienes inmuebles. ¿Ya se tienen resultados de este cambio?

Hemos bajado la base imponible, pero hemos subido las alícuotas de los impuestos ¿Eso que ha ocasionado? Que el impuesto a la propiedad de bienes y de vehículos sea el mismo,  pero esta acción nos ha posibilitado acercar los valores catastrales a los valores comerciales y cobrar debidamente el impuesto a la transferencia de bienes. Esta medida no afecta a los más pobres. Ésa es una mentira porque los más pobres hacen trámites para adquirir un bien con el sistema bancario, prestándose dinero. ¿Quién adquiere bienes cash? Los que tienen dinero y ellos son los que más defraudan. Eso es lo que hemos hecho, nada más, que los ciudadanos paguen lo que tienen que pagar.
 
Resultados: a pesar de la campaña brutal que hemos tenido en contra de la recaudación tributaria, porque no sólo se ha hablado de un impuesto oneroso, sino que se ha dicho que todos los impuestos han subido, que hay un "impuestazo”, pese a la campaña terrible, nuestro nivel de recaudación es mayor que el del año pasado. O sea, la campaña no ha afectado a la credibilidad de los contribuyentes. El gobierno municipal perdía 30 millones de bolivianos al año en esta defraudación, porque nos engañaban. Ahora el tema está en el Tribunal Constitucional (TC), porque nos han demandado. No tengo muchas esperanzas en el TC, pero hemos presentado los alegatos y ojalá los magistrados los evalúen con seriedad, porque si este fallo sale en contra, va a ser un golpe muy duro a la autonomía municipal. Significaría que quien decide sobre los tributos municipales es el Ministro de Hacienda y no los alcaldes. Sería muy grave que el TC le diera la razón al Ministro de Hacienda, porque le estaría dando un poder que la Constitución y las leyes no le dan, lo convertiría en una autoridad máxima tributaria que no existe. 

Pero, en todo caso, los ingresos de la Alcaldía se han reducido…

Hemos tenido una disminución del 20% en relación al año pasado, 400 millones menos, por la reducción del IDH. Eso es mucho y afecta a las obras grandes y pequeñas y a los  gastos de funcionamiento. Hemos tenido que ajustarnos los cinturones. Cerca de 400 personas han dejado de trabajar en la Alcaldía a inicios de año. La Paz vive de sus impuestos, nosotros no tenemos regalos, no tenemos acceso a créditos. El conjunto de proyectos, los 80 buses, los hospitales, los puentes, los Barrios de Verdad, etc., son producto de los impuestos de los paceños.
 
Los ingresos propios alcanzan a un poquito menos de la mitad de nuestro presupuesto y el otro restante son las transferencias del Gobierno nacional, de los impuestos nacionales que se pagan en La Paz, la coparticipación tributaria, que también la pagamos nosotros. Es decir, los recursos provienen del esfuerzo de los paceños.
 
Nosotros estamos solventando a la ciudad, nosotros estamos cubriendo nuestros gastos con nuestro trabajo, con nuestros impuestos, y eso que La Paz podría prestarse hoy día 200 millones de dólares. Ésa es su capacidad de crédito y de endeudamiento, pero eso requiere la firma del Gobierno. Hemos iniciado trámites para adquirir créditos a los que puede acceder el gobierno municipal. Ojalá los viabilice el Gobierno. Eso podría ayudar a resolver muchos problemas que tenemos en materia de riesgos, atención de barrios, sectores con carencias en la ciudad y otros grandes proyectos. Veremos finalmente cómo terminan estos trámites.

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