Punto de vista

Mayor presión a los opositores “derrotados ”

viernes, 02 de septiembre de 2016 · 00:00
Rodolfo Erostegui,  experto en temas laborales

En los últimos diez años, cuando una región o sector económico o social entra en franca oposición a los planteamientos o políticas estatales y son derrotados por el Estado, inmediatamente, como es el caso de los decretos promulgados el día de hoy, se formulan políticas con un claro tinte de mayor presión a los opositores "derrotados”.

Después de dejar hacer  y deshacer a las cooperativas mineras, ahora estas organizaciones colectivas tendrán que rendir cuentas por los volúmenes y el valor de la producción, así como los métodos  de redistribución de sus ingresos y excedentes. De no hacerlo, dejarán de ser consideradas cooperativas y se otorgará su personería jurídica de empresa privada. Por otro lado, todos los trabajadores que no sean socios de la cooperativa tendrán sus contratos de trabajo bajo la normativa laboral vigente.

Todo trabajador bajo tuición de la Ley General del Trabajo (LGT) y la normativa reglamentaria tiene aproximadamente un costo de 42% para la empresa, esto es por la atención de la salud del trabajador.

  Estos trabajadores también podrán organizar un sindicato poniendo en práctica el Convenio 87 de la Organización Internacional del Trabajo,  ratificado por Bolivia, que permite la libertad sindical, es decir organizar su sindicato en los marcos de la LGT, así como a redactar sus estatutos y elegir a sus dirigentes que gozan de fuero sindical sin ningún tipo de injerencia de la empresa y del Estado.
Las cooperativas no son homogéneas, hay grandes, medianas y pequeñas cooperativas. Existiendo también entre ellas diferencias en la dotación de herramientas e implementos que utilizan en la explotación minera. Las grandes seguramente tendrán capacidad de atender todas las exigencias económicas que obliga la normativa laboral. En las empresas medianas seguramente tendrán algunas dificultades para cumplir con las exigencias. En las cooperativas chicas tienen muy pocos segundas manos y peones. Por ello  estas unidades no tendrán muchas dificultades para el cumplimiento.

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