Ana Apaza / Achacachi
Campesinos y Ponchos Rojos de las comunidades de Warisata, Tacamara y otras poblaciones apedrearon y saquearon ayer las casas de los vecinos de Achacachi. La acción provocó llanto, dolor y pérdidas económicas.
Cargados de piedras, palos y con chicotes en sus espaldas, hombres, mujeres y jóvenes llegaron a las 11:30 a Achacachi. Los movilizados, casi cerca del millar de personas, buscaron "justicia”, porque el martes vecinos de esta localidad quemaron la casa y el vehículo del alcalde Édgar Ramos.
"Queremos justicia, queremos que paguen por lo que le han hecho a nuestro Alcalde”, gritó uno de los campesinos, mientras lanzaba piedras a la ventana de una casa.
El origen del problema radica en que el Alcalde no brindó su informe de la gestión 2016 a la junta de vecinos de Achacachi, según dirigentes. El martes, los vecinos decidieron pedir una vez más a la autoridad que presente su rendición de cuentas, dado que consideran que el municipio no cumple con resolver las necesidades de los pobladores, como la del alcantarillado y porque, además, no soluciona sus problemas del agua.
No obstante, los vecinos realizaron la solicitud cuando la autoridad edil se reunía fuera de la Alcaldía con comunarios, quienes se molestaron ante el ingreso brusco de los pobladores al lugar donde realizaban el encuentro. Ahí se generaron las fricciones que desembocaron en la quema de la casa y el vehículo del Alcalde.
Ayer, ni el contingente policial, que llegó a Achacachi tras aquel incidente, ni la presencia del defensor del Pueblo, David Tezanos Pinto, en el lugar, pudo impedir la violencia y los asaltos.
Los afectados estiman que las pérdidas por los saqueos van desde 1.000 bolivianos (una tienda de abarrotes) hasta los 10.000 dólares (un negocio de celulares y computadoras).
"Hemos estado buscando acercamiento con los mallkus de Warisata, donde tuvimos una reunión y se nos indicó que decidieron entrar en una marcha pacífica a la población. Nosotros accedimos de buena fe”, reconoció Tezanos Pinto ante los medios de comunicación.
Aproximadamente, una hora duró el asalto a las viviendas. La mayoría de las familias -relataron luego sus integrantes- prefirieron mantenerse al interior de sus hogares para evitar ser agredidas. Muchos lloraron impotentes y protestaron contra la Policía luego de lo ocurrido.
Los efectivos de la Unidad Táctica de Operaciones Policiales ingresaron a la ciudad intermedia luego de que los campesinos se iban retirando. En el puente del río Keka, los efectivos lanzaron gases para evitar un eventual enfrentamiento entre comunarios y los vecinos, dado que se estaban empezando a generar fricciones.
"¿Por qué no vienen a tiempo? Ahora que se han ido (los campesinos) recién entran al pueblo.
Son todos unos cobardes. Ahora ¿qué quieren hacer?”, cuestionó una mujer, quien prefirió no identificarse por temor a que tomen represalias en su contra.
Quema de viviendas
El grupo de campesinos quemó las viviendas de los dirigentes de la Federación de Juntas Vecinales, a quienes les atribuyeron haber provocado el incendio de la casa del alcalde Ramos, el martes.
Los movilizados identificaron la vivienda del presidente de Fejuve-Achacachi, Esnor Condori, inmueble que llevó la peor parte de este hecho. Los campesinos derribaron la muralla de la vivienda para entrar; sacaron del interior de las habitaciones ropa, mesas y las puertas de madera, las que quemaron en el patio.
Luego quemaron las dos predios de planta baja que se construyeron en el terreno. Condori, quien se declaró en la clandestinidad, sacó a su familia de esa vivienda un día antes, porque, según su hermano, Marcial, tenía información de que Ponchos Rojos tomarían "venganza”.
"No sólo quemaron las cosas de la casa. También nos robaron pertenencias de valor (garrafas, computadoras, televisores). Hemos salido anoche (martes) porque de la Inteligencia (Policía, dijo) nos advirtieron con que nos iban a saquear”, manifestó.
Frente a lo ocurrido, los vecinos de Achacachi pidieron un referendo revocatorio contra Ramos porque lo culparon de enfrentar a los vecinos y campesinos. Sin embargo, Condori dijo que ésa es una decisión que se tomará en un cabildo. Por el momento la población tomó el control de la Alcaldía.
Agresión a periodistas
El reportero gráfico y la periodista de Página Siete, que cubrieron ayer los sucesos en Achacachi, fueron agredidos físicamente por los campesinos.
La periodista fue lanzada al piso de forma brusca cuando realizaba su trabajo, mientras que al fotógrafo le dieron chicotazos, palazos y además lo apedrearon.
El fotógrafo de APG también fue golpeado y sufrió el robo de una parte de dinero y un artefacto de su equipo de trabajo.