“No es suficiente unirse, hay que construir una alternativa política”

Considera que los juicios buscan evitar la construcción de una alternativa política en Bolivia.
domingo, 16 de abril de 2017 · 01:00
Últimamente, el alcalde de La Paz,  Luis Revilla, no tiene tregua. Del conflicto del transporte  pasó al de la basura. De ahí al de los límites. En esta entrevista con Página Siete expone alternativas para estas preocupaciones de la sede de Gobierno, pero también, en su calidad de secretario general de SOL.bo, explica que para hacerle frente al MAS  no es suficiente unirse. Hay que generar una alternativa, dice. 
 
¿Cómo cree que debería terminar este conflicto de límites con Palca y después con los  otros municipios? ¿Terminará en un referendo o qué ocurrirá?
 
Depende del caso. Con el municipio de Mecapaca hemos definido acogernos a la nueva ley y, por tanto, el procedimiento debe terminar en un referendo. En el caso de Palca hemos definido acogernos a la antigua ley y, por lo tanto, tiene que seguir un proceso muy largo que puede llegar hasta la Corte Suprema si es que no llegamos a un acuerdo previo; esto nos puede tomar 20 años más. Por eso es que se ha generado este espacio de conversación que nos permita tratar de llegar a algún tipo de acuerdos.
 
¿Dónde está la dificultad de Bolivia para optar por proyectos de metropolización? ¿Se va a poder aspirar a eso?
 
En primer lugar los límites. Las veces que hemos tenido reuniones con los siete alcaldes del área metropolitana para discutir relleno sanitario, servicios básicos, agua, transporte o lo que fuere, lo primero que salta como un tema pendiente es límites. Y la segunda traba son los intereses políticos, yo creo que hay sectores en el gobierno que tienen una visión más amplia de las cosas y que sanamente pueden ayudar al diálogo, pero creo que hay otros sectores que están más interesados en que el conflicto se mantenga porque eso perjudica a la Alcaldía de La Paz, perjudica al alcalde de La Paz y genera conflictos permanentes.
 
¿Qué sectores son los que están manejando políticamente este tema?
 
Creo que la bancada del MAS en el Concejo Municipal es un sector interesado  en generar problemas al gobierno municipal por el interés político de confrontación, creo que lo propio ocurre en la Asamblea Legislativa, donde hay parlamentarios que están con el mismo interés, pero he encontrado, por ejemplo, en el ministro Siles una mejor predisposición. 
 
Un tema pendiente que  está complicando su gestión es el de los servicios. ¿Cómo piensa que va a resolver temas como transporte y basura?
 
Tenemos un conflicto  con la falta del control del transporte que tiene décadas. Revertir eso no se hace de la noche a la mañana, pero creo que estamos dando pasos poco a poco. ¿Qué falta? Establecer un sistema de control de los vehículos para garantizar el cumplimiento de horarios y de rutas y ese es un tema de tecnología, que pueden ser GPS en los minibuses o un sistema de control a través de sensores porque no puedo tener guardias municipales en cada esquina, no puedo ni siquiera tener  en cada parada tomando en cuenta que tenemos 500 líneas de transporte y nosotros tenemos 200 guardias.
 
¿Está comprando un sistema?
 
Estamos estudiando el sistema, estamos en un proyecto con asistencia técnica del BID y estamos trabajando en cuál va a ser la mejor posibilidad.
 
¿Tiene algún plazo? 
 
Todo dependerá de este estudio final que estamos haciendo con el BID de los recursos que signifiquen la implementación del proyecto. Ojalá podamos antes de terminar nuestra gestión  tener implementado el sistema.
 
En el caso de la basura, a pesar de estas dificultades de estos meses vamos a tener el mejor servicio del país. Esto no solamente significa la modernización, sino que  vamos a instalar más de 1.000 contenedores en prácticamente todas las esquinas de la ciudad donde la topografía lo permita (60% de la ciudad).
 
Qué falta para que las alcaldías de La Paz y El Alto constituyan una empresa de agua eficiente para la ciudad. ¿También pasa por el tema político?
 
Sí y lo hemos podido verificar con las declaraciones de autoridades del Gobierno, que nuevamente están poniendo como pretexto la obligatoriedad de que los ocho municipios del área metropolitana constituyan la empresa y no solamente La Paz y El Alto. ¿Cómo los obligamos? Hay municipios que no quieren, sin embargo, no hay que olvidarse que el 95% de los usuarios de la actual EPSAS intervenida están en La Paz y El Alto, es un poco complicado pensar que el 5% de los usuarios  vayan a decidir sobre el 95%. 
 
¿Por qué el Gobierno le pone trabas?
 
No lo sé, no lo entiendo, porque incluso yo he hablado con otras altas autoridades del Gobierno que me han señalado que hay el criterio en algunos sectores del Gobierno de que efectivamente esto es responsabilidad de los municipios. Para nadie es secreto que EPSAS implica pegas, cargos, para nadie es secreto que gran parte de la dirigencia del partido de gobierno de El Alto tiene efectivamente cuotas de poder en EPSAS.
 
Cuando dice "ojalá”, es como resignarse, ¿de qué depende el acuerdo en todo caso?
 
De voluntad política.
 
Pero es que eso no se ha reflejado, entonces ¿hay que tirar la toalla? 
 
No hay manera de que se haga una transición entre una empresa intervenida administrada hoy día por el Gobierno hacia una nueva empresa administrada por los municipios de manera violenta. Tiene que haber un proceso de transición ordenado. Evaluaremos otras posibilidades, yo no las descarto, las hemos discutido también con la alcaldesa (de El Alto), acciones legales, interponer recursos, son una posibilidad también, pero presentamos la propuesta y lo primero que haremos será buscar un escenario de diálogo.

¿Entonces una forma de blindarnos ante una eventual crisis de agua todavía no está garantizada para los paceños?
 
Las inversiones que se han hecho con motivo de la crisis nos garantizan que tengamos la provisión de agua potable de aquí hacia adelante. Pero una cosa es garantizar la provisión de agua potable y otra cosa es la gestión cotidiana y diaria de la empresa, porque aunque no hemos tenido racionamiento antes del 2016, igual la empresa no funcionaba bien. También se trata de garantizar las inversiones que se tienen que hacer en las redes, el manejo eficiente y profesional  de la empresa hacia adelante en términos de gestión, incluso la posibilidad de que la empresa pueda convertirse en una empresa muy fuerte con posibilidades de hacer inversiones en otras áreas, como ocurre en otras ciudades.
 
Límites, agua, basura, es decir una serie de problemas de La Paz pasan por la voluntad política del Gobierno. ¿Cuál es su percepción respecto a la actitud del Presidente con La Paz, más allá de estos grupos del MAS?
 
No lo sé, porque no hablo con él hace mucho tiempo, en algún momento sí hemos tenido alguna conversación con el Vicepresidente respecto a estos temas, pero no, no conozco la verdad cuál será el criterio del Presidente; vamos a tratar que en el transcurso de las siguientes semanas tengamos una reunión porque hay varios temas que tienen que ver no sólo con estas aristas, sino con otro tipo de inversiones importantes para  La Paz.
 
Otro de los conflictos que ha generado críticas a su gestión ha sido el de  las construcciones. Una de las críticas que se hace es la excesiva cantidad de edificios que hay en zonas hiperpobladas que puede complicar los servicios y lo más grave, las urbanizaciones en espacios donde puede haber deslizamientos.
 
El fenómeno del crecimiento vertical de las ciudades no es un fenómeno de La Paz, es un fenómeno mundial. En algunos lugares que no son las áreas de expansión, sino Calacoto, Miraflores, Sopocachi,  siempre se ha sabido que estos lugares son aptos para la instalación de edificios y ahí no hay mayores dificultades respecto a las redes de servicios, porque así ha sido pensada la ciudad desde hace muchas décadas. En otras áreas, que son justamente las de expansión de la ciudad, ahí sí tenemos más dificultades por el problema de límites, en parte porque esta indefinición hace que los constructores se aprovechen de normas más flexibles. Hemos aprobado una nueva ley de fiscalización que nos va a permitir hacer una fiscalización, primero, mucho más rápida y, segundo,  mucho más rigurosa con el tema de las construcciones. Por ejemplo, vamos a poder imponer multas a las edificaciones fuera de norma que van a ser tan altas que el constructor va a tener que pensar dos veces si realmente le conviene construir un piso de más porque para regularizarlo mañana va a tener que pagar más del valor de lo que cuesta ese piso.
 
Pasando al tema político, hemos visto mucha agilidad de parte de la justicia en contra de los opositores. Algunos han ido a parar a la cárcel. ¿Cómo está viendo esta actitud? ¿Usted tiene juicios?
 
Un montón de juicios. En nuestro caso la mayor queja que tenemos es que cualquier cosa que se denuncia contra el Alcalde es aceptada por más que no tenga sentido, he estado citado a un proceso por hechos de los que se acusa a la Alcaldía de años en los que yo ni siquiera había nacido. Eso claramente tiene que ver con una acción política de las instancias judiciales respecto a nosotros. En el caso de otros líderes opositores, la cosa se ha hecho peor, lo que ha pasado con Ernesto Suárez verdaderamente es una barbaridad. Está claro que hay una acción de la justicia que responde a intereses políticos, eso no es ningún secreto.
 
¿Tiene en mente cuántos juicios le siguen? ¿Qué tiene que decir por ejemplo sobre el caso Katanas?
 
Cuarenta y pico. Creo que el Gobierno efectivamente está siendo jalado por las corrientes más radicales, más autoritarias, y eso le está haciendo llegar a extremos como éste. En mi caso, claramente se están fabricando testigos o recurriendo a testigos totalmente descalificados con la única finalidad de involucrar a autoridades municipales en procesos en los que no tenemos nada que ver, como es el caso Katanas.
 
Usted, junto a otros líderes, ha suscrito la declaración por la justicia y la democracia. ¿Cuál es el fondo de la misma?
 
Llamar a la reflexión a la opinión pública nacional e internacional sobre cómo nuestra democracia está siendo deteriorada y cómo se está instrumentalizando la justicia con fines políticos. La necesidad de que se acopie antecedentes de todos estos años en los que los líderes han sido objeto de persecución, pero también la necesidad de mantener y defender el cumplimiento de la CPE respecto al tema de la reelección.  No ha sido nuestra preocupación el tema electoral, eso no ha sido objeto de las distintas reuniones, no hemos tratado ni candidaturas ni temas electorales porque no estamos preocupados por eso.
 
¿Por qué han decidido reunirse ahora? ¿Se han sentido amenazados?
 
Hemos sentido entre las autoridades que se está produciendo una arremetida de la justicia utilizada con fines políticos en contra de nosotros y de otros ciudadanos. Esto está tomando un tono que no corresponde, para evitar que en el futuro se generen alternativas políticas. Hay una sensación de que el Gobierno está acudiendo a utilizar la justicia para desprestigiar y descabezar a los líderes políticos y de esta manera evitar que se generen alternativas.
 
¿Tienen planificadas acciones a futuro?
 
Darle seguimiento a estos temas y a estos compromisos que hemos hecho, recabar antecedentes, conformar equipos de trabajo para denunciar en el ámbito nacional e internacional cómo se está utilizando la justicia con fines políticos. Una opinión personal mía es que no es suficiente con unirse y enfrentar al candidato del MAS en una próxima elección, hay la necesidad de construir una alternativa política con todo lo que eso significa. Esto lo digo en función a la experiencia de Ecuador, donde se ha unido toda la oposición, pero con un candidato que representa al pasado.
 
¿No sería este el germen de una futura alianza de oposición?
 
No lo sé, pero no es suficiente para construir una alternativa, pero además no hemos tratado este tema en las reuniones.
 
¿Usted ha pensado ya en la posible candidatura para el 2019?
 
No, yo estoy abocado a la gestión pero también a la construcción de un proyecto nacional, ese proyecto nacional tardará mucho tiempo en materializarse, no es fácil construir una alternativa política. Ecuador nos acaba de demostrar, además, que no es suficiente unirse como algunos creen, es más importante mostrarle al país una verdadera alternativa,  reconociendo lo bueno que haya ocurrido en este periodo, pero dejando muy claramente dicho que nadie quiere volver al pasado. Yo estoy seguro que el 80% de los bolivianos no queremos volver al pasado.
 
Eso implicaría sacar de juego, por ejemplo, a líderes como Doria Medina, Jorge Tuto Quiroga, el mismo Rubén Costas, es decir, no volver al pasado significaría eso.
 
Ellos tienen que tomar las decisiones, nadie puede arrogarse la decisión personal de otro líder político, pero creo que todos tienen que hacer una autorreflexión verdadera de cómo van a aportar de mejor manera  a la construcción de esa alternativa política.

AVISO IMPORTANTE: Cualquier comunicación que tenga Página Siete con sus lectores será iniciada de un correo oficial de @paginasiete.bo; otro tipo de mensajes con distintos correos pueden ser fraudulentos.
En caso de recibir estos mensajes dudosos, se sugiere no hacer click en ningún enlace sin verificar su origen. 
Para más información puede contactarnos

162
86