Lorena Rojas Paz / La Paz
La Iglesia católica mandó un mensaje al Gobierno: le recordó que no es su enemiga. Autoridades religiosas indicaron ayer que las relaciones entre Ejecutivo y la Iglesia no están rotas, sino distanciadas, situación que se quiere superar.
"Quiero decirles de manera muy particular que en dos oportunidades que tuve de poder acercarme al señor Presidente, le manifesté lo siguiente: ‘Señor Presidente, nosotros, como Iglesia, no somos sus enemigos; nosotros queremos colaborar como siempre ha hecho la Iglesia’”, dijo el Monseñor Aurelio Pesoa, Secretario General de la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB).
Pesoa sostuvo que la Iglesia desea que mejore la relación con el Ejecutivo. "Nuestra relación con el Gobierno es deseable que fuera mucho mejor”, expresó.
La autoridad religiosa recordó que el Gobierno y la Iglesia lograron tener un vínculo "más o menos fluido” antes de la llegada del Papa a Bolivia. Evocó que tuvieron muchas reuniones para preparar la visita. "Para nosotros fue la esperanza, la visita del Papa, de que pudiera darnos la posibilidad de conocernos, porque probablemente no nos conocemos lo suficiente”.
La autoridad agregó que pidieron "el poder tener un canal de acercamiento”, y reconoció que "probablemente no se podrá con el señor Presidente directamente. Él tiene, y eso no es ningún secreto, muchas cosas que hacer, pero quisiéramos tener un canal de diálogo”.
Dijo que ese canal de diálogo no debe ser de dos personas o dos entidades que se enfrentan, sino de "dos entidades que dialogan para buscar el bien”.
"Al final nuestra misión es también buscar el bien, fomentar el bien, cultivar el bien porque todos somos bolivianos. Entonces, nuestras relaciones así están distanciadas. Yo no creo que haya una ruptura”, agregó.
Dijo que la Iglesia espera esa distancia se acorte. "Es deseable de parte de la Conferencia Episcopal y la Iglesia católica en Bolivia el poder tener una relación más fluida, amena, fraterna y seguramente serena. Ojalá que con el tiempo se pudiera entender esto”, insistió.
Por su parte, el sacerdote José Fuentes, secretario general adjunto de la CEB, indicó que pueden haber visiones y opiniones diferentes del país, "pero eso no tiene por qué hacernos enemigos, podemos entendernos dialogando”.
La Iglesia emitió un comunicado en el que asegura que el actual trazo de la carretera que se pretende construir por el Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure sólo responde a intereses económicos externos.
En el documento denominado Llamar las cosas por su nombre, la Iglesia advirtió que el impulso de la vía no responde a las necesidades de los habitantes del TIPNIS.