Tres expertos advirtieron que la demanda no era el camino

Karen Longaric, profesora en Derecho Internacional, expresó que “la presión de un juicio no era la mejor forma de convencer a Chile para que negocie una salida”.
sábado, 06 de octubre de 2018 · 00:32

María Carballo / La Paz

Al menos tres expertos expresaron escepticismo en su momento respecto a que la demanda marítima, presentada en 2013 por Bolivia ante La Haya, era el camino adecuado para lograr una salida soberana al océano Pacífico.

Se trata de Karen Longaric, profesora en Derecho Internacional Público, Armano Loaiza, excanciller, y el abogado Víctor Hugo Chávez.

“No nos explicamos por qué no se acudió a la vía expedita del arbitraje”, declaró Chávez el 28 de abril de 2013, cuatro días después de la presentación de la demanda ante la Corte Internacional de Justicia (CJI). “Nuestro Gobierno se ha jugado una carta política delicada”, dijo Loaiza en una entrevista que fue publicada, ese mismo año, en el libro Las aristas de la demanda de Bolivia contra Chile en La Haya”.

Los tres expertos afirmaron su postura en contrasentido de lo que planteaba el Gobierno respecto a las razones para recurrir a ese alto tribunal internacional.

“Bolivia, como país pacifista, deposita su confianza en la Corte Internacional de Justicia, a la que reconoce como el más alto tribunal establecido por la humanidad para la solución pacífica de las controversias entre estados”, afirmó David Choquehuanca el 24 de abril en 2013, cuando, como Canciller, lideró la presentación de la demanda.

Pese al optimismo que mostró el Gobierno, el 1 de octubre la CIJ sentenció que Chile no contrajo la obligación de negociar con Bolivia.

Las razones de la duda

“Lo dije en muchos programas de televisión y también en artículos en la prensa boliviana porque consideraba que bajo la presión de un juicio no era la mejor forma de convencer a Chile para que negocie una salida al mar para Bolivia”, declaró Longaric a Página Siete.

La especialista agregó: “Sabíamos desde un principio que la Corte lo único que diría era si Chile debía sentarse o no a negociar con Bolivia y hasta ahí llegaba su competencia. En ese sentido era mejor llegar a la negociación bajo la persuasión, la buena relación. Con paciencia se irían concretando acuerdos”.

Loaiza, quien falleció en 2016, en la entrevista que concedió para el citado libro, indicó: “Es delicado llevar este tema a un tribunal internacional. Como lo dije antes, es una decisión muy grave porque al entregar la decisión a una tercera instancia perdemos la capacidad de resolver por nosotros mismos” este tema.

Un día antes de la lectura del fallo -el 30 de septiembre-, Chávez publicó un artículo con el título Sin soberanía el fallo de La Haya no sirve.

“El objeto demandado o petitorio de Bolivia como demandante es que la Corte Internacional de La Haya obligue a Chile a negociar de buena fe un acceso soberano al océano Pacífico; lo que lleva a concluir que una victoria boliviana será en el caso que la CIJ falle tal como es el petitorio de Bolivia, en cuyo caso las palabras centrales que no pueden estar ausentes del fallo son: obligación y soberanía”, escribió el especialista.

Karen longaric Profesora en Derecho Internacional

Esta demanda judicial, cuyo objeto no conduce a un resultado que resuelva de manera directa y definitiva el tema de fondo (acceso soberano de Bolivia al océano Pacífico) generó enormes expectativas en la población, ya que personeros del Gobierno y su entorno de asesores, conformado para esos efectos, aseguraron una solución rápida del problema de fondo. La confusión sobre el objeto de la demanda fue en aumento a raíz de la errónea lectura que se hizo del fallo pronunciado por la Corte el 25 de septiembre de 2015.

* Fragmento de “Inicio y epílogo del juicio ante la CIJ”, artículo publicado el 19 de marzo.

Armando loaiza Excanciller

Nuestro Gobierno se ha jugado una carta política delicada, quizás ganado por la impaciencia, pero no hay duda de que los riesgos son enormes. Es lo delicado de llevar este tema a un tribunal internacional. Es una decisión muy grave porque al entregar la decisión a una tercera instancia, perdemos la capacidad de resolver por nosotros mismos. Recordemos que en 1919, Bolivia sufrió un duro revés en la Liga de las Naciones. Allí acudimos con gran idealismo.


*Fragmento del libro Las aristas de la demanda de Bolivia contra Chile en La Haya (2013)

Victor chávez Docente universitario y analista

Las palabras obligación y soberanía son las que necesariamente deben estar consignadas en el esperado fallo, debiendo tener presente por parte de Bolivia que el fallo de 24 de septiembre de 2015 de admisión de demanda y rechazo de cuestiones de incompetencia planteadas por Chile ante la CIJ, en su punto XXVI señaló que la CIJ no podría asegurar resultados de una negociación. En la eventualidad que el fallo no consigne la obligación de negociar un acceso soberano a favor de Bolivia, ese fallo no le sirve al país.

* Fragmento de Sin soberanía el fallo de La Haya no sirve, artículo publicado el 30 de septiembre.

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