El Presidente de Página Siete responde a García Linera

Una nota publicada en La Razón, por encargo de la Vicepresidencia titulada “Vínculos de Página Siete con la Dictadura”, es totalmente infundada.
martes, 24 de julio de 2018 · 00:10

Página Siete / La Paz

El Presidente del Directorio de Página Siete, Sr. Raúl Garáfulic Lehm, envió una carta al Vicepresidente del Estado Plurinacional de Bolivia, señor Álvaro García Linera, como respuesta a una nota publicada por el periódico La Razón, por encargo de la Vicepresidencia, el 9 de julio del presente, titulada “Vínculos de Página Siete con la Dictadura”, la misma que está totalmente infundada e incluye una serie de maliciosas mentiras, según los argumentos presentados por Garáfulic.

El texto completo de la carta se transcribe a continuación:

La Paz, 20 de julio de 2018

Señor

Álvaro García Linera

Vicepresidente

Estado Plurinacional de Bolivia

Presente.-

Señor Vicepresidente:

Mucho lamento que esta sea la cuarta vez durante los últimos años, en que me veo obligado a contestar públicamente ataques suyos infundados contra el periódico que presido, Página Siete, contra mi familia y mi persona. En concreto, me refiero al artículo publicado por el periódico La Razón el lunes 9 de julio del presente, en la separata denominada Encuentros, que edita la Vicepresidencia del Estado, titulado “Vínculos de Página Siete con la Dictadura”.

Para comenzar, la nota dice estar basada en un texto de Anselmo Esprella, persona que no figura en el Servicio de Registro Civil y por lo tanto es una identidad falsa.

La extrema malicia del artículo es evidente porque: en las dos páginas de la nota hay 17 mentiras, seis manipulaciones informativas y un ataque discriminatorio, los mismos que están detallados en un informe que está disponible en Página Siete para cualquier interesado. La nota está tan mal pensada y redactada que yo despediría a quien la escribió.

Un periódico serio no hubiera publicado semejante nota y el que La Razón lo haya hecho, sólo da validez a la denuncia de Raúl Peñaranda, en su libro Control Remoto, en sentido de que usted controla dicho medio de comunicación. Para colmo, me imagino que la Vicepresidencia pagó generosamente la publicación con dinero de quienes pagamos impuestos.

Las mentiras comienzan en el mismo título, “Vínculos de Página Siete con la Dictadura” porque Página Siete fue fundado el año 2010, en plena era democrática, durante el Gobierno de Evo Morales. Yo tenía diez años cuando Hugo Banzer dio el golpe de Estado, con cuyo gobierno pretende usted vincularme y al periódico que presido. A esa edad difícilmente podía yo tener vínculos políticos.

Los subtítulos de la nota “La Herencia del Mal” y “La Fortuna en Tiempos de Dictadura” dan a entender que construí Página Siete con la herencia de una fortuna mal habida en tiempos de dictadura, lo que es otro embuste, fácilmente demostrable. En primer lugar, porque yo renuncié judicialmente a la herencia de mi señor padre, que falleció siete años antes de la fundación de Página Siete, y en segundo lugar, porque la trayectoria empresarial relevante de mi progenitor, se desarrolló durante la etapa democrática y ello está plenamente documentado.

Dos destacados ejemplos son ATB y La Razón, que fueron líderes nacionales en los sectores de televisión y prensa, respectivamente, mientras él los presidió. Hoy ya no lo son.

Los siguientes son otros dos lamentables ejemplos del contenido de la nota:

El texto dice, “…una comisión especial… investigará la privatización de 212 empresas del Estado... los hijos del empresario desaparecido… fundan… Página Siete. Desde allí se victimizan y atrincheran. Cuando el gobierno pretenda llevarlos ante la justicia por sus fortunas mal habidas, ellos denunciarán al mundo que en Bolivia hay una persecución a la prensa”.

Al margen de que ninguno de mis hermanos es accionista de Página Siete, ni están vinculados a este periódico en manera alguna, la referida comisión de la Asamblea Legislativa ya concluyó su investigación sobre la privatización hace varios meses y después de haberme entrevistado y atendido a mis explicaciones, no presentó ningún tipo de acusación ni cargo contra mi persona.

Desafortunadamente la nota ignora maliciosamente este hecho.

Yo puedo justificar cada centavo invertido en Página Siete y créame que un día, a usted le tocará explicar el origen de su patrimonio.

Otra parte del texto de la carta dice, “El jueves 19 de agosto (de 1971), el coronel Banzer, líder de la conspiración, es detenido en Santa Cruz y trasladado a la ciudad de La Paz. Dos días después, Garáfulic se hace pasar por el mayor Humberto Cayoja, involucrado en el golpe. “Agarré el teléfono y dije soy Cayoja ponga inmediatamente en libertad al coronel Banzer”. Lo soltaron…”.

Esa anécdota no sólo es apócrifa, incomprobable e infundada, sino que además es ridículo pensar que mi padre, haciéndose pasar por un oficial golpista y fingiendo la voz, hubiese podido lograr la liberación del líder de un golpe militar con una simple llamada de teléfono. Por lo menos hubieran inventado que mi padre se hizo pasar por un oficial leal al Gobierno para darle algo de credibilidad a la historia. ¡Por favor…!

Por otra parte, es indignante que usted se ensañe contra una persona fallecida hace casi 15 años, que no puede defenderse. Usted ataca la memoria de mi padre con mentiras porque no tiene argumentos para atacarme a mí, aunque su verdadera intención es desprestigiar a Página Siete porque el periodismo independiente y valiente que ejerce este medio de comunicación es un incordio para su Gobierno. Las denuncias sobre negociados, ineptitud y abusos, entre otros, conforman un obstáculo en su intento de conseguir la repostulación del presidente y la suya propia, las cuales violarían expresamente la Constitución y el resultado del referéndum del 21 de febrero de 2016, que, le guste o no, es vinculante.

Esté usted seguro, señor Vicepresidente, que el equipo que conforma Página Siete no se dejará intimidar y que seguirá ejerciendo el periodismo libre e independiente que lo ha convertido en uno de los medios de comunicación más influyentes de Bolivia. Sus reiterados ataques a lo largo de estos últimos años no han hecho otra cosa que hacer crecer a Página Siete, por lo cual en el fondo le agradezco. Millones de lectores que leen las plataformas impresa y digital del periódico juzgan a diario nuestro contenido y deciden a quién creer. La gran mayoría nos brinda su confianza.

A pesar de la asfixia económica con la que usted ha pretendido someter a Página Siete, bloqueando la inversión de publicidad estatal en nuestro medio, hemos sobrevivido y aprendido a crecer en la adversidad. Lo seguiremos haciendo y no cambiaremos nuestra línea editorial, porque consideramos que la libertad y la democracia son innegociables.

Atentamente,

Raúl Garáfulic Lehm

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