“La justicia se convierte en instrumento para acallar”

El comunicador reafirma que la Ley de Imprenta es la base legal sobre la que se asienta el trabajo de los periodistas en Bolivia.
viernes, 11 de enero de 2019 · 00:16

Página Siete  / La Paz

El periodista John Arandia  sostiene que la justicia se convierte en un instrumento para acallar a la prensa. El comunicador agrega que la libertad de expresión en el país está “muy dañada” a causa de los  intentos por  controlar, alinear y amordazar a la prensa.    

 ¿Cuál es el significado de  la Ley de Imprenta y cuál  diría usted que es su  elemento principal?

La Ley de Imprenta es la base legal, la normativa sobre la que se asienta el trabajo de los periodistas. Su base principal radica en dotar al periodista de sus deberes y sus derechos en el ejercicio de sus funciones ante la sociedad.

Ofrece también seguridad al periodista en el desarrollo de sus funciones, sin temor de ir a la cárcel, aunque la sanción de un tribunal periodístico sea más fuerte que eso. No sólo es pecuniaria, pero repercute inmediatamente en la base misma del trabajo de un periodista que es la credibilidad. Otro elemento principal es el secreto de fuente,  que garantiza a las fuentes poder brindar información delicada cuidando su seguridad.

Se anunció un proceso por la vía penal contra  Raúl Peñaranda y no a través del Tribunal de Ética. ¿Cuál es su lectura del caso?

El periodista Raúl Peñaranda no actuó a nombre personal,  cuando emitió la noticia, lo hizo en el ejercicio pleno de sus funciones como periodista y a través de un medio de comunicación como es la página Brújula Digital, que es conocida,  y fue presentada con todas las formalidades.

Por lo tanto, si existe alguna molestia, denuncia sobre su publicación y si ésta no ha sido en primera instancia respondida satisfactoriamente por el medio o periodista que la publicó, puede ser tramitada ante instancias reconocidas legalmente para el tratamiento de casos y juzgamiento de comportamientos periodísticos,  como ser un Tribunal de Imprenta o un Consejo de Ética periodística.

 Con más razón hoy  cuando  la justicia ocupa los últimos lugares de confianza y credibilidad, donde ésta es política y donde se convierte en instrumento para acallar a la prensa. 

Ante esta situación, el ser juzgado por jueces ciudadanos ofrece al periodista una situación de transparencia y justicia.

¿Cómo diría que está  la libertad de expresión en Bolivia, tras el anuncio  de  un proceso  penal contra  un  periodista?

Muy dañada, no sólo por ese caso, sino por otros que son de conocimiento público y que han sido reconocidos por quienes intentan controlar, alinear y amordazar a la prensa. 

Periodistas amedrentados, perseguidos y con censura previa, medios controlados mediante las amenazas de asfixia económica, normativas ambiguas, presión de organismos del Estado, entre otros, son intentos de acallar las libertades de prensa y libertad de expresión.

 

 

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