Próximo gobierno heredará deuda externa de más de $us 10.747 MM y un déficit fiscal del 8%

La deuda externa boliviana alcanzó un nivel más del doble que el registrado el 2005, cuando llegó a $us 4.935 millones, mientras que el déficit fiscal se proyecta cerrar este año en 8% del PIB, en relación a 2005, cuando marcó un histórico superávit del 2,4%, previa a la asunción de Morales. 
domingo, 20 de octubre de 2019 · 18:54

ANF

El gobierno que surja del voto en las urnas heredará un país con una deuda externa de $us 10.747 millones (MM), de las más altas registradas en la última década, uno de los déficits más altos de la región que oscila por encima del 8% del Producto Interno Bruto (PIB) y la caída constante de las reservas internacionales.

A pesar de que el Gobierno de Evo Morales se ha jactado de llevar al país por la senda del crecimiento económico estos 14 años, producto de la nacionalización de los hidrocarburos y la implementación del modelo económico social comunitario productivo, los indicadores macroeconómicos revelan datos preocupantes.

La deuda externa boliviana alcanzó un nivel más del doble que el registrado el 2005, cuando llegó a $us 4.935 millones, mientras que el déficit fiscal se proyecta cerrar este año en 8% del PIB, en relación a 2005, cuando marcó un histórico superávit del 2,4%, previa a la asunción de Morales. 

La caída de las Reservas Internacionales Netas (RIN) a $us 7.693 millones (MM) a septiembre de este año también es otro indicador que preocupa no solo a sectores productivos y exportadores, sino también al propio Banco Central de Bolivia (BCB) que ha insistido en efectivizar la compra de oro para que aumenten las reservas en lingotes. 

El déficit comercial llegó a junio a $us 755 millones, mientras que el descalce financiero alcanzó a agosto a $us 137 millones, lo que significa que los créditos superaron a los depósitos, tras varios años de crecimiento constante del sistema financiero.

En este marco, se prevé que Bolivia presente el mayor crecimiento de la región, del 3,9% del PIB, producto de los niveles de inversiones públicas. Al respecto, el analista Gonzalo Chávez dijo que el país crece, pero a una tasa más desacelerada.

Desde la Cámara Nacional de Industrias se observó que el país es altamente pro-cíclico a los precios de las materias primas en el mercado internacional, pues ante la subida de los precios, hay mayores ingresos para el país y el crecimiento económico sube, y viceversa.

Hidrocarburos de caída

Ante un contexto de caída de los volúmenes de exportación de gas hacia Argentina y Brasil y la menor producción de hidrocarburos y derivados, el exministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinacelli, planteó la eliminación gradual del subsidio a la gasolina para ricos, y la transición de la matriz energética para fomentar mayor consumo de electricidad. 

“Nuestra economía es muy simple: suben los precios del petróleo y todos están contentos y si bajan, todos están tristes, no hay otro tipo de variables a las que se pueda acudir, y las gráficas son elocuentes, sube el precio del petróleo y hay superávit fiscal, baja el precio y hay déficit fiscal”, señaló. 

Por su parte, el experto y analista en asuntos energéticos, Hugo Del Granado, cuestionó los proyectos de electricidad que impulsa el Gobierno, como las mega-hidroeléctricas Chepete y Bala, cuando el país tiene un excedente de 2.000 megavatios (Mw) sin mercados asegurados para la exportación. 

Planteó la modificación de la matriz energética con menos apuesta a los combustibles fósiles. “Con la inauguración de la termoeléctrica de Entre Ríos y Warnes, la capacidad de generación es de 3.500 megavatios. ¿Para qué siguen impulsando proyectos de generación eléctrica si no saben qué hacer con ese excedente?”, lanzó la pregunta.

 

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