Ni provocación ni racismo, regla de jóvenes que defienden el voto

sábado, 26 de octubre de 2019 · 00:34

Ivone Juárez /  La Paz 

Ni provocar ni lanzar insultos, frases de odio ni racistas, esas son algunas de  las reglas de muchos de los adolescentes que desde el martes salen a participar en las marchas   contra el Tribunal Supremo Electoral (TSE) y la sombra de fraude que arrojó sobre los resultados de las elecciones del domingo.

En algunos casos la consigna nació de una  especie de condición que sus  familiares les pusieron para dejarlos ir a  las manifestaciones; en otros, es un acuerdo al que llegaron para no  deslegitimizar su protesta que tiene un objetivo: defender su voto. 

   “Nos estamos moviendo pero tratando de ser pacíficos para que la Policía no tenga que gasificarnos. Nuestra regla es no provocar ni lanzar  frases de odio  ni racistas”, dice uno de estos adolescentes  que ayer  destacaba en las movilizaciones que se realizaron en la zona Sur, en medio del paro movilizado.

 El domingo fue la primera vez que votó. “Estoy orgulloso de mi voto y quiero hacerlo respetar”, afirma. Camina con dos chicas, son sus compañeras de curso. Ellas aún  no ejercieron ese derecho al voto, pero dicen que   luchan por tener un futuro con democracia.  “Estamos luchando por nuestro futuro con democracia, pero no queremos violencia, es un acuerdo entre nosotros, nada de  discriminación”, asegura una de ellas.

Los jóvenes  salieron ayer a bloquear calles y avenidas.
Foto:Freddy Barragán / Página Siete

 ¿Qué dicen sus papás?, es la pregunta innevitable. 

El varón se da la vuelta y dice: “Ahí está mi mamá”. Y sí, su mamá camina detrás de él. “Esta vez yo también vine a defender mi voto, dice la mujer. “Mi hijo está en las marchas desde el primer día,  es su decisión, me  da miedo, pero lo tengo que apoyar. Le aconsejé que no emita ningún discurso de odio, que no sea violento, que sea  valiente y defienda lo que cree, pero sin atacar a los demás”, añade.

Por el lugar pasa otro grupo de adolescentes que también votaron por primera vez. “Estamos en la promoción y estamos aquí para hacer respetar la decisión del pueblo y demostrar que no creemos las ridiculeces que nos dicen. No queremos violencia, si alguien provoca no responderemos con puñetes, sino hablando”, afirman uno de los chicos. 

Saben que el presidente Evo Morales dijo que salen a protestar “por platita y por notita”. “Es una falta de respeto, estamos aquí por nuestra voluntad”, comentan.

Defienden  su voto, algunos sufragaron por primera vez.
Foto:Freddy Barragán /Página Siete

Pero la no violencia y evitar  discriminación no son los únicos acuerdos a los que llegaron  para salir a manifestarse: están organizados  para protegerse del ataque de cualquier grupo y de  la represión policial.

Horas antes de las concentraciones,   los grupos de WhatsApp que abrieron hierven con mensajes, primero de  dónde se reunirán  y, segundo, de consejos y recomendaciones; entre ellos no olvidar los barbijos y el agua con bicarbonato  para soportar los gases lacrimógenos. 

“Hay chicos que se fabrican barbijos con filtros para poder respirar”, comenta Mayra.  “Algunos se llevan hasta botiquines, por si les pasa algo”,  añade. Si aparece alguien que incita a la violencia, lo filman y lo entregan a la Policía.

En plena calle, una joven  dibuja una pancarta, ayer.
Foto:Markaregistrada

Ignacio, que  también votó por primera vez, cuenta que además de esos  elementos, tienen que llevar marcadores y hojas en blanco. Añade que  hacen carteles con frases de protesta, al menos tres cada uno.  Él no lleva ningún cartel a la vista. “Están dentro mi mochilita”, explica.  Descarga su mochila y saca un cuaderno, ahí está su cartel, pintado en dos hojas, con un  marcador azul. “TSE ni mi ex era tan cínica conmigo”, dice su “pancarta”, que vuelve a guardar. La sacará cuando esté en la marcha por la plaza Abaroa, donde están las oficinas del TSE.

 “Por el WhatsApp nos  recordarnos lo que tenemos que llevar”, afirma. “Ay, por  supuesto,  la bandera de Bolivia, todos tenemos que llevar una”, añade mientras  continúa su camino hacia la concentración en la 21 de Calacoto. Camina apurado y la tricolor que lleva amarrada a su cuello se  vuelve  una capa.

 

 

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