Sin Policía, sin diálogo, con las FFAA pasivas, Evo se aferra a sus sectores

La Policía se amotinó en los nueve departamentos. Los políticos rechazaron el diálogo propuesto, excepto Chi. Los militares no quieren enfrentarse al pueblo. Los cocaleros deciden defender al Presidente.
domingo, 10 de noviembre de 2019 · 00:04

Mery Vaca / Página Siete

Sin edecanes ni capitanes a la vista, el presidente Evo Morales apareció en la base aérea de El Alto, acompañado únicamente por el vicepresidente Álvaro García Linera y por el canciller Diego Pary, para denunciar, una vez más, que está en curso un golpe de Estado.

También pidió a sus sectores sociales y a los servidores públicos que lo defiendan y convocó a un diálogo que, de inmediato, fue rechazado por Carlos Mesa (CC) y Óscar Ortiz (BDN). El único que aceptó la negociación fue el candidato de PDC, Chi Hyun Chung, pero puso tal cantidad de condiciones, que la respuesta termina siendo prácticamente negativa.

Entre el viernes y sábado, el presidente Evo Morales ha perdido el control total de la Policía, que se ha amotinado en todo el país pidiendo su renuncia y reivindicando la democracia, además de demandas sectoriales.

La plaza Murillo quedó desguarnecida y en las calles, pese a la ausencia policial, no hubo saqueos en comercios, aunque sí fueron atacadas entidades estatales o propiedades de dirigentes del MAS, como la casa del gobernador de Oruro, Víctor Hugo Vásquez, que fue quemada en represalia por la emboscada que sufrió en Vila Vila la caravana que viajaba a La Paz.

Morales tampoco ha recibido un respaldo explícito de las Fuerzas Armadas. El comandante de la institución castrense, Williams Kaliman, ha señalado que los miliares nunca se enfrentarán a su pueblo y que velarán por la unidad entre compatriotas. Un día antes, el ministro de Defensa, Javier Zavaleta, había señalado que el Presidente no sacará a los militares a las calles para contener las protestas. 

Otro síntoma de este distanciamiento es la renuncia del embajador de Bolivia en Francia, el general Gonzalo Durán, quien antes de ser nombrado como diplomático fue Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas.

Las Fuerzas Armadas, por norma, piden orden escrita en caso de tener que intervenir en protestas sociales, luego de la experiencia de octubre de 2003, cuando respaldaron al Presidente y luego los comandantes terminaron presos.

Sin posibilidades de abrir un diálogo con los opositores, con la Policía fuera de control y las Fuerzas Armadas distanciadas, lo único que le queda al mandatario es el apoyo de sus sectores sociales, cuyo núcleo duro se encuentra en el Chapare, donde ayer hubo una concentración, en la que se decidió defender al Presidente, además de poner un plazo de 24 horas para que el dirigente cívico de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, salga de La Paz, donde articula la protesta junto a Marco Pumari, dirigente cívico de Potosí. Los cocaleros, además, pidieron lealtad con el mandatario de parte de los policías y los militares.

En ese contexto, el país vivió una jornada de alta convulsión social. Por un lado, las caravanas que viajan desde los departamentos del sur rumbo a La Paz fueron emboscadas por los campesinos afines al MAS en el sector de Vila Vila, en la carretera entre Oruro y La Paz, dejando un saldo de más de 30 heridos, además de denuncias de vejaciones, humillaciones y torturas.

En este caso, intervino la Policía sublevada para ayudar a liberar a los viajeros bloqueados.

En las diferentes ciudades del país, la ciudadanía se apostó en las puertas de las unidades policiales para apoyar a los efectivos. En Santa Cruz, hubo una marcha de uniformados y ciudadanos pidiendo la renuncia de Evo Morales y en Tarija los efectivos se pusieron de rodillas en la calle y oraron para que se supere el conflicto.

En La Paz, además de apoyar a los policías, los movilizados cercaron y asediaron el canal estatal Bolivia TV y una central campesina en Miraflores, donde encontraron explosivos.

En medio de la crisis, varios altos cargos electos y designados del MAS empezaron a renunciar. Todo comenzó en Potosí, donde dimitieron el gobernador Juan Carlos Cejas y el alcalde Williams Cervantes, quien fue obligado a dejar su dimisión en una bandera local.

Luego renunció el alcalde de Sucre, Iván Arciénega, y el viceministro de Turismo, Marcelo Eduardo Arze García. A ellos se sumó el embajador de Bolivia en Francia, Gonzalo Durán.

Luego del mediodía, ninguna autoridad de gobierno apareció en escena, salvo el propio Presidente, quien, según el diario Los Tiempos, está en el Chapare.

Los legisladores opositores, por su parte, demandaron que se abran las puertas de la Asamblea Legislativa para empezar a debatir las salidas a la crisis que, según dicen, pasan por acortar los plazos para nuevas elecciones.

El conflicto

  • 21F El 21 de febrero de 2016, el presidente Evo Morales perdió en el referéndum la posibilidad de volver a postular a la Presidencia.
  • TCP Pese a eso, el Tribunal Constitucional dejó en suspenso un artículo de la Constitución para que Evo Morales vuelva a postular, apelando a su derecho humano a ser reelegido.
  • TSE Posteriormente, el Tribunal Supremo Electoral habilitó al binomio conformado por Evo Morales y Álvaro García Linera.
  • Elecciones El 20 de octubre se realizaron las elecciones generales, en las que, según los datos del TSE, Evo Morales ganó en primera vuelta, sin embargo, existen serias denuncias de fraude electoral, además del corte inexplicable de la transmisión de resultados por más de 20 horas.
  • Auditoría El gobierno convocó a la OEA para que se realice una auditoría al proceso electoral, la que será entregada este miércoles.
  • Crisis Desde que el TSE dio como ganador a Evo Morales, las protestas no han cesado. Ya van tres semanas de convulsión, con el saldo de tres personas muertas (todos cívicos) y casi 400 heridos.
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