El informe de la OEA y el descontento precipitaron la dimisión de Evo

El domingo, Morales anunció esa decisión entre la ola de renuncias de ministros, legisladores y autoridades regionales, y tras que los altos mandos policiales y militares le recomendaran dar ese paso.
lunes, 11 de noviembre de 2019 · 00:33

Página Siete / La Paz 

Cuando el reloj marcaba 16:50 del domingo, Evo Morales anunció su renuncia a la presidencia en medio de una ola de dimisiones de sus colaboradores y legisladores, y después de que los altos mandos de las Fuerzas Armadas y de la Policía le recomendaran dejar el poder para pacificar el país.  

La renuncia de Morales también se dio horas después de que la misión de la Organización de Estados Americanos (OEA), que audita los comicios, indicara que “no puede validar los resultados” de las elecciones del 20 de octubre, en las que el presidente renunciante se declaró ganador en primera vuelta.

“He decido, escuchando a mis compañeros de Conalcam, de la COB y también escuchando a la Iglesia Católica, renunciar a mi cargo de Presidente”, afirmó Morales en una transmisión que realizó desde Lauca Ñ, Cochabamba.

Pero todo se aceleró con lo que pasó en la madrugada del domingo, cuando se conoció el informe preliminar de la misión de la OEA y sus conclusiones generaron más el descontento.

La misión de ese organismo detectó manipulación del sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP), falsificación de firmas en las actas, un número de votos superior a la cantidad de inscritos en el padrón, entre otras irregularidades.

Muy temprano, esa jornada, tras conocerse ese documento, Morales, anunció que tras escuchar a los sectores sociales había decidido cambiar a los vocales del Tribunal Supremo Electoral (TSE) y convocar a nuevas elecciones.

“Hermanas y hermanos de la prensa, al pueblo de Bolivia, después de esta decisión que tomamos, quiero pedir bajar toda la tensión, todos, todas tenemos la obligación de pacificar a Bolivia”, aseguró sin hacer alusión al informe de la OEA que recomendó precisamente nuevos comicios y un nuevo TSE.

Conforme se fueron conociendo detalles del informe de los hallazgos preliminares de la auditoría, la molestia escaló peldaños. Mesa exigió que la Asamblea Legislativa convoque a un gran acuerdo nacional “para consensuar un nuevo Órgano Electoral” y un cronograma de la nueva elección. Consultado sobre si Morales debía renunciar, dijo que “si le queda un ápice de patriotismo, debería dar un paso al costado”.

Camacho fue más allá. Exigió, además de la renuncia de Morales, la dimisión de parlamentarios y de magistrados para conformar una “juta de Gobierno”.

No sólo ellos se pronunciaron. Nelson Condori, dirigente de la Confederación  Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), contó que había leído llorando el informe.    

“Los resultados del informe de la OEA nos han hecho caer lágrimas (...) Hemos llorado.  Evo: Nos amargaste la vida, nos mentiste, nos hiciste quedar mal con este fraude”, dijo con la voz entrecortada.

La Central Obrera Boliviana solicitó a través de un pronunciamiento a Morales que de manera inmediata “destituya” a miembros del TSE. El secretario ejecutivo de la COB, Juan Carlos Huarachi, también le pidió renunciar a Morales para pacificar.

El viernes, en Cochabamba, la policía comenzó un motín contra Morales, medida a la que entre esa jornada y el sábado se fueron sumando más comandos departamentales. El sábado, los mineros de las cooperativas mineras afiliadas a la Central Local de Cooperativas Minetas Mapiri,  aliadas del MAS, declararon que no saldrán a defender a Morales.  

La primera baja del gabinete fue la de César Navarro, exministro de Minería, quien el domingo tomó esa decisión tras ataques a su vivienda y a su familia en Potosí, uno de los epicentros de la protesta contra el presidente renunciante.

De ahí en más sobrevino una ola de dimisiones de ministros, legisladores y autoridades regionales. Una de las renuncias que más llamó la atención fue la del senador del MAS por Oruro, Rubén Medinaceli. “Personalmente confiaba muchísimo en los resultados de la auditoría de la OEA, creía fervientemente que la misma nos limpiaría la cara frente a las acusaciones de los detractores”, se lee en su carta.

Con esos precedentes sobrevino la recomendación del alto mando de las Fuerzas Armadas, a las 15.49 del domingo. "Sugerimos al Presidente del Estado, que renuncie a su mandato presidencial permitiendo la pacificación y el mantenimiento de la estabilidad por el bien de nuestra Bolivia", dice el comunicado que leyó el comandante en jefe, Williams Kaliman. Luego se sumó el comandante de la Policía, Yuri Calderón, quien sugirió lo mismo a Morales. 

Cuando Morales renunció subrayó los logros de su Gobierno y aseguró que deja Bolivia “con muchas conquistas sociales universalizadas”. Comentó que se aleja del poder después de 13 años, nueve meses y 18 días, que volvía “a las bases” del Chapare y que el supuesto golpe había sido consumado por un bando cívico-político-policial. Anoche emprendió vuelo a México, donde le concedieron asilo.   

 

Pastrana: Evo renunció tras conocer el informe de la auditoría de la OEA

El expresidente de Colombia Andrés Pastrana manifestó que el presidente Evo Morales renunció después de conocer las conclusiones del informe preliminar de la auditoría de la Organización de Estados Americanos (OEA).

“¡No nos equivoquemos! Después de presentarse como un candidato ilegítimo, celebrar unas elecciones fraudulentas y conocer el informe oficial de auditoría de la OEA, Evo Morales renuncia. ¿Cuál golpe de estado?”, tuiteó el exmandatario, quien agregó que  “¡La salida política para Bolivia es sólo una, la Constitucional!”.

 

Camacho: No hubo golpe de estado

El presidente del Comité Pro Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, se dirigió en un video de la comunidad y aseguró que lo que ocurre en Bolivia no es un golpe de Estado.

“La preocupación que tienen respecto al mensaje del expresidente Morales de su renuncia de haberse gestado un golpe de estado es totalmente falso”, expresó el cívico. 

Camacho señaló que la resistencia en las calles "fue pacífica", y que fueron afines al MAS quienes cegaron la vida de tres personas que pedían respeto al voto.  

“Lo único que estamos haciendo los cívicos, conjuntamente con el pueblo boliviano, es llevar a una transición democrática constitucional y por el bien del pueblo boliviano”, afirmó Camacho. 

“Este Gobierno renunció sin una bala por parte del pueblo, renunció sólo con la fe puesta en Dios y el pedido clamoroso del pueblo boliviano", dijo Camacho, quien recordó que en los comicios del 20 de octubre hubo un “fraude terrible”, constatado por la auditoría de la Organización de Estados Americanos.

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