Nuevo jefe policial pide perdón por agravio a wiphala y a El Alto

El comandante saliente Yuri Calderón fue cuestionado por su Estado Mayor, que le pidió la renuncia debido a la cercanía que tenía con el gobierno del MAS.
viernes, 15 de noviembre de 2019 · 01:37

 Página Siete / La Paz

El nuevo comandante general de la Policía,  Rodolfo Antonio Montero Torricos, pidió perdón por los agravios cometidos por algunos uniformados  contra  la wiphala ( bandera indígena) y a  los vecinos de El Alto. Montero fue posesionado ayer por la  presidenta transitoria, Jeanine Áñez, en reemplazo del general Vladimir Calderón.

“Sí hemos cometido un error, porque somos humanos. Pedimos perdón a El Alto”, afirmó Montero, luego de ser designado en el cargo. Minutos antes, previo a su discurso, el nuevo comandante pidió rendir  un minuto de silencio en  homenaje al comandante de la Unidad Táctica de Operaciones Policiales (UTOP),  Heybert  Chichi  Antelo, quien falleció el martes tras sufrir un accidente en la Autopista La Paz-El Alto durante los enfrentamientos en la urbe alteña.

“Esta nueva etapa necesita de reformas y cambios que nos permitan reencauzar la patria. No hay que  olvidar ni dejar de agradecer a aquellos que tanto han ayudado para que hoy tengamos la oportunidad de vivir en democracia y recuperar nuestra libertad”, manifestó la Presidenta.

Por su lado, el excomandante Calderón dijo que se iba con la conciencia tranquila, luego de haber  logrado la pacificación parcial del país por los hechos de violencia que  vive. Destacó que en su gestión se implementaron nuevas tecnologías para luchar contra el crimen, conformó una  comisión para la revisión de la Ley 101 de la Policía y los  operativos para reducir los índices de delincuencia y  accidentes de tránsito.

Calderón fue cuestionado por su Estado Mayor, conformado por los directores nacionales, quienes  hace cuatro días  anunciaron que Calderón y  el subcomandante Donato Coronel habían renunciado a sus cargos. El hecho se dio debido a la molestia de los policías de base que luego de tres días de iniciado un motín policial, exigían la dimisión de los jefes policiales.

Calderón fue quien  pidió a las Fuerzas Armadas (FFAA) que colaboren en el patrullaje de las calles, luego de que por falta de insumos la Policía había sido rebasada. “No nos rebasaron por falta de capacidad o de coraje, fue la falta de insumos (agentes químicos) lo que nos obligó a tomar esta decisión”, sostuvo. 

 Sin embargo, el  lunes por la mañana,  Ruddy Uría, director nacional de Comunicación Social  del Comando de la Policía Boliviana, dio a conocer que el Estado Mayor policial tomaría el mando. Los jefes policiales lo desconocieron.

“Debo informar, como director de Comunicación del Comando General que el Estado Mayor le ha pedido la renuncia al señor comandante general. Estamos imponiendo un liderazgo para normalizar nuestros servicios. Me he comunicado con personal de la UTOP. Hago el pedido, necesitamos normalizar nuestros servicios”, dijo el jefe policial

El anuncio se dio ante la amenaza de los  grupos violentos que causaban desmanes en varios barrios de la zona Sur y turbas de militantes del MAS que habían descendido de El Alto  y amenazaron con cercar la plaza Murillo.

A las 19:30, el comandante departamental de la Policía de La Paz,  José Antonio Barrenechea, aseguró a los periodistas y los policías que se habían replegado a ese punto, y  que no tenía respuesta del comando,  y tomó la determinación de pedir la intervención de las FFAA.

 

 

Más de
20
7