Vecinos aplican estrategias y todavía mantienen vigilias

Pese a los operativos de militares y policías, ciudadanos de zonas de La Paz y El Alto mantienen vigilias y alertas de emergencia a través de WhatsApp.
viernes, 15 de noviembre de 2019 · 01:38

Luis Escobar  / La Paz

En cinco días de zozobra por los ataques de grupos de choque, vecinos de  los barrios de La Paz y El Alto aprendieron a crear estrategias de protección. El punto de partida era armar grupos de WhatsApp. Luego, elegían alguna palabra clave ante cualquier emergencia y usaban silbatos y cacerolas.   Y pese a los operativos de militares y policías,  vecinos mantienen hoy las barricadas y las vigilias en varias zonas.

En Mallasa, un vecino contó que colocan los contenedores de basura en las calles para evitar  el ingreso de extraños. Esta estrategia –además– es para evitar saqueos y robos en las casas. “Todas las noches se cierra por completo la calle. No hay tráfico   hacia este sector de la ciudad”, dijo.

Un vecino de Lipari relató  que la gente vive aún muy asustada porque  varios  comunarios  se apostaron en la parte alta del cerro donde se registran enfrentamientos con los policías. “Esto está sucediendo todos los días”, comentó.

Una escena similar se repite en otras zonas de la ciudad.  En los barrios de  Chaquipampa, en la zona Sur y Pasankeri, en el macrodistrito Cotahuma, los pobladores  aún viven en zozobra y con mucho temor. Los primeros están vigilantes en las noches ante el llamado de los vecinos por sí se aproxima algún grupo con intenciones delictivas. Ellos  se comunican a través de los grupos de WhatsApp, incluso hacen sonidos golpeando los postes metálicos y las mismas puertas.

En Pasankeri, barrio colindante con  El Alto, los vecinos se encuentran organizados para evitar que personas bajen intentando dañar las propiedades privadas, como los comercios. Como estrategias de  prevención,  los propietarios de tiendas sacan los afiches de las paredes, las sombrillas o cualquier elemento que identifique que es un negocio.

 En distintos puntos de la ciudad, los  vecinos se  turnan para cuidar sus barrios, propiedades y negocios. En  Mallasa, Mallasilla y  Jupapina, los habitantes cierran las calles todas las noches. “Ayer (miércoles), un contingente de policías y militares llegaron a las 10:00. Se quedaron hasta las 16:00”. Cuando los uniformados se fueron del lugar,  la gente salió inmediatamente a  cerrar las calles con  piedras, llantas, palos y los contenedores de basura.

 “Nos encerramos hasta el día siguiente en  Jupapina”, contó otra de las vecinas que optó por no dar su nombre por temor a represalias. Informó que los otros pobladores tienen miedo a los saqueos. Por eso –añadió– salen para instalar barricadas y hacer vigilias.

 “Al final vivimos con mucho temor”, precisó. Ante esta situación, ella optó por no salir de la zona y evacuar a su papá porque siente  que no está seguro en la zona.  “Él me decía que todo está desierto en las noches en Jupapina y sólo caminan jóvenes. Algunos se movilizan en motos. Por eso, logré rescatarlo a mi papá con la ayuda de un amigo que tiene su moto. Ahora está a buen recaudo”, afirmó.

En varias zonas, como Villa Victoria y Munaypata, los vecinos exigen que un representante de cada familia se sume a las vigilias de  protección.   

 Cámaras de seguridad

El secretario de Seguridad Ciudadana de la Alcaldía de La Paz, José Luis Ramallo, dijo  que ayer se llevó adelante una investigación y un registro de  las cámaras de seguridad que fueron dañadas en los pasados días.

 “Debemos seguir y ver el grado de daño causado. Es posible  que hayan cortado el cable de conexión de la cámara a la red y se haya quitado la energía hasta la destrucción del lente. Eso necesitamos verificar”, declaró.

Ramallo dijo que hace varios días se cubrieron las cámaras con bolsas plásticas. “En los últimos días, el propósito de la gente fue causar daños a los equipos”, afirmó. Entre los puntos donde se intentaron destrozar las cámaras de seguridad están el paseo de El Prado, la plaza San Francisco, las avenidas Montes y   Mariscal Santa Cruz y las plazas  del Estudiante y  Eguino.

En estas zonas donde hay comercios, los propietarios también optaron por redoblar la seguridad, cerrar los principales ingresos  e instalar las vigilas. El miedo aún se impone.   

  

Preocupación por alimentos en el zoo

 “Los proveedores están haciendo su máximo esfuerzo por completar la cantidad de alimento  requerido para el zoológico.  Hasta el momento no sufrimos ninguna carencia,  pero hay dificultades para adquirir los alimentos. Espero que se pueda restablecer la normalidad en los mercados”, dijo  la administradora de este espacio,  Andrea Morales.

 El zoológico adquiere de forma semanal  frutas de todo tipo y verduras en especial las verdes,  como apio, perejil, lechugas y  pepinos. También reciben pan integral, leche, yogur, huevos, miel y  pollo. Requieren también    alfalfa y maní.

El incendio de la subalcaldía de Mallasa no llegó  al zoológico. Esto se debe a que se podó los árboles que se encontraban en el parqueo. Los disturbios no afectaron a los animales.

“Hay árboles y un gran espacio que alejan a los animales; vimos que están bien y no se los notó estresados o  queriendo escapar”, añadió.

 

 

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