Jupapina y zonas de Río Abajo, cercadas sin alimentos ni gasolina

Comunarios y grupos afines al MAS cerraron las vías de ingreso a este sector de La Paz desde el lunes. Vecinos denuncian que viven con temor y bajo amenazas.
sábado, 16 de noviembre de 2019 · 00:04

Luis Escobar  / La Paz

 Vecinos de Jupapina y zonas aledañas a Río Abajo de La Paz  denuncian que permanecen  aislados desde el  lunes, cuando  fueron cercados por bloqueos. Los pobladores sufren por la falta de medicamentos,   carburantes y alimentos.  

En el otro extremo, en Senkata  de la ciudad de  El Alto,  militantes del Movimiento Al Socialismo (MAS)  que exigen la renuncia de la presidenta de Bolivia,  Jeanine Áñez, instalaron uno de los puntos de bloqueo más radicales.

   En Jupapina y zonas aledañas a Río Abajo,  grupos afines  al MAS iniciaron los bloqueos desde el lunes, un día después de la renuncia del entonces presidente Evo Morales.  Ese mismo día,  una turba incendió   la Subalcaldía de Mallasa y los predios del Valle de la Luna. 

La Policía llegó el martes hasta esta zona,  pero los bloqueos persisten desde  Jupapina y  en barrios como  Huajchilla, Carreras, Valencia y El Palomar. Según los habitantes, los campesinos incluso amenazaron  a los dueños de las  tiendas de barrio  que se vieron obligados a cerrar  sus  puertas. 

“Los bloqueos son intensos desde  hace tres días (desde el martes).  Creamos  grupos de WhatsApp y  a través de esa red social debemos preguntar si alguien tiene determinada medicina porque las farmacias están cerradas. Además, los dos surtidores de gasolina (uno en Jupapina y otro en Lipari) están cerrados y no hay cómo movilizarse”, declaró una de las vecinas de la zona que guarda su nombre en reserva por temor a represalias.

Otro poblador denunció que los comunarios  no tienen una demanda clara. “Unos piden respeto a la wiphala, otros  dicen que  no aceptan la presidencia de Jeanine Áñez y aseguran que están abandonados  porque  el único que pensó en las personas humildes es Evo Morales”, declaró.

 Ante esta situación, un  habitante trató de informar sobre la situación política del país y expuso sobre el tema del fraude   en las elecciones presidenciales,  pero sólo fue estigmatizado.

 En algunos puntos de bloqueo hay confusión.  “Salimos para  proteger nuestras viviendas porque si no bloqueamos, los comunarios de Río Abajo vendrán para  saquear nuestras casas”, relató otra persona.

 Los vecinos denuncian que están completamente cercados. “Salir a pie desde Valencia hasta Mallasa nos toma dos horas y media. También hay mucho temor contra los policías y militares”, afirmaron. 

En Huajchilla, los comunarios ingresaron hasta  una urbanización privada para talar los árboles   que luego son utilizados para  bloquear las vías. Incluso colocan basura en medio de la calle para impedir el paso. “Si hay una emergencia   en esta zona, será imposible que pase una ambulancia”, comentó  otro vecino y recalcó  que están desesperados por la situación. 

Otro de  los puntos de bloqueo que fue instalado desde el lunes.

 Uno de los puntos de reunión de los bloqueadores es el peaje de Lipari que fue destruido el pasado lunes en  la noche junto con las oficinas de la Policía Caminera. 

Varios de los pobladores  dejaron sus viviendas. Una de las vecinas  de Lipari contó que   el miércoles tuvo que evacuar a su padre con ayuda de un amigo.

“Mi padre me contaba que por las noches sólo salen jóvenes y caminan en grupos. Por eso tenía el temor de que puedan ingresar a su casa y atentar contra su vida”, declaró.

 En redes sociales, varios pobladores también denunciaron  este cerco. “Por favor:   los vecinos de Mallasa, Lipari y toda esa zona siguen cercados, están prácticamente secuestrados por los comunarios”, escribió en Twitter Antonella Moura.

“En todo el municipio de Mecapaca en La Paz (Lipari, Valencia, Huajchilla, Carreras y  Palomar, entre otros) piden ayuda, no dejan ni ingresar medicinas, no pueden llegar a la ciudad y temen por su seguridad”, denunció Adriana Rojas. 

Habitantes  de varias urbanizaciones abandonaron sus casas y denunciaron  que el  alcalde masista de Achocalla, Dámaso Ninaja,  y los  comunarios del sector mantienen  secuestradas a más de 150 familias. “Nos amenazaron con saquear y quemar nuestras casas si no colgamos la wiphala en la puerta. Nos exigen además salir a marchar con ellos, caso contrario debemos pagar multas  para que compren su comida. No nos dejan abastecernos de alimentos que se agotarán en las próximas horas. Rogamos para que las autoridades puedan evacuar y desbloquear esta ruta departamental”, relató  una vecina que tuvo  que abandonar su casa junto con  sus niños.

Según las imágenes  enviadas por los pobladores,  en este sector del departamento de La Paz, los comunarios cavaron zanjas y bloquearon con promontorios de tierra  y piedra las principales vías de acceso a las urbanizaciones.

 Panorama en la urbe alteña

En  El Alto se mantiene el bloqueo en la planta de Senkata. De este lugar salen los camiones con gasolina, diésel  y garrafas de GLP para el abastecimiento de la ciudad de La Paz. Ante esta emergencia varios surtidores de gasolina comenzaron a cerrar sus puertas. Este problema también  provocó la  escasez de  alimentos.

Comunarios   cierran el paso en el ingreso a Lipari.
Fotos: Vecinos

Según denuncias de los vecinos, militantes del MAS cavaron  zanjas sobre la avenida  6 de Marzo  para evitar el paso  de vehículos y alimentos.

Ayer, una manifestación bajó hasta la ciudad de La Paz exigiendo el respeto a la wiphala y la renuncia de la presidenta. Ante esta situación, las líneas de servicio del teleférico que operan en esta urbe suspendieron operaciones de  forma intermitente para precautelar sus instalaciones.
 

 

 

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