Atentos a quién golpea la puerta de sus casas, así viven en Río Abajo

Los vecinos secuestrados aseguran que algunos comunarios son obligados a mantener los bloqueos y a presionar a sus vecinos.
domingo, 17 de noviembre de 2019 · 00:04

Ivone Juárez /  La Paz

Prisioneros en sus casas y atentos a cualquier golpe en la puerta, así viven los vecinos de Río Abajo,    Lipari, Carreras, El Palomar y Valencia, desde el sábado 9 de noviembre.  Esos golpes en la puerta son de los dirigentes de los  comunarios, que les exigen salir a bloquear; de lo contrario, tienen que cocinar 40 platos para los bloqueadores. Si no se puede ninguna de las dos cosas,  con 50  bolivianos “se puede ayudar”. 

La sentencia fue contundente: “Si no salen a bloquear, cuando lleguen los mineros a saquear, de la manito los vamos a llevar a sus casas para que  saqueen, quemen y  hasta  maten”.

  De ahí que todos decidieron encerrarse en sus domicilios. Algunos dirigentes vecinales  renunciaron pidiendo disculpas. Los representantes de los comunarios les   amenazaron con quemar sus casas si seguían   reclamando por la presión.

   “El dirigente nos pidió disculpas porque ya nos podría representarnos más. Lo entendemos, tiene hijos, tiene que cuidar su integridad”, relata a Página Siete una de las cientos de personas que viven en Lipari, Carreras, El Palomar y Valencia, atrapadas por el bloqueo de caminos que instalaron los comunarios del lugar y que radicalizaron desde  la renuncia de Evo Morales a la Presidencia,  después de que la OEA emitiera su informe sobre las elecciones y señalara que hubo fraude.

“Desde el martes ya no tocan las campanas, ni convocan por megáfono al bloqueo.  A las  9:00 o  9:30, salen a la calle y caminan hasta el puente La Amistad y se sientan a bloquear. No dejan pasar nada, el asfalto del puente está destruido”, cuenta la fuente.
 
Todo comenzó el sábado 9, en la tarde. En Valencia  se escucharon  campanadas y se recibieron convocatorias   para salir a la plaza Triangular; sólo unos cuantos vecinos hicieron caso a la convocatoria. La mayoría eran  comunarios, con los que los vecinos    tienen amistad. La instructiva para todos, sin explicación:   salir a bloquear. 

En seguida, en una ambulancia, pasó  por la plaza  el alcalde  Enrique de la Cruz, del MAS; lo siguieron otros funcionarios municipales, en un minibús.  Todos se  quedaron en la plaza sin saber qué hacer. Un jovenzuelo intentó aclarar  la situación. “Hay que bloquear”, dijo. Ante la pregunta de por qué, sostuvo: “Dice que hay que ir a proteger Mallasa, porque por ahí quieren entrar los mineros a ese sector”.

 “Había sido que tenían planeado quemar la Subalcaldía de Mallasa y retenes   policiales. Querían llevarnos, ponernos  delante”, afirma un vecino.  Como se resistieron, sus dirigentes escucharon las amenazas de “entregar sus viviendas y hasta sus vidas a los mineros saqueadores”.

“Eso nos comentó el dirigente y decidimos, discretamente, ser prudentes e irnos a nuestras casas. Al día siguiente amanecimos bloqueados y ya no pudimos salir más a ninguna parte”, añade.

En los últimos días, en las redes sociales circularon videos de personas angustiadas que  viven en las zonas de Río Abajo y piden ayuda por la situación en la que se encuentran: atrapados en el bloqueo de los comunarios del lugar.

 Muchos ya no cuentan con alimentos y cuando  logran  salir a buscarlos,   se sienten atemorizados porque apenas los ven, los bloqueadores corren a las tiendas para que cierren sus puertas y no los atiendan. “No  todos los comunarios están de acuerdo pero los obligan”, aclaran los vecinos secuestrados.

Y el control en el punto de bloqueo es tan extremo que se impide el paso a personas que  no viven en el lugar. Se les requisa lo que llevan y se les revisa el celular para ver si no tomaron alguna fotografía.   
 

La  cronología 

  •   Domingo 10  Evo Morales renuncia a la Presidencia por el fraude en las elecciones generales. Afines al MAS atacan la zona Sur. Queman más de 60 buses PumaKatari en Cota Cota y la casa del rector de la UMSA.
  •  Lunes 11  Continúa el acoso que se extiende a otras zonas.   Se ataca la casa de la periodista Casimira Lema.
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