La wiphala, símbolo de paz y guerra en epílogo del evismo

Viviendas, autos, negocios y hasta puestos de venta en los mercados izan la bandera para no ser blanco de saqueos. Las hacen de todos los materiales y precios.
lunes, 18 de noviembre de 2019 · 06:04

Ivone Juárez /  La Paz 

Luego de que el domingo 10 de noviembre  Evo Morales renunciara a la Presidencia de Bolivia después de haberse evidenciado el fraude en las elecciones del 20 de octubre, la wiphala, uno de los símbolos patrios de Bolivia, se convirtió en un símbolo de paz  y de guerra, al mismo tiempo.

 Los afines a Morales la empuñan en sus violentas manifestaciones, muchas de las cuales terminaron en saqueos; mientras que los que son víctimas de estas agresiones las usan como símbolo de paz para proteger sus viviendas, vehículos o negocios.

Los minibuses  y taxis también adoptaron a la bandera como amuleto.

“Es para que sepan que no estoy en contra de ellos (del MAS). Yo no soy de ningún partido, de ningún bando, yo sólo quiero trabajar, de eso  vivo”, protesta Elena en su puesto de abarrotes en el mercado Villa Fátima. Al lado de su puesto flamea una enorme wiphala. “Es grande para que la vean desde lejos y además para que proteja a todo el mercado”, añade.

“Hicieron muy mal al quemarla, es nuestro símbolo, igual que la bandera”, continúa la mujer con un claro tono de molestia.

Una escena similar a la del mercado de Villa Fátima  se ve en la calle 44 de Cota Cota. En medio de la calle los vecinos plantaron una wiphala en un mástil improvisado, altísimo. Como la zona es plana, se la divisa desde la avenida, por donde cientos de personas marcharon el domingo pasado, apedreando  negocios y quemando la casa del rector de la UMSA, Waldo Albarracín. En otras zonas, como Irpavi, los vecinos decidieron imprimir el símbolo patrio en hojas de papel, que distribuyen para que los vecinos las peguen en sus paredes. 

 Pero no sólo las casas y negocios tienen el símbolo patrio como “amuleto de protección”; también los vehículos, tanto particulares como de transporte público. Édgar pegó sobre el capó de su minibús una gran wiphala, como un  autoadhesivo. “Es una forma de proteger mi instrumento de trabajo, de pedir paz, que no me agredan”, expresa el chofer con un tono de preocupación.

  En la calle se ven  vehículos particulares con la wiphala.
Foto:Freddy Barragán / Página Siete

Debido a todo lo anterior, la bandera se ha convertido en un producto muy demandado, oportunidad que algunos comerciantes aprovechan, vendiéndola en 20 y 30 bolivianos, de acuerdo con  su calidad y material: tela o papel. “Está habiendo bastante demanda: unos la quieren para marcha; otros para protegerse de los saqueos. Hay de todo precio”, dice un comerciante. 

Pero ¿desde cuándo  este símbolo patrio comenzó a ser usado como estandarte en manifestaciones violentas y, al mismo  tiempo, como símbolo de paz, de protección? Desde el momento en que en las redes sociales circularon imágenes de un oficial de Policía   que quitaba el símbolo de su uniforme.  Eso pasó el domingo. El lunes  las movilizaciones que rechazaban la renuncia de Morales empuñaban el símbolo patrio exclamando: “¡La wiphala se respeta,  carajo!”.  En medio de la violencia que ejercieron, en aymara y quechua, efectivos policiales expresaron su respeto por el símbolo. Minutos después, la  presidenta  Jeanine Áñez  informaba que había instruido  que  se mantuviera  junto a la bandera nacional.

 La nueva Constitución Política del Estado   establece que la wiphala es uno de los símbolos patrios de Bolivia. El artículo 28 señala que se trata de un símbolo “sagrado que identifica el sistema comunitario basado en la equidad, la igualdad, la armonía, la solidaridad y la reciprocidad”.

 Y el uso de la bandera como símbolo de paz y protección no sólo se restringe a La Paz; en la ciudad de El Alto las familias pintaron en sus fachadas “la wiphala se respeta” e izan el símbolo, igual que los comerciantes, que plantan la bandera a la vista. 

En ese contexto, la Universidad Pública de El Alto emitió un pronunciamiento pidiendo respeto al símbolo.  “Representa también a gran parte de Bolivia”, dice parte del pronunciamiento.

El símbolo patrio  en un mercado de Sopocachi.
Foto:RRSS

 Mientras que el viernes, el nuevo ministro de Desarrollo Rural y Tierra, Mario Ordoñes,  también  realizó un acto de  desagravio y dijo  que la wiphala  “no se trata de la  bandera de un partido político, sino de la representación milenaria de todos nuestros pueblos indígenas”.

El gobierno de Evo Morales promovió que la bandera fuera parte de los símbolos patrios e instituyó que tuviera su lugar en las diferentes entidades públicas. Morales dejó la presidencia y salió de Bolivia el domingo, tras   conocerse el informe de la Organización de Estados Americanos  que estableció que en las elecciones del 20 de octubre hubo fraude. Desde entonces las manfiestaciones de sus afines no cesaron,  con la whipala como estandarte de su protesta.

 

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