Las 5 causas del motín policial cochalo que llegó a todo el país

Entre otras, el servilismo del comandante, la instrucción de reprimir solo a opositores y el rechazo social fueron el detonante de la rebelión del verde olivo.
lunes, 18 de noviembre de 2019 · 00:04

María Mena M. / Cochabamba

La tarde del 8 de noviembre empezaron a circular imágenes y audios en las redes sociales sobre un movimiento inusual en el patio principal de la Unidad Táctica de Operaciones Policiales (UTOP) de Cochabamba, el tercer departamento  importante del país y  bastión del MAS. Allí dentro  algo se gestaba. 

A las 17:00 la noticia ya estaba confirmada. Los policías de bajo rango se habían amotinado. Como muestra de esta sublevación las puertas principales de la UTOP fueron cerradas y un grupo de policías encapuchados, desde lo  alto de la institución, detonaban petardos y gritaban a toda fuerza: “¡motín policial!”. A los minutos, cientos de personas se congregaban en el lugar como muestra de apoyo por  unirse a las demandas “del pueblo”.

Pero, ¿cuáles fueron los factores que motivaron el motín policial en Cochabamba?  Página Siete se contactó con los líderes de esta rebelión que en pocas horas se extendió a los demás departamentos. Cinco fueron las causas detalladas a continuación.

La primera  fue el proteccionismo y servilismo del entonces comandante de la Policía de Cochabamba  Raúl Grandy  hacia los cocaleros del Chapare en las  movilizaciones y enfrentamientos que intentaron quebrantar el paro indefinido.

Grandy fue filmado mientras hablaba con un grupo de cocaleros, a quienes prometía escolta policial y les instruía mantener la calma. Esta actitud fue duramente criticada por los policías de base y la ciudadanía.

El segundo motivo fue la represión parcializada que ordenó Grandy a los activistas que denunciaban fraude electoral y exigían nuevas elecciones.

“Había bastante represión contra el pueblo, contra la gente que estaba contra Evo Morales”, contó uno de los policías que lideró el motín. “No podemos sobrepasar el alto mando. Siempre estamos sujetos a las órdenes”, añadió en referencia a la parcialización de Grandy al comandar las fuerzas policiales.

El tercer factor que motivó la sublevación fue que durante uno de los enfrentamientos un joven resultó herido en la cabeza por gente afín al MAS. Un jefe policial lo auxilió, pero esta acción enfureció a Grandy, quien no conforme con llamarle la atención, lo amenazó con cambiarlo de destino. Los subalternos del entonces comandante tenían la instrucción de usar agentes químicos y la fuerza para reprimir solo a los grupos opositores. 

Las tres causales condujeron a la cuarta, al descontento y rechazo social no sólo a las actitudes parcializadas de Grandy,  sino a toda la institución del verde olivo, que fue calificada de obedecer y servir a los intereses del gobierno de Evo Morales.

En las redes se viralizaron memes con imágenes de policías atendiendo pedidos de comida y otros servicios personalizados en alusión al servilismo que demostró Grandy con los cocaleros del Chapare. “Ya estábamos cansados de que la Policía sea vista mal por la sociedad porque tuvimos jefes vendidos y con afinidad a un partido político”, afirmó la fuente policial.

A finales de octubre, luego de los enfrentamientos en la Muyurina, el descontento social contra Grandy y la Policía era cada vez mayor. Los ciudadanos, diferentes instituciones y sus subalternos exigían su renuncia; los últimos amenazaban con un motín si no se enmarcaba en el cumplimiento de sus funciones de servir a la población en general, no a un grupo determinado.

Grandy no cambiaba de actitud ni presentaba su renuncia. El 7 de noviembre ya se gestaba una rebelión interna. Pero no fue hasta el día siguiente que un grupo de 12 policías de bajo rango lideraron e impulsaron a sus camaradas a amotinarse contra la serie de “injusticias” que presenciaron.

“Lo decidimos a mediodía (del 8 de noviembre). La bomba que estalló fue acá, en Cochabamba,  porque ya estábamos cansados de las humillaciones”, afirmó el policía.

El motín policial trascendió las expectativas de los agentes al recibir el apoyo de los grupos de resistencia, de los activistas, las plataformas y  de la sociedad opositora al gobierno de Evo Morales. En las siguientes horas los policías de los demás departamentos también se amotinaron y en conjunto exigían la renuncia del entonces Presidente.

La rebelión de los policías fue decisiva en la toma de decisiones que llevó a la renuncia de Morales. Pero no  dejó el cargo sin antes acusar a los efectivos del verde olivo de golpistas.

 

Grupos civiles,   una de las  piezas de la rebelión

La Resistencia Juvenil Cochala (RJC) fue parte del éxito del motín policial en Cochabamba. Este grupo de jóvenes, también conocidos como motoqueros, coadyuvaron logísticamente a los agentes que se iban acuartelando en sus unidades y reparticiones.

Milena, una de las líderes de RJC, contó que un día antes del motín  un grupo de policías se contactaron con ellos para informarles  su decisión.

“Nos reunimos con un grupo de policías en la plazuela de Cala Cala. Ellos vinieron a buscarnos.  Nos han dicho que la Policía estaba descontenta por  recibir órdenes de  reprimir  al pueblo. Nos informaron de que se iban a amotinar. Fue una alegría muy grande para nosotros saber que eso iba a pasar”, relató Milena.

Con la noticia del motín  confirmada, a las afueras de la UTOP los miembros de la RJC se organizaron para colaborar a los agentes rebeldes. Les proveyeron de petardos, agua   y alimentos. Incluso  realizaron vigilias junto a la población para resguardar las unidades policiales ante la amenaza de una posible intervención militar.

RJC es el principal grupo que resistió a los grupos del MAS en los días de paro, movilizaciones y enfrentamientos en Cochabamba. Se distinguen de los demás activistas por sus motos,  sus rostros cubiertos y una indumentaria especializada en combate.

Se los acusó de recibir financiamiento, pero eso no fue comprobado. Resistieron los enfrentamientos con armas caseras elaboradas por ellos mismos.  El -grupo cuestionado y criticado por la violencia de sus acciones-  nació luego de las elecciones generales ante el descontento por los resultados de las elecciones generales. Al principio eran 13, entre hombres y mujeres, casi todos con motocicleta. En las movilizaciones llegaron a ser 1.200.

 

 

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