Cancillería otorga salvoconducto a Evaliz y asambleísta chiquitana

También extendió autorización para el exviceministro Felipe Cáceres. Otros tres exministros tramitan el documento y Juan Ramón Quintana no está en la lista.
miércoles, 20 de noviembre de 2019 · 00:04

Página Siete   / La Paz 

El Ministerio de Relaciones Exteriores autorizó ayer salvoconductos a Evaliz, la hija de Evo Morales, y a la asambleísta indígena María Inosenta Poñe Poichee, quienes ahora podrán viajar a México a cuyo gobierno solicitaron asilo.

Hasta ahora ambas se encontraban asiladas en la Embajada de México en La Paz y en adelante, con los salvoconductos, podrán viajar a la capital mexicana, donde Evo Morales ya se encuentra desde el 12 de noviembre, después de renunciar a la Presidencia dos días antes por fraude electoral.

“#URGENTE | El @MRE_Bolivia ha autorizado los salvoconductos para Evaliz Morales Alvarado y Maria Inosenta Poñe Poichee, que se encuentran asiladas en la @EmbaMexBol.— Cancillería Bolivia (@MRE_Bolivia). Noviembre 19, 2019”, informó ayer la Cancillería a través del Twitter.

La asambleísta indígena representa al pueblo chiquitano, en el departamento de Santa Cruz, y es oriunda de San Miguel de Velasco. Antes de ocupar ese cargo se desempeñaba como cacique de Educación de la Organización Indígena Chiquitana.

Otros trámites en curso

La Cancillería informó ayer que se tramitan tres salvoconductos para exautoridades del gobierno de Evo Morales, aunque descartó que alguno de ellos sea para que el exministro de la Presidencia Juan Ramón Quintana.

La Cancillería informó que hasta el 19 de noviembre sólo extendió tres salvoconductos a Nicaragua para el exviceministro de Defensa Social Felipe Cáceres y su familia, y que se “tramitan otros tres para las siguientes horas”, aunque sin especificar a los beneficiarios.

Fuentes diplomáticas informaron ayer a Página Siete que los exministros Juan Ramón Quintana, Carlos Romero y Héctor Arce pidieron asilo político a la Embajada de México. Romero fue ministro de Gobierno y Arce, de Justicia.

Quintana fue el operador político más importante de la gestión del Movimiento Al Socialismo y Ministro de la Presidencia.  Sobre él pesan acusaciones de las violentas intervenciones en el Hotel Las Américas de Santa Cruz, en el caso Terrorismo  y de liderar la violenta represión de Chaparina en 2010 contra indígenas del Tipnis. Ayer se conoció  que Hugo Móldiz,  también exministro de Gobierno,    se acogió a la misma medida.

La ministra de Relaciones Exteriores,  Karen Longaric,  informó ayer que esa repartición de Gobierno evalúa más de 20 solicitudes de salvoconductos de asilo en México que presentaron integrantes del MAS.  “Respecto a los asilados que están en la Embajada de México, en principio nos hicieron una solicitud de 27 salvoconductos, pero posteriormente nos dijeron que había reducido la cantidad de asilados y ahora son 20”, dijo Longaric a los periodistas.

 “No puedo transmitirle las listas, pero en el transcurso de las próximas horas vamos a comenzar a entregar los primeros salvoconductos (…), estamos analizando uno a uno  para ir procesándolos poco a poco”, agregó.

Waldo Albarracín, exdefensor del Pueblo, dijo ayer a Página Siete que “preocupa que estas exautoridades pidan asilo porque en realidad en los hechos no piden asilo, sino un espacio de manipulación política a distancia”. 

“Es lamentable que el Gobierno mexicano permita que se distorsione la figura del asilo o del refugio político. De acuerdo con el Estatuto del Refugiado,  todo ciudadano tiene derecho a pedir asilo en otro Estado, el cual, mientras investiga, provisionalmente le da cierta protección, eso en cuanto al derecho de asilado”,   agregó.

Asilo político y refugio, dos figuras diferentes

El asilo es una convención, diferente a la convención del refugio, y se da por razones estrictamente políticas y corresponde al gobierno de un país otorgarlo. El asilo, según explica el diplomático Erich Kuhn, tiene implícito una serie de limitaciones, como las declaraciones públicas. 

 “De acuerdo a la Convención del Asilo, el beneficiario no puede hacer declaraciones sobre la política interior del país que le brinda el asilo y    sobre la política interna del país del cual está escapando”, explica.

 Bolivia ha firmado la Convención del Refugio y no así la del asilo. La figura del refugio es mucho más amplia porque no se refiere solo a  motivos  políticos; el refugio puede solicitarse por motivos raciales, étnicos u otros tipos de discriminación, como la religiosa.

 En el caso de Bolivia, la figura del refugio  está establecida en la Ley 251 de Protección a Personas Refugiadas y reglamentada en el DS 1440, regulados ambos por el Consejo Nacional de Refugiados, que preside  la Cancillería,  los  ministerios de Gobierno y Justicia.

El Gobierno que acoge a un asilado le brinda facilidades para su permanencia. Aunque no está obligado a asistirlo económicamente, sí debe facilitarle acceso a un trabajo y alojamiento. Hay algunos países que, de acuerdo a su desarrollo, ofrecen mejores condiciones. Estados Unidos solo facilita a sus asilados una autorización para el acceso a un trabajo.

 

 

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