Mariscos, sábalo y sardinas, las opciones ante la falta de carne

La trucha y el pejerrey desaparecieron de los mercados paceños. La empresa Truchas Titikaka informó que está al borde del cierre de sus operaciones.
miércoles, 20 de noviembre de 2019 · 00:04

Luis Escobar  / La Paz 

Mariscos, sardinas y sábalo son los productos que más adquieren  los vecinos ante el desabastecimiento de  alimentos debido a los bloqueos  y los altos precios  de la carne de  res y de pollo.  La trucha y el pejerrey desaparecieron por completo de los principales mercados de la ciudad de La Paz.

  El precio de  los mariscos se mantiene y las comerciantes invitan a consumir estos productos.  “El kilo de  langostinos empaquetado cuesta 80 bolivianos. El surtido vale  45 bolivianos. El kilo de langostinos y  puras colitas vale  entre 90 bolivianos y  110 bolivianos, según el tamaño”, dijo  Rosario Valdez, una comerciante  del mercado Rodríguez. 

En estos centros de abasto  también ofrecen camarón, paiche,  tilapia y  surubí, entre otros.  “Recibimos productos unas dos semanas antes de los conflictos. Todo está bien refrigerado y garantizado. Que vengan las amas de casa porque ahora los mariscos  están más baratos que la carne de res y de pollo. Son más sanos y nutritivos. Vendemos desde 10 bolivianos”, agregó. 

 Valdez explicó  que no hay mucha venta, salvo el fin de semana. “Los vecinos compran más  pollo y  carne de  res”, agregó la vendedora, quien atiende todos los días hasta las 18:00.

Otra de las opciones ante la escasez de varios alimentos  es el sábalo, que aún se puede encontrar  en el mercado Rodríguez, en especial en la calle Valentín Navarro, más conocida como el Palacio de los Pescados.

 En el primer lugar, la unidad de sábalo se vende en 40 bolivianos. En el segundo sitio  y donde hay pocos puestos  abiertos a causa de los conflictos sociales este producto vale 35 bolivianos.

  “Lo teníamos (el sábalo) bien refrigerado y ahora estamos sacando todos los productos para vender. Ya no nos queda mucho y esperamos que los bloqueos se levanten. De lo contrario, ya no tendremos nada para comer”, dijo una de las comerciantes del mercado  Rodríguez. 

La trucha,  uno de los productos agotados.
Foto:Truchas  Titikaka

El pejerrey y la trucha desaparecieron por completo en ambos mercados paceños. Las comerciantes vecinas aseguraron que desde la anterior semana dejaron de traer este  pescado por el bloqueo de las carreteras. 

La empresa Truchas Titikaka alertó a través de las redes sociales que están al borde del cierre de operaciones por una “lógica autodestructiva del bloqueo en Bolivia”. “Miles de nuestros peces han muerto por falta de alimento y cientos de miles están en peligro inminente de correr la misma suerte. Después de 10 años de operar con la desleal competencia del contrabando y los obstáculos de nuestro propio Gobierno, estamos en riesgo de cerrar el único proyecto de inversión privada en el área pecuaria en el lado boliviano del lago Titicaca”, detalla la nota.

En contraste, las vendedoras de comida de la calle Valentín Navarro aún permanecen trabajando y ofreciendo a sus clientes trucha, pejerrey y  sábalo. Indicaron que no pueden dejar de trabajar porque viven del día a día y aseguraron que se dan modos para conseguir los alimentos.

“Hace una semana que no llega el pescado y para continuar preparando la comida vamos todas las madrugadas hasta la final Los Andes de El Alto. Ahí todo está caro, la arroba de pejerrey pequeño se vende a 1.000 bolivianos; de trucha, a 700 bolivianos, y 25 unidades de  karachi  o  mauri se adquieren en    80 bolivianos”, dijo  Hortencia, una comidera que pidió no dar su apellido.

En estos espacios, el plato de trucha  o pejerrey  cuesta  25 bolivianos. “Ya no hay mucha venta, nuestros clientes nos dicen que está muy caro. Tienen razón,  pero no podemos rebajar más porque debemos ganarnos el pan de cada día”, añadió.

Las otras opciones  son las sardinas en lata que ahora se venden  en cada esquina,  pero  tienen un precio doble.  Las latas  grandes “Lidita” se comercializan entre 10 y 14  bolivianos,  cuando antes de los bloqueos  una unidad valía  6,4 bolivianos en los centros de abasto de El Alto.

 “Ya no tenía carne  y la fila  para el pollo es muy larga, entonces,  opté por comprar estas sardinas para preparar la comida para mis hijos”, comentó una mujer que compró el alimento ayer al mediodía. “Espero que los problemas no se prolonguen”, añadió.

Ante la carencia de productos de origen animal, la jefa de la Unidad de Alimentación Complementaria Escolar, Gabriela Aro, recomendó  consumir cereales y leguminosas para reemplazar las proteínas de la carne.

“Podemos combinar un cereal con una leguminosa. Muchos conocemos una porción de arroz con lenteja y eso ya se considera una mezcla vegetal, así se combinan sus aminoácidos y podemos ver  proteínas que se asemejen al valor nutricional de las proteínas de origen animal”,  dijo Aro.

 Entre los cereales están el  amaranto, la cañahua, quinua, trigo integral, maíz, arroz. Entre las leguminosas hay el tarwi, garbanzos, variedad de frijoles, lentejas, habas secas y  arvejas secas.

 

El Gobierno suspende hoy la distribución de pollo  en La Paz

 El ministro de Desarrollo Productivo y Economía Plural suspendió por hoy la distribución de pollo en la ciudad de la Paz, informó la  Alcaldía  de La Paz, que tenía a su cargo los puntos de distribución.

“Les informamos que el Ministerio de Desarrollo Rural nos informó que mañana (miércoles) no traerá pollo para vender en La Paz. Según la entidad, hay algunas razones que se los impiden”, según información del Gobierno Municipal de La Paz. “Son las autoridades del Gobierno central las que deciden si se trae o no el pollo. De modo que mañana (hoy)  no habrá puntos en La Paz”, agrega.

 Ayer, los cambios de lugar en la venta de pollo causaron  molestia de varios ciudadanos que amanecieron haciendo fila en las plazas Belzu o Villarroel,  donde el lunes se vendieron estos productos. 

Funcionarios  de la Alcaldía distribuyen pollos en La Paz.
Foto: Página Siete

La Alcaldía afirmó que la modificación permitirá que  este alimento  llegue a más personas de la ciudad. “Estamos bastante molestos porque hasta anoche (del lunes) todo apuntaba a que se respetarían los cuatro  puntos de venta de pollo. Pero cambiaron los sitios”, dijo una de las personas que hizo fila ayer desde la madrugada esperando la llegada de  pollo a la plaza Belzu. 

En la plaza Villarroel también  amanecieron decenas de personas haciendo fila. La venta de pollo comenzó el lunes en cuatro puntos estratégicos de la ciudad. Ayer, la  Alcaldía informó que estos puntos  rotarán con el fin de abastecer a todos los vecinos de  la ciudad. 

Los cambios son coordinados por la noche entre el Gobierno nacional, la Alcaldía y las empresas proveedoras del producto. Se informará sobre los cambios  alrededor de las 23:00 a través de las redes sociales.

 Ayer en la mañana,  la comercialización se realizó en las plazas El Cóndor y  Uyuni, en las subalcaldías Sur y San Antonio. En  El Alto, este alimento se vendió en la tarde en Villa Adela,  Ciudad Satélite  y Germán Busch.

  En  todos los puntos, la unidad de pollo vale  35 bolivianos. La venta de este producto comenzó el lunes como un paliativo de emergencia ante los bloqueos que impiden la llegada de alimentos a los centros de abasto de la ciudad.

 

 

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