Vecinos de Achumani acuerdan conocerse para convivir en paz

Se comprometieron a no ingresar en confrontaciones políticas y a evitar la defensa de gremios. También pactaron no bloquearse.
miércoles, 20 de noviembre de 2019 · 00:04

Ivone Juárez  /  La Paz 

Desde la urbanización  Rosales hasta Antajahua y Chijipata, pasando por el Complejo, Huayllani y Campo Verde Abierto y otras zonas, los vecinos de Achumani que no se conocían  se encontraron después de los violentos ataques de los afines al MAS el domingo 10 de noviembre y decidieron conocerse y comprenderse  para convivir “dentro de los márgenes del respeto y amabilidad”.

Se trata de un acuerdo suscrito  el 13 de noviembre con el objetivo de cuidar por la seguridad de sus  zonas y  es un primer paso. La  principal condición que se pusieron entre todos fue “dejar de discriminarse”.  Su primera  tarea conjunta: limpiar y  reconstruir la Estación Policial Integral (EPI) quemada por simpatizantes del MAS.

“Nos miramos diciéndonos tú eres blanco, tú eres indio. Nos discriminamos mutuamente. Hicimos una reunión con los   vecinos de Achumani para poder convivir como hermanos. A raíz de esto se hizo el trabajo comunitario en el EPI de Achumani”, informa Patricio Vargas, presidente de los vecinos de Antajahua, una de las zonas periurbanas de Achumani. “Estamos convocando a otras zonas para que se sumen a esta convivencia”, añade.

¿Pero cómo comenzó esta experiencia? “Por un mal entendido”, dice   Gabriel Sánchez, vecino de la urbanización Rosales.

 Cuenta que el lunes 11, después de la quema de su EPI y el amedrentamiento de parte de los afines al MAS, decidieron salir en una marcha  para demostrar que estaban organizados y que no permitirían una nueva agresión, pensando que eran los comunarios  de las otras zonas los que los atacaron.

Cuando estaban en plena marcha, apareció  Patricio Vargas. “En tono firme, pero no beligerante, nos preguntó quiénes éramos y qué pensábamos hacer. Nos aseguró que ellos no nos atacaron y nos propuso, más bien, unirnos, porque en su barrio también habían sido atemorizados por supuestos policías que se metieron a algunas casas”, cuenta Gabriel Sánchez.

Por su lado, Patricio Vargas recuerda: “Me llamaron mis vecinos y me dijeron que los de Achumani estaban subiendo en marcha para quemar los minibuses, las movilidades y que iban a  saquear.  Todos estaban alarmados. Soy una persona pacifista, por eso fui adonde estaban reunidos y    conversamos, y nos entendimos. Era un mal entendido y decidimos más bien organizarnos para defendernos de los actos vandálicos”.

  Eso pasó el lunes 11 de noviembre, el miércoles 13 ya tenían un acuerdo, que entre sus puntos más destacados dice: “Evitar bloquearnos entre vecinos y cuando veamos necesario llegar a esta medida extrema, hacerlo de forma conjunta, dentro de los márgenes razonables, y evitar ingresar a posiciones políticas o de defensa de gremios conformados en su mayoría por personas ajenas a la zona”.

  
 Otros dirigentes activos de este pacto entre vecinos de Achumani son Mónica Choque,  dirigente     de Huayllani, y Germán Felipe, dirigente de Alto Rosales. “Ahora hacemos vigilias, nos comunicamos, nos reunimos y está surgiendo esta convivencia que necesitamos”, asegura Patricio Vargas.

 

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