Abastecimiento de carburantes arrancó con largas filas y peleas

A pesar de las prohibiciones de la ANH, algunos surtidores, ante la presión de grupos, vendieron hasta un máximo de 10 litros de gasolina en bidones.
jueves, 21 de noviembre de 2019 · 00:18

Manuel Filomeno /  La Paz

¡Queremos gasolina! ¿Hasta cuándo más nos harán esperar? Con esos gritos los  conductores despertaron a los vecinos en varias zonas. Habían pasado la noche del martes en sus vehículos esperando el carburante, pero hasta las 7:00 de ayer en los surtidores  aún no se movía una mosca.

Filas interminables que abrazaban barrios enteros, riñas, peleas y bloqueos esporádicos caracterizaron la jornada de ayer, luego de que el martes llegara el convoy de cisternas y camiones cargados de garrafas a la ciudad de La Paz desde la planta de Senkata a los predios de Colegio Militar en Irpavi.

Las colas empezaron a formarse el mediodía del martes, ante la falta de información de las autoridades. Evitaron hacer declaraciones hasta la mañana de ayer cuando explicaron el plan y la logística de  distribución de los carburantes.

 

De acuerdo con información de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), se priorizó la entrega de gasolina, diésel y gas licuado de petróleo (GLP) al Ejercito, la Policía Nacional, los centros de salud y los servicios municipales de recojo de basura y transporte público.

Una vez cumplidas esas prioridades, se distribuyeron  los carburantes a 18 surtidores y a diferentes puntos de venta de GLP en  La Paz y El Alto.

Los surtidores en los cuales se entregaron combustibles son: Volcán, Uruguay, San Pedro, Cota Cota, Lubrican, Cristo Auto Gas, SAF Miraflores, Kantuta, Tupac Katari, Costanera, Carsur, ESUR G.H.S., ACB Calacoto, Entre Ríos y Bassam.

El director de la ANH, Luis Fernando Valverde, indicó que se eligieron estos surtidores por su importancia e “influencia territorial”, además de capacidad de atención a los conductores.

La agencia reguladora también emitió circulares en las cuales establecía los parámetros de distribución a los clientes, señalando que cada motorizado solo podía cargar un máximo de 100 bolivianos de gasolina o 300 litros de diésel por semana,  con la prohibición de que se cargue a vehículos que funcionan con sistemas mixtos de gasolina y Gas Natural Vehicular (GNV) o de cargar en bidones.

En el caso del GLP, solo se vendería una garrafa por familia, previa presentación de la última factura de luz.

Para la tarde de ayer, las colas avanzaban lentamente pero cada vez se unían más motorizados, extendiéndose por cuadras y cuadras, cruzando barrios en algunos casos, por ejemplo, la fila del surtidor Bassam, en la zona de Obrajes, escalaba hasta San Jorge y desde ahí cruzaba uno de los puentes trillizos hasta Miraflores.

Las riñas estallaron cuando se empezó a cargar combustible.  Algunos conductores que habían abandonado sus movilidades para ir a comer o al baño se encontraron con que habían perdido sus puestos y que las personas que estaban detrás de ellos sorteaban su lugar en las filas.

Filas  de vehículos cerca al surtidor Volcán. 
Foto:Freddy Barragán / Página Siete

 “Por qué te saltas mi lugar, vuelve a tu lugar, yo voy a cargar primero”, dijo un chofer a otro, mientras ambos impedían que la fila avance más allá de donde estaban.

Otras riñas se daban por personas que intentaban colarse en las filas y otras que intentaban cargar gasolina en vehículos con GNV.

 En otros surtidores, personas con bidones bloquearon las vías y no dejaron pasar a las cisternas que circulaban y a los vehículos que esperaban para reabastecerse, obligando a los empleados de los surtidores a que se les permitiera cargar combustible, a pesar de la prohibición de la ANH.

“Sabemos que no está permitido, pero estas personas han bloqueado el ingreso de los autos que estaban cargando, no han dejado pasar a la cisterna ayer (el martes), prácticamente nos han obligado a venderles, pero solo les estamos dando 10 litros”, relató una empleada de uno de los surtidores.

Las personas en las filas de bidones justificaban su presencia señalando que sus vehículos se habían quedado sin combustible y por eso no podían traerlos hasta la estación de servicio.

Convoy de  cisternas

  • Operativo Ayer por la mañana, cerca de 40 cisternas y 10 camiones, acompañados por personal policial y militar salieron de la planta de Senkata con rumbo a La Paz.
  •  Enfrentamiento Luego de la salida del combustible, grupos de bloqueadores se enfrentaron a policías y militares que resguardaban la planta, dejando como saldo ocho muertos y una treintena de heridos.
  • Atentando El Gobierno señaló que los bloqueadores pretendían volar la planta.

Los vecinos bloquearon las calles  con sus garrafas

Vecinos formaron  filas de garrafas amarillas cerraron vías y no permitieron el paso de vehículos desde ayer en la tarde, esperando comprar Gas Licuado de Petróleo (GLP) para poder cocinar.

“Me quedé sin gas hace una semana, no tengo con qué cocinar para mis hijos, me parece injusto que nos hagan esperar así”, señaló una vecina de Calacoto, que bloqueaba el acceso a Cota Cota en protesta por la falta de información sobre la venta de GLP.

Hasta el cierre de esta edición, la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) no emitió  una lista de puntos de venta, generando mayor confusión entre los vecinos que esperan en puntos estratégicos la venta del carburante.

Otra de las quejas de las amas de casa fue la disposición de venta de una sola garrafa por familia, previa presentación de la última factura de luz, ya que según ellos, muchas familias comparten medidores de luz o al vivir en alquiler, no reciben la factura directamente.

Vecinos  bloquean una avenida con sus garrafas.
Foto:Víctor Gutiérrez / Página Siete

Otro grupo aplaudió la decisión, ya que de esa manera se evitará el acaparamiento de garrafas y su posterior venta a mayores precios.

Por su parte, vendedoras del mercado Lanza  protestaron  en inmediaciones de ese centro de abasto por la falta de GLP, que aún no llegó a ese lugar. 

“Estamos desde ayer (martes) haciendo fila, miren hemos salido todos los vendedores del mercado Lanza, pedimos por favor que nos vengan a vender garrafas de gas, ya no tenemos con qué cocinar”, dijo un  comerciante. 

Rosa Choque, otra vendedora de comida contó que debido a los bloqueos de los vecinos de El Alto el precio de las verduras, la carne de res y de pollo está por las “nubes”, además existe escasez de garrafas de gas lo que repercute en pérdidas económicas.

 

 

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