Expertos: Explosión en Senkata puede provocar una catástrofe

Ingenieros petroleros advierten que el mayor impacto vendría de la onda expansiva que provocaría severos daños en las viviendas de barrios aledaños a la planta.
jueves, 21 de noviembre de 2019 · 00:04

Página Siete / La Paz

Expertos afirman que una posible explosión de la planta de almacenamiento y engarrafado de Senkata puede  provocar una catástrofe en un área circundante a 500 o 1.000 metros. Es decir, puede dañar inmuebles en un radio de al menos cinco cuadras cercanas a la planta.

El director de la carrera de Ingeniería Petrolera de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), Marco Montesinos, explicó que este tipo de instalaciones deberían estar alejadas en unos 800 metros de la población urbana y según estándares de seguridad industrial.

 Hace unos 40 años, cuando se decidió construir la planta, el lugar estaba fuera de la ciudad, pero con el paso de los años la población creció y Senkata quedó prácticamente en la ciudad.

Según Montecinos, los riesgos de una planta de estas características  pueden estar incluso desde una simple fuga de gas, que puede expandirse, provocar chispas e incendiar los tanques de almacenamiento que contienen líquidos.

Pero un ataque con dinamita puede provocar un desastre de difícil cuantificación de daños.

 “Una explosión puede desatar una  onda expansiva con un radio de  500 a 1.000  metros a la  redonda y dañar inmuebles, quebrar vidrios  y provocar daños a la población y otros daños de mayor dimensión”, advirtió.

Además, se podrían dañar válvulas, tuberías y provocar la fuga de los diferentes fluidos inflamables  en la planta.  

“La explosión de los tanques se da en una fracción de segundos. Una vez que se calienta el gas, hay presión y es la onda expansiva la que provoca el mayor daño en los alrededores”, explicó el ingeniero Montesinos.

Rodrigo Estrada, profesional con una maestría en ingeniería petrolera, sostiene que ante un ataque con  dinamita, no hay material en la planta que pueda resistir,  lo que provocaría una tragedia de gran magnitud.

Añadió que el radio de acción de una explosión de la planta llegaría a  la avenida 6 de Marzo, urbanizaciones como el Kenko, Pucarani, Villa La Merced, Unificada Potosí, Apóstol Santiago y otras zonas aledañas.

Las esferas de Gas Licuado de Petróleo (GLP), en criterio de Estrada, son las de mayor riesgo ante una explosión.

Añadió que con el paso de los años y el crecimiento de la población, la planta se encuentra hoy muy mal ubicada.

Por normas internacionales, una infraestructura  como la de Senkata debe estar alejada de los centros urbanos por seguridad. Las normas nacionales para la construcción de estas plantas han quedado desactualizadas.

Los profesionales señalan que las autoridades y ejecutivos de YPFB deberían evaluar la reubicación de la planta, aunque ello conlleva también una importante inversión.

Montesinos sostuvo que la refinería Gualberto Villarroel de Cochabamba también se encuentra en un área poblada a diferencia de la refinería Guillermo Elder Bell de Santa Cruz o la planta separadora de líquidos de Gran Chaco, que están emplazadas en zonas no muy pobladas.

  El martes unas 200 personas regresaron a la planta de Senkata minutos después de que 45 camiones cisterna  cargados salieran del lugar, custodiados por más de 25 vehículos militares y policiales, a La Paz. Rodearon el lugar, lanzaron piedras y después volaron dos muros con explosivos. Antes, causaron un incendio en el interior. También quemaron vehículos. 

 

En 2014 Evo amenazó con trasladar Senkata

En marzo de 2014,  el entonces presidente Evo Morales  advirtió  con trasladar la planta de  Senkata a otro departamento si las organizaciones sociales persistían en el “cerco”  a las   instalaciones para presionar al Gobierno a través del corte del suministro de Gas Licuado de Petróleo (GLP) a  La Paz y El Alto.

“Algunos compañeros tratan de cercar la engarrafadora de Senkata como para castigar al pueblo alteño o a otros pueblos. No quiero que eso pase (...). Si sigue así, vamos a tener que sacar esas instalaciones de  El  Alto”, precisó Morales  en ese entonces en oportunidad de la inauguración de las plantas de engarrafado y de recalificación con mayor capacidad de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).

La planta de Senkata cuenta  con ocho tanques (salchichas) de almacenamiento de  GLP,  10 tanques de 36 metros cúbicos   cada uno y tres esferas; dos de YPFB Logística y una de YPFB Corporación con una capacidad de 1.000 metros cúbicos cada una.

 Abastecen a  La Paz y El Alto, urbes que consumen en forma diaria más de un  millón de litros de gasolina y 700 mil litros de diésel.

 

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