La gasolina se agota y el gas no llega aún a todos los barrios

Familias enteras esperan todavía con sus garrafas para comprar gas. Ante la falta de distribución, bloquean las vías. Conductores también exigen combustible.
viernes, 22 de noviembre de 2019 · 00:04

Manuel Filomeno /  La Paz

“No llega el gas, ya estamos cansados de estar aquí esperando. Vamos a tener que bloquear otra vez para que nos escuchen”, decía amargamente doña Francisca, una vecina de la zona de Cotahuma, sentada sobre su  garrafa amarilla, bajo el sol mañanero.

Cuando se cumplen tres días de la llegada de cisternas y camiones cargados de gasolina, diésel y gas licuado de petróleo, familias enteras esperan aún para  cambiar sus garrafas vacías por otras llenas que les permitan cocinar en casa.

Los vecinos señalan que llevan al menos dos días esperando la distribución de gas. Reclaman porque hasta el momento no han recibido ninguna información de cuándo llegará el combustible.

Foto:Víctor Gutiérrez / Página Siete

La escena se repetía  ayer en varios puntos de la ciudad: en Villa Fátima, en el  mercado Lanza, en Pampahasi, en Obrajes y la entrada a Cota Cota. Allí -y en muchos otros sectores- hubo bloqueos esporádicos que impidieron  el paso de vehículos y de  camiones cisterna  que llevaban gasolina y diésel a surtidores cercanos.

La Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) emitió un comunicado el martes pasado en el cual indicaba que sólo se entregaría una garrafa de 10 kilos por familia, previa presentación de la última factura de luz. La medida busca evitar que algunas personas acaparen el hidrocarburo y lo revendan a mayor precio a la ciudadanía.

Esto generó críticas entre algunas personas  que señalaron que viven en alquiler y no reciben las facturas de luz en sus domicilios. Otros ciudadanos indicaron que comparten medidor con más familias, por lo que sólo podrían recibir una garrafa.

En el mercado Lanza, las vivanderas cerraron sus puestos al no poder conseguir gas para cocinar. Denunciaron pérdidas económicas pues la falta del insumo les impide   cocinar  para sus comensales.

Los vecinos de Obrajes se bloquearon mutuamente en desesperación por la falta de respuestas sobre la distribución de gas. En la calle 16 no permitieron el paso de un camión cisterna que subía al surtidor Bassam en la calle 0, mientras que en este punto los choferes cerraban el paso de los automotores hasta que se deje pasar al camión.

Página Siete consultó a la ANH sobre el plan de distribución de GLP y los puntos de venta del hidrocarburo; sin embargo,  hasta el cierre de esta edición no recibió una respuesta concreta.

La entidad sólo emitió un nuevo comunicado en el cual pide calma y comprensión  a la población. Indica además que hasta que los bloqueos en las cercanías de la planta de Senkata se levanten no habrá normalidad en el abastecimiento de GLP.

Foto:Freddy Barragán / Página Siete

 Se acaba la gasolina

Las filas de autos continuaban rodeando barrios enteros la mañana de ayer. A esas alturas, la alegría y  posterior rabia de los conductores, que esperaban cargar gasolina desde la tarde del martes, se convirtió en resignación al ver que el carburante se agotaba de los surtidores.

“He esperado desde ayer (el miércoles) y ahora me entero por lo que dicen los otros choferes que sólo queda diésel. Me parece muy mal que no nos den información clara” señaló un conductor en la fila del surtidor Túpac Katari, en Sopocachi.

La escena se repitió en otras estaciones de servicio, con bloqueos de por medio y regateos de los conductores que esperaban cargar aunque sea la mitad de la cuota de 100 bolivianos dispuesta por la ANH.

“Siquiera que  nos vendan 50 bolivianos de gasolina, no podemos quedarnos parados”, dijo un  chofer  con amargura y con él coincidían otros. En la estación de servicio Volcán, en la  Montes, también hubo cortes de ruta.

En redes sociales, los mensajes con preguntas de dónde conseguir gasolina se multiplicaban con el pasar de las horas. Al mediodía todas las respuestas señalaban que el combustible se había agotado en los 18 surtidores en los que se vendía.

El martes, las autoridades anticiparon que el combustible que se logró sacar de Senkata con apoyo de la Policía y los militares alcanzaría para unos dos días.

 

Transporte se queja por cupos en  carga de combustibles

Representantes del transporte público expresaron su molestia por  los cupos para la venta de gasolina y diésel, establecidos en 100 bolivianos y 300 bolivianos, respectivamente. Argumentan  que la medida  afecta al sector.

En pasados días, el secretario ejecutivo del Sindicato Eduardo Abaroa, Lucio Quispe, indicó que por el desabastecimiento de combustibles, sólo el 60% de los vehículos de transporte público podían circular, mientras que el resto se encontraba paralizado por la falta de carburantes.

Foto:Freddy Barragán / Página Siete

“Actualmente estamos viendo con preocupación que  cerca ya del 40% de los vehículos del transporte público está paralizado por la falta de gasolina. Los que están operando ahora son los que funcionan con GNV o los que aún consiguen combustible”, informó   Quispe.

El miércoles,  en un comunicado, el mismo sindicato convocó a sus afiliados a una marcha hacia la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) con el objeto de expresar su descontento por el establecimiento de límites a la venta de carburantes, así como pedir a las autoridades del Gobierno la ampliación y reprogramación de créditos bancarios.

   Ayer en la tarde, Quispe anunció que junto con representantes de siete sindicatos de transporte se reuniría con autoridades  para expresarles sus inquietudes y buscar posibles soluciones a los problemas de desabastecimiento y de deudas con los bancos.

 “Nosotros estamos esperando que nos reciban, no sé si la Presidenta o algún ministro para poder hablar sobre los problemas que tenemos ahora. No sólo el tema del combustible que es vital para nosotros, sino también el tema de los créditos porque muchos tenemos deudas que no podemos pagar ahora”, dijo.

 

 

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