La periodista de Página Siete fue agredida en el cabildo de la Llajta

domingo, 03 de noviembre de 2019 · 00:04

Página Siete / La Paz

La periodista de Página Siete en la ciudad de Cochabamba, María Isabel Mena, fue agredida y acusada de ser “infiltrada”. Como ella, otros trabajadores de prensa  fueron violentados e impedidos de realizar su trabajo durante el conflicto social, tras las elecciones.

 Mena había registrado  con su celular forcejeos entre dirigentes cívicos y universitarios,  antes del inicio del cabildo en Cochabamba. Entonces,  fue increpada por activistas que se dieron cita al cabildo que se realizó en la plaza 14 de Septiembre.

“Quisieron quitarme el teléfono y sacarme del cabildo. Me dijeron: tenemos que estar unidos, no puedes mostrar la división que hay, bórralo”, narra la periodista de Página Siete, que fue acusada de ser  “infiltrada del Gobierno”, perseguida y jaloneada.  

 El acto  estaba programado para las 18:00. Pero hubo lluvia y una desorganización visible, que causó abucheos y gritos.

Antes de que inicie el cabildo, dirigentes de la Federación Universitaria Local (FUL) quisieron subir al palco, pero los organizadores les impidieron y la multitud comenzó a gritar “FUL vendida, ¡fuera!”. La pelea  fue registrada por Página Siete.

“Que no grabe, que no grabe” se escucha decir a una persona en el video,  refiriéndose a la periodista. Ella  respondió: “Puedo hacerlo” y de inmediato intentaron cubrir la cámara del móvil. 

Se escucha decir a otra persona “eres del Gobierno”, luego de eso fue impedida de filmar. “Me puse nerviosa. Quería filmar, pero apagué mi celular sin querer”, cuenta Mena.

Así, indiscriminadamente, los trabajadores de prensa  de diferentes medios sufrieron ataques en las últimas semanas. Sucedió a  nivel nacional, desde  ambos bandos del conflicto.

 “Nuestro papel es transmitir la realidad, mostrar lo que no se muestra. No se trata de confrontar ni ponerse del lado de un bando, sino de ser ese canal de información para todos. Estar en medio y mostrar ambas caras”, resalta Adriana Mendoza, periodista de Gigavisión. 

En La Paz, cuando grababa una represión policial, un oficial le arrojó gas lacrimógeno al rostro. El uniformado estaba en moto.

Confiesa que ella  pensaba que habían medios con inclinaciones políticas. Tras la agresión, su perspectiva cambió.

“Ahora veo que medios estatales, privados, locales o nacionales somos amedrentados. Lo peor es que recibimos agresiones de un lado y del otro. Nos dicen masistas y/o mesistas, amarillistas, por un lado; y por otro, exigen que mostremos todo”, reclama. Recalca que la molestia de la ciudadanía no justifica las agredan físicas y verbales.

Coincide con ella,  Maria José Mollinedo de la Red Uno, quien fue amenazada. “Si fuéramos medios vendidos, no estaríamos con ellos, en medio de los gases lacrimógenos y las piedras”.

  Asociación de prensa preocupada 

La Asociación Nacional de la Prensa de Bolivia (ANP-Diarios) expresó su preocupación por la violencia que los sectores en conflicto han ejercido contra periodistas de radioemisoras, canales de televisión y periódicos. El último reporte de su Unidad de Monitoreo señala que al menos unos 20 periodistas sufrieron agresiones.

Al menos tres resultaron con heridas de gravedad. “Lamentamos que una campaña de descrédito generada desde las filas del partido gobernante contra periodistas y medios de información, hoy se traduzca en golpes, insultos y hostigamiento contra profesionales que sólo buscan la noticia y la verdad”, declaró  el director ejecutivo, Franz Chávez. Remarcó que en democracia es fundamental el respeto a los valores.

 

A los  lectores

Página Siete se solidariza y repudia la cobarde agresión que sufrió nuestra colega María Isabel Mena.

Ella  realizaba  su trabajo de manera independiente como caracteriza a este medio y reafirma que no está a favor de un sector u otro.

La periodista  sólo cumple con su labor de informar, respetando los principios de veracidad e imparcialidad.

 

Más de
8
55