La matanza de familias mormonas ahonda la crisis de violencia en México

En otro día negro en un México tristemente habituado a la violencia, este lunes se registró una cruel matanza cuando un grupo armado asesinó a nueve miembros de una comunidad mormona, los LeBarón.
martes, 05 de noviembre de 2019 · 18:21

EFE / México

La matanza en el norte de México de nueve miembros de una comunidad mormona, entre ellos seis niños, exhibe una vez más las flaquezas de seguridad del país y llevó al presidente estadounidense, Donald Trump, a ofrecer una inaudita ayuda militar para acabar con los cárteles.

En otro día negro en un México tristemente habituado a la violencia, este lunes se registró una cruel matanza cuando un grupo armado asesinó a nueve miembros de una comunidad mormona, los LeBarón.

El suceso también dejó seis menores lesionados y una niña desaparecida, que fue hallada horas después.

La violencia fue tal que, en palabras de la fiscal del estado de Sonora en entrevista radiofónica, Claudia Indira Contreras, se encontraron más de 200 casquillos de bala de distintos calibres.

En imágenes compartidas en redes sociales, se observa un vehículo completamente calcinado, con lo que se presume que son restos humanos todavía humeantes.

De acuerdo con la cronología oficial de los hechos, en la mañana del lunes varios miembros de la comunidad LeBarón se trasladaban desde un punto cercano al municipio de Bavispe (Sonora) hacia la colonia LeBarón, en la ciudad de Galeana (Chihuahua), cuando en la frontera entre ambos estados padecieron una emboscada de un grupo armado.

Minutos después del suceso, el activista y familiar Julián LeBarón pidió apoyo de la Guardia Nacional y a otras fuerzas de seguridad.

No obstante, no fue hasta 17.00 hora local (00.00 GMT del martes) que los primeros militares se trasladaron desde su guarnición militar de Agua Prieta a la zona, a unos 278 kilómetros de distancia, por lo que, según familiares, los primeros uniformados llegaron horas después.

Paralelamente, pobladores de la zona se dirigieron al lugar de los hechos para buscar a supervivientes de esta comunidad mormona, que es muy poderosa en la región y se dedica a la agricultura, la ganadería y el comercio.

Se reforzó la seguridad en la zona y no fue hasta pasada la medianoche que las autoridades establecieron el saldo final de víctimas.

"Nosotros tuvimos conocimiento horas después. Hubo una falla de comunicación", reconoció este martes la fiscal estatal.

Avances "serios" en la investigación

Tras 24 horas de la tragedia, continúan muchas incógnitas, aunque el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Alfonso Durazo, afirmó que hay "avances serios en la investigación".

"El convoy (de la familia LeBarón) pudo haber sido confundo por grupos delictivos que se disputan el control en la región", afirmó Durazo.

El ministro de Seguridad explicó que esta región hay una disputa entre "células" del crimen organizado. Una de estas, del lado de Sonora, estaría vinculada al Cártel del Pacífico, mientras que desde Chihuahua habría otros grupos criminales que se disputan la zona, codiciada por el narcotráfico por su cercanía con Estados Unidos.

La fiscal estatal fue más cauta y dijo desconocer todavía si la masacre se debió a una "confusión" entre grupos criminales antagónicos, algo en lo que también coincidieron familiares de las víctimas.

Según expresó a Efe el experto en seguridad y profesor e investigador en la Escuela de Ciencias Sociales y Gobierno del Tecnológico de Monterrey Juan Carlos Montero, todo apunta a una "confusión" entre cárteles.

No obstante, recordó que los LeBarón han defendido su territorio y han sido activistas durante años, lo que podría ponerlos en especial peligro teniendo en cuenta que no recibían seguridad.

La incómoda "ayuda" de EE.UU.

La matanza ha adquirido una connotación binacional teniendo en cuenta que los LeBarón, originarios de Utah (EE.UU.), tenían doble nacionalidad y llegaron a México fundando la colonia en el norte de México en 1924.

Este martes, el inquilino de la Casa Blanca, Donald Trump, escribió en Twitter: "Este es el momento para que México, con la ayuda de Estados Unidos, libere la GUERRA a los cárteles de la droga".

La oferta de ayuda de Trump para "involucrarse y hacer el trabajo de manera rápida y efectiva" tomó por sorpresa al presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, en plena conferencia matutina.

"Es un asunto que nos toca a nosotros atender. Al Gobierno de México, de manera independiente y haciendo valer su soberanía", dijo el mandatario mexicano.

López Obrador agradeció "mucho" a Trump y a "cualquier Gobierno extranjero" que quieran "cooperar y ayudar", pero aseveró que para atender estos casos no ve necesaria "la intervención de un Gobierno extranjero".

Dos días después del operativo fallido del 17 de octubre contra Ovidio Guzmán, hijo de Joaquín "el Chapo" Guzmán, en Culiacán, Donald Trump ya expresó su "solidaridad" a López Obrador.

Además, funcionarios de ambas naciones se reunieron para acelerar un programa que permita congelar el tráfico de armas de Estados Unidos a México.

Según dijo a Efe el especialista en seguridad de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) Javier Oliva, este suceso ha llevado a Trump a reaccionar porque refleja "que no hay capacidad de autoridades mexicanas".

La violencia en México

La brutal matanza de esta familia refleja la ola de violencia que vive el país, pues según cifras oficiales hubo 25.890 asesinatos entre enero y septiembre, un 2,4 % más que en igual periodo del año anterior.

De continuar así, México cerrará 2019 como el año más violento desde que comenzaron los registros pese a los esfuerzos del Ejecutivo de reforzar la seguridad y cambiar la estrategia, atendiendo, según esgrimen, a las causas del fenómeno.

En este contexto, las masacres se han convertido en una fatídica realidad nacional.

A mediados de octubre, en un intervalo de 24 horas, 13 agentes de la Policía estatal de Michoacán (oeste) murieron en el ataque de un grupo armado, y horas después fallecieron en Guerrero (sur) un soldado y 14 presuntos sicarios.

Dos meses antes, en agosto, una matanza indiscriminada en un bar de Coatzacoalcos, oriental estado de Veracruz, terminó con una treintena de muertos.