“En 14 años Evo transitó de la esperanza al fraude y al abismo”

El político manifiesta que los actores principales de más largo alcance de la transición en curso son: Comunidad Ciudadana, el movimiento cívico y el MAS.
viernes, 13 de diciembre de 2019 · 00:30

Página Siete  / La Paz

Juan del Granado, exalcalde de La Paz, asegura que la caída de Evo Morales fue el resultado de un “proceso largo”. El político aseguró que no hubo un “golpe de Estado”. “La caída y el desplome del populismo autoritario, históricamente ha sido el resultado de su agotamiento”, afirma. 

¿Por qué cayó Morales?

La caída de Evo Morales fue el resultado de un proceso largo. Podría decir que se transitó durante 14 años de la esperanza al vaciamiento, de éste al prorroguismo, a la violación de la Constitución Política, y de ahí al fraude y al abismo.

La corrupción, el autoritarismo, la malversación de los ingentes recursos públicos, el hegemonismo y las políticas antiindígenas promotoras del extractivismo fueron las grandes fracturas que desfondaron la mayor oportunidad histórica que tuvo el país para resolver sus problemas centenarios.

 Pero el fracaso masista, el agotamiento de su propuesta estatal-gubernamental se visibilizó el 21 de febrero, cuando el prorroguismo fue derrotado por la mayoría absoluta de los bolivianos.

Esa mayoría le dijo a Evo Morales el 2016 que al cabo de una década se había malversado la esperanza del país y que no podía continuar en el gobierno, peor modificando la Constitución.

Desde el gobierno no se leyó el mensaje de las urnas y se enrumbó al abismo. Se decidió ya no sólo fracturar la ética, las libertades, las instituciones, la economía y la naturaleza; se decidió fracturar la Constitución, el voto y la soberanía popular.

 “Golpe de Estado”, revuelta, revolución ¿qué  ocurrió en Bolivia desde su punto de vista?

Nunca se produjo un “golpe de Estado”. La caída y el desplome del populismo autoritario, históricamente ha sido el resultado de su agotamiento. No tenía más que ofrecerle al país. El 20 de octubre, agotados, apelaron al fraude grosero que provocó la ira y la sublevación democrática ciudadana, que paralizó al bloque social prebendal y que fisuró la institucionalidad autoritaria. No quedaba sino la renuncia y la fuga. 

¿Quiénes son los actores centrales de la transición en curso?

Se abrió la sucesión constitucional y con ella la transición democrática. Y ésta  es también un proceso con sus complejidades, sus momentos y sus actores. 

Estamos en el momento electoral de la transición democrática con un actor principal, el Gobierno transitorio, cuyas tareas son muy claras: nuevas elecciones con nuevas autoridades electorales, pacificación del país, normalización de las actividades públicas e inicio del desmontaje de la estructura delincuencial masista.

La presidenta Jeanine Añez con las dificultades de lo imprevisto, de lo improvisado y de lo transitorio, está llevando bien este primer momento de la transición.

Son otros tres los actores principales de más largo alcance de la transición: Comunidad Ciudadana, con Carlos Mesa, que logró más de dos millones de votos que hicieron imposible el fraude; el movimiento cívico que encabezó la sublevación en las calles y que a la cabeza de Fernando Camacho concretó la caída, y el MAS, que está derrotado y descabezado pero subsiste. 

Es en torno a estos tres actores que se articularán y se desplegarán los hechos nacionales de los próximos meses y semanas, y la configuración gubernamental futura. Y son ellos los que tienen que encarar de inmediato distintos desafíos, aunque finalmente convergentes en la estructuración de un nuevo sistema de partidos.

¿Qué deben hacer estos actores de la transición?

Comunidad Ciudadana tiene que reajustar casi todo su andamiaje, desde su binomio hasta sus listas, pasando por sus estrategias y llegando a su programa.

Carlos Mesa ganó las urnas el 20 de octubre, pero casi al día siguiente perdió la calle. Logró dos millones de votantes, pero no promovió una nueva opción militante en la gente. El voto contra el prorroguismo autoritario y corrupto promovió la votación mesista mucho más que sus listas parlamentarias pobres, o que su composición social distante de lo indígena-popular.

El movimiento cívico encabezado por Camacho tiene que recién “hacerse”. Su audacia, su conexión con la calle y la gente, su manejo de lo simbólico alcanzaron para promover el empujón final y la caída, pero no alcanzan para mostrarse como proyecto nacional capaz de gobernar y redefinir los contenidos, tareas y desafíos de la reconfiguración estatal que el país reclama después de la hecatombe.

Peor si detrás de la audacia se mantienen las practicas prebendales, o se oculta una visión conservadora, corporativa y “religiosa” que, conscientemente o no, nos puede devolver  a los momentos de las exclusiones étnicas, regionales y clasistas que no sólo inviabilizaron el país, sino que potenciaron y catapultaron al populismo autoritario, derrotado y fugado este noviembre.

Y, finalmente, está el MAS que, sin cabeza, derrotado, tiene que reinventarse. ¿Podrá el MAS encarar un verdadero post-evismo? ¿Podrá relanzar un nuevo proyecto de “cambio” sin el caudillo y su rosca? o lo que es más importante a responder: ¿qué pasó con su “proceso de cambio”? ¿Cómo es que de esperanza terminó en tragedia? O recordando otros tiempos, ¿dónde se jodió el MAS?

Si el MAS no responde a estas interrogantes con la autocrítica profunda, de la caída puede pasar a la desaparición política, dilapidando las raíces de un proyecto estatal distinto  y una base social popular que se mantiene pese a las traiciones, al prebendalismo, al caudillismo excluyente y al extravío estratégico.

Esos tres actores principales  están en la mira de la gente. De ellos dependerá  no sólo la posibilidad de generar un nuevo sistema político y de partidos, sino de conectar la transición electoral con una transición gubernamental de cinco años y, ojalá, con una profunda transición estatal de más largo aliento, capaz de renovar las utopías y alejarnos definitivamente a los bolivianos de los abismos y los agotamientos.

 

 

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