Jerjes Justiniano Atalá, el jurista a la sombra del poder

Abogados y autoridades judiciales aseguran que su poder no es por su relación con el excívico Fernando Camacho, sino data de hace mucho tiempo.
domingo, 15 de diciembre de 2019 · 00:24

Página Siete  /  La Paz

Jerjes Justiniano Atalá fue el ministro más volátil del actual gabinete. Desde su cartera ayudó a pacificar el país en los días críticos de  violencia; no obstante, sus méritos no  fueron suficientes para mantener su cargo. 

Fue ministro sólo por 21 días y salió del puesto con duras críticas sobre injerencia y uso indebido de influencias. Él afirmó que las causas de su alejamiento fueron en realidad políticas.

“La cercanía de Justiniano al poder le convirtió en favorito de los jueces y fiscales”, reveló una fuente del Poder  Judicial a Página Siete. Su declaración develó  los  vínculos que poseía el jurista con el MAS.

Justiniano, reconocido abogado en Santa Cruz, fue defensor de varios acusados en casos mediáticamente trascendentes. Ofició un rol protagónico como acompañante de Luis Fernando Camacho durante el paro cívico y ascendió a Ministro de la Presidencia durante el Gobierno transitorio.

Colección de casos polémicos

Justiniano Atalá es un abogado de larga trayectoria y especialista en derecho penal. Fungió  como defensor en casos muy mediáticos. Los casos “Ostreicher”,  “Sejas Rosales”,  “Lamia” o el denominado “La Manada”, son sólo algunos de los expedientes que forman parte de su carrera  profesional.

Públicamente, el entonces ministro de Gobierno  Carlos Romero  se refirió a Justiniano Atalá como “experto en defender a narcotraficantes”. El jurista le recordó una máxima del derecho, “hasta el peor de los delincuentes tiene derecho a la defensa”. En una entrevista de  2016, agregó que ninguno de los acusados por narcotráfico que defendió fue sentenciado.

La declaración de Romero se dio durante el caso de  José Luis Sejas Rosales. El empresario dueño de la firma Cret  era propietario de una flota de al menos 90 camiones cisterna  en los que presuntamente se traficaba sustancias controladas hacia Argentina. El acusado fue enviado a la cárcel de Palmasola con detención preventiva, el 29 de agosto del año 2016.

Otro caso icónico fue el de Óscar Nina,  excomandante nacional de la Policía, acusado de enriquecimiento ilícito y supuestos vínculos con cárteles del narcotráfico. Wálter Suárez y Jerjes Justiniano, ambos del mismo consorcio, fueron defensores de todos los miembros de la familia Nina que estaban implicados en el caso. 

El excomandante fue condenado a siete años y seis meses de prisión por el Tribunal Quinto de Sentencia. Fue encontrado culpable por el delito de legitimación de ganancias ilícitas.

Mario Cronenbold, exalcalde de Warnes,  fue otro de los clientes de Justiniano. Actualmente está imputado por atentado contra el patrimonio del Estado boliviano, portación ilegal de armas y legitimación de ganancias ilícitas.  El edil estuvo recluido en Palmasola en 2011,  implicado en un caso de narcotráfico por el envío de 944 kilos de cocaína a España en un jet.

Justiniano, cuando era ministro de la Presidencia, aclaró que Cronenbold era su cliente hasta antes de las elecciones. Negó todo vínculo que presuma un conflicto de intereses. 

Pero su nombre no sólo sonó en estos casos. El jurista también fue nombrado durante el caso Pedro Montenegro aunque no figuró como su abogado. 

Entonces, el abogado aseguró que existía una persecución de parte del ministro de Gobierno, Carlos Romero, para evitar que Montenegro posea defensa. Romero no fue indiferente a esta declaración y afirmó: “No se sabe quién amedrenta a Jerjes Justiniano, que si es abogado, sabe dónde quejarse”.

El “aporte cívico” 

Justiniano -en sus propias palabras- fue  “un aporte cívico”. Su cargo de asesor legal del expresidente del Comité Cívico Pro Santa Cruz  Luis Fernando Camacho  le convirtió luego “por aporte” en el  ministro más cercano a la presidenta transitoria, Jeanine Añez.

El conocido abogado cruceño asumió  el cargo de  Ministro de la Presidencia el pasado 13 de noviembre. Su cartera ministerial duró apenas 21 días porque luego fue destituido y reemplazado por Yerko Núñez. 

Salió del Ejecutivo, sin despedidas ni honores. Según él mismo, la Presidenta no le contestó el teléfono para explicarle la decisión, episodio que calificó como “infantil”. Añez no se refirió al tema, pero aseguró que Núñez es “de su entera confianza”.

Justiniano fue removido del cargo luego de al menos tres hechos que empañaron su puesto.  El primero fue  la supuesta injerencia en el caso La Manada con en el cambio de la fiscal.

El segundo fue la  denuncia del exviceministro de Políticas Comunicacionales, Danilo Romano, al dejar su cargo. En su carta de renuncia aseguró que el abogado pretendió la aprobación de consultorías comunicacionales en favor de una tendencia política y, la imposición del despido de varios funcionarios.

Finalmente, están sus comentarios “favorecedores” sobre el caso Cronembold, exalcalde de Warnes acusado de enriquecimiento ilícito. El exedil fue su cliente con anterioridad.

El jurista negó que estas sean las causales de su cese de funciones y se apegó a la explicación de “razones políticas”. Aseguró que la actual Presidenta quiere ser candidata en las próximas elecciones nacionales, algo que ella desmintió.

Jerjes Justiniano Atalá es hijo del político Jerjes Justiniano Talavera, excandidato del MAS a la Gobernación cruceña en 2010. Después de no ganar las elecciones, el progenitor fue designado como embajador de Bolivia en Brasil desde  2012 hasta  2015.

Hoja  de vida 

  • Origen  Jerjes Justiniano nació en Santa Cruz de la Sierra. Su padre es el político  Jerjes Justiniano Talavera. 
  • Estudios  Realizó sus estudios primarios y secundarios en un colegio adventista de Santa Cruz. Se fue a vivir por varios años a Argentina y Chile, donde estudio teología.
  • Retorno Volvió a Bolivia y estudió en la UAGRM.

21 días  como  ministro
 

13 de noviembre. Jerjes Justiniano fue posesionado como ministro de la Presidencia en el gabinete de la  presidenta transitoria, Jeanine Añez. Asumió el cargo en medio de los conflictos.

23 de noviembre. El entonces ministro logró firmar un  convenio para la pacificación del país. En el mismo se aceptaba cumplir con ocho de las nueve demandas de la Fejuve de El Alto, las 20 provincias y otros sectores.

3 de diciembre. Justiniano fue  removido de su cargo y en su lugar se posesionó a Yerko Núñez. El Ejecutivo del país no  dio explicaciones sobre el alejamiento del jurista  del  gabinete de Añez. Justiniano afirmó que fue una decisión política.

Los tentáculos del poder, mucho antes del movimiento cívico

El abogado Jerjes Justiniano no cobró protagonismo por su relación con el exlíder cívico Fernando Camacho, sus vínculos con el poder datan de mucho antes. Se conoce que el exviceministro de Gobierno  Jorge Pérez  fue parte de un consorcio jurídico que tuvieron en común. 

Sin embargo, la relación de Justiniano Atalá no fue nítida con el MAS como partido, sino con ciertos miembros con los que mantuvo amistad. Prueba de ello fueron las reiteradas agresiones verbales de Romero hacia Jerjes y viceversa.


Justiniano  fue importante en  las negociaciones  para la paz.
Foto:ABI

Página Siete consultó con distintas fuentes del Poder  Judicial para corroborar la información de los vínculos de Justiniano con algunos poderosos. Una autoridad que prefirió mantener su nombre en reserva manifestó:

“Jerjes y Pérez fueron parte del mismo consorcio, así que su vínculo íntimo se mantuvo cuando Pérez fue  viceministro. La cercanía de Justiniano al poder le convirtió en favorito de los jueces y fiscales. Por ejemplo de la exjueza, afín al MAS, Valeria Salas, la jueza Eneas Gentilli o la jueza Shirley Becerra”.

Un abogado, quien pidió guardar su identidad, aseguró que Justiniano es abogado del actual fiscal de distrito, Mirael Salguero. “Este año lo patrocinó y actualmente  Wálter Suarez -mano derecha de Justiniano y abogado de su consorcio- es el coordinador de la Fiscalía”, afirmó.

Otra autoridad del Poder Judicial acotó que  “Mirael Salguero anuló las pericias que encontraron cocaína en el caso Sejas Rosales, para beneficiar al   cliente de  Justiniano. Su relación es cercana”, dijo.

Todas las fuentes consultadas coincidieron en que el ministro más volátil del actual gabinete  es, en realidad, un abogado erigido a la sombra del poder, previo al Gobierno transitorio.
 

 

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