Sectores excluidos recuperan sedes, poder y reconocimiento del Gobierno

Cidob, Csutcb y Conamaq no están de acuerdo con el gobierno de Morales y rechazan su partido. Mientras las federaciones de cocaleros del Chapare, la otra Csutcb y Bartolinas apoyan a Evo.
lunes, 16 de diciembre de 2019 · 00:04

Madeleyne Aguilar A.  / La Paz

 Para algunos movimientos sociales,  la gestión  de Jeanine Añez se ha convertido en la oportunidad para recuperar el reconocimiento  y  comunicación con el Gobierno central. Proceden con la recuperación de sedes, institucionalidad e independencia sindical frente a las facciones del Movimiento Al Socialismo.

La Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (Cidob), la  Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (Csutcb) y el  Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu (Conamaq) son parte del denominado Pacto de Unidad, que respaldó los 14 años del   gobierno del MAS. Sin embargo, ante voces disidentes se apoyó el surgimiento de organizaciones paralelas que tomaban el mando de estas instituciones. 

Esta situación generó  un paralelismo entre dirigencias  oficialistas y orgánicas. Mientras  que las primeras apoyaban a Evo Morales y recibían beneficios, las segundas  eran excluidas. 

Condori,  ejecutivo de Csutcb, sufrió la quema de su casa.
fOTO:APG

“La Cidob orgánica fue parte del Pacto de Unidad, pero cuando el Gobierno (de  Morales) comenzó a violar los derechos de  los pueblos  indígenas del oriente, Chaco y Amazonia, nosotros nos hemos retirado. Nosotros hemos venido aguantando ocho años de todo el abuso de parte del Gobierno. Los mismos hermanos indígenas,  las Bartolinas, de la Csutcb y otros que eran afines”, reclamó Tomás Candia, presidente de la Cidob.

Reclamó que durante ese tiempo las  instituciones que no apoyaban el  gobierno de Morales  nunca coordinaron con los ministerios o autoridades nacionales. “El Pacto de Unidad ahora no existe. Creemos  que  hay que fortalecer las organizaciones, pero con el principio de defender los territorios  ”, aseveró.

Subrayó que el MAS dividía a los movimientos sociales. Ahora, estos sectores piden  mayor coordinación. “No va ser fácil, pero ya tenemos la potestad. Que no se metan más los temas políticos a nuestras mismas organizaciones”, advirtió Candia. 

La semana pasada, esa Cidob entregó una carta  a la presidenta Jeanine   Añez . “Es la demanda de la Décima Marcha Indígena (defensa del territorio de tierras bajas) y   otras a nivel nacional”, informó el dirigente.  Prevé una reunión con alguna  cartera de Estado, como resultado de su pedido ante la Presidenta.

El presidente de la Cidob aclaró que las organizaciones sociales siempre tendrán demandas “sin importar el Gobierno que esté en ejercicio” . Si no se los atiende y vuelve la corrupción, ellos “volverán a las calles”, advirtió.

Dirigente  Ubaldo Apaza habla con los medios.


 Para el ejecutivo de la Csutcb, Nelson Condori, la institución que dirige ha recobrado su soberanía sindical. “Ya  hemos retomado nuestra sede con el apoyo de todos los  jóvenes, estudiantes de la Universidad Pública de El Alto, de la UMSA, los vecinos y las organizaciones campesinas. La Confederación está en la avenida Saavedra, es  nuestra casa única”, dijo el dirigente.

 La toma de  esa sede se inició el sábado 9 de noviembre, cuando los  vecinos de la zona de Miraflores intervinieron  las instalaciones de la  Csutcb. En el lugar fueron  encontrados petardos y -según denunciaron los mirafloricos- también  cachorros de dinamita y bombas molotov.

Con la salida del MAS y la posesión la presidenta Jeanine Añez, la Csutcb -que no es afín al MAS- volvió a cobrar fuerzas. “Yo soy el ejecutivo de la confederación. Los demás que eran masistas ya van abandonando algunos cargos y otros van asumiendo”, aseveró el dirigente campesino Nelson Condori. 

Subrayó que esa organización ya no es  solamente de campesinos, también   agrupa a estudiantes, maestros, mineros  y personas de El Alto. Extendió la convocatoria a toda Bolivia. 

“Felicitamos a la nueva juventud que se ha sumado a este reto. Hemos encontrado la libertad de la democracia, una integración del oriente y occidente. Esos jóvenes, con sus cánticos ‘nadie se cansa, nadie se rinde’ han calado profundamente el sentimiento boliviano”, destacó Condori.

 En noviembre, el dirigente   se reunió con los líderes cívicos  Marco Antonio Pumari y Luis Fernando Camacho para apoyar su movimiento. Una semana después quemaron  su casa en la localidad paceña de Guaqui. 
 

Un día histórico para la unidad del Conamaq

El 4 de diciembre, representantes de 30 sectores campesinos originarios firmaron  un acuerdo para unificarse en torno a un solo Consejo Nacional de Markas y Ayllus del Qullasuyu (Conamaq). Tras retomar su sede, determinaron la exclusión de  grupos  afines a  Evo Morales.

Presentaron las demandas que exigirán al nuevo Gobierno. Destacaron la representación directa “sin pertenecer a ningún partido político”, como era en el pasado con el Pacto de Unidad. 

“Hoy es un día histórico de la unidad del Conamaq. Por tanto, como una institución de las naciones y pueblos indígenas originarios campesinos debemos coordinar con el Gobierno central, porque tenemos muchas demandas;  ya sean obras, representaciones directas, tierra o territorio y justicia indígena”, dijo el dirigente Ubaldo Apaza Apaza.

Destacó que si bien ellos tienen señalados sus derechos en la Constitución, estos “deben  cumplirse  al pie de la letra”. Consultado sobre cómo retomarán su institucionalidad, dijo: “Nosotros siempre hemos venido manejando nuestro thakis  y sarawis (camino y rumbo) y más bien ahora vamos a retomarlos”.

 

 

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