María Cristina Viscarra: “El Comité Pro Santa Cruz tiene dueños y son hombres con plata”

La exdiputada retó la estructura de una institución tradicionalmente masculina. Perdió, pero volverá a postularse. “No me interesa ningún cargo secundario”, dice.
domingo, 10 de febrero de 2019 · 16:07

Liliana Carrillo V. / La Paz

María Cristina Viscarra es la primera mujer que postuló a la presidencia del Comité Cívico Pro Santa Cruz. Perdió pero su participación  retó a una institución tradicionalmente masculina. “Esta vez he tomado al toro por las astas para  ver si brinca mucho, si es  fuerte. De aquí a dos años, en las próximas elecciones del Comité  me monto en el toro”, dice. 

 Comunicadora  de profesión,  María Cristina participó en organizaciones civiles  cruceñas antes de ser diputada nacional por  invitación de UN (2010-2015). Tras una pausa, reapareció como candidata a la presidencia del Comité Cívico Pro Santa Cruz. En las elecciones de la institución, realizadas el pasado sábado, perdió por 234 votos contra 27 frente al empresario Luis Fernando Camacho. 

“Es que el Comité tiene dueños”, dice Viscarra, sincera como es cuando se define:  “Soy más justa que correcta. Me identifico con un salmón que nada contra la corriente pero siempre llega a la orilla, es decir, consigue su objetivo. No temo ser distinta y me he entrenado para ser más fuerte”.  

 Ha sido la primera candidata a la presidencia del Comité Pro Santa Cruz. ¿Por qué decidió postularse y cómo logró consolidar la candidatura?

Simplemente porque me cansé de no ver líderes como los que creo que Santa Cruz y Bolivia quieren. En esta última década mi hígado creció al ver timoratos jugando a ser líderes de un pueblo que es la punta de lanza del desarrollo de nuestro país. Entonces, ¿cómo no podemos parir un líder que aglutine no sólo a la región sino a toda Bolivia? ¿Por qué seguimos queriendo imponer pasanakuseros que no han sabido leer la nueva realidad de nuestra región que dista mucho de la de hace 50 años? 

El voto universal tiene dos vertientes igual de importantes: el derecho a votar y el derecho a ser elegido. Y dentro  del derecho a ser elegido está también al derecho de igualdad de condiciones (recursos económicos y logísticos, un órgano electoral imparcial, respeto al Estado de Derecho, etc.) durante la campaña electoral.  Este es un concepto que siempre  comparto cuando me refiero a la re-re-re-re elección de Evo Morales… Y es lo que me llevó a rebelarme y cuestionarme también  sobre las elecciones dentro del Comité.

  2019 y 2020 serán años muy conflictivos, muy difíciles para Bolivia entera. Al ser años electorales necesitamos comités cívicos que generen corriente de opinión   respecto a temas tan importantes como la democracia, la salud, la seguridad, la injusticia, la corrupción, las leyes impositivas y otros, sin color político. Para que sus soluciones puedan ser exigidas a todos los candidatos y para visibilizar la realidad sin maquillajes.  

Creí, y creo tener las condiciones para ser parte de la  voz de mi pueblo y, por qué no, de Bolivia. No es arrogancia, es mi vocación de servicio, es la certeza que me da el amor por mi gente. Eso me llevó a postularme para la presidencia del Comité Pro Santa Cruz, aún sabiendo que mi candidatura era imposible… pero imprescindible.

¿Cuál es el rol del Comité Cívico Femenino?, ¿por qué cree que no recibió apoyo de parte de las mujeres en la elección? 

Primero que nada, quienes votaron en el sector femenino no representan, necesariamente, el sentir de todas las mujeres que pertenecen a todas las instituciones femeninas dentro del Comité. Con honrosas excepciones, la visión de liderazgo que tenemos las nuevas generaciones dista  mucho de las anteriores. 

El reclamo del directorio fue que por qué no las busqué meses antes. Este reclamo, si somos honestas, fue querer culparme un poco de su falta de sororidad y por su compromiso ya adquirido con el otro candidato, pues ni terminé de postularme oficialmente y a él ya  lo  habían proclamado. 

No entendieron que no quise decir nada sobre mi intención de postularme a la presidencia ya que, sabiendo que el Comité tiene dueños, temía alguna jugada como cambio de estatutos (que están totalmente redactados en  género masculino) que me impidan presentarme. Debía aplicar el factor sorpresa.

Al salir de las elecciones, una señora me dice: “Mi hija, de aquí a dos años la apoyaremos para la segunda vicepresidencia”. Simplemente me limité a decirle: “No, mi querida señora, para la presidencia”. ¿Hasta cuándo las mujeres que tenemos igualdad de condiciones y capacidades que ellos seguiremos relegadas a segundos lugares?  En fin,  sé que la dama no lo entendió  porque somos de generaciones distintas. Nosotras no pedimos permiso, tomamos el toro por las astas.

¿Por qué perdió?

Principalmente porque el Comité tiene dueños y eso lo demuestran los resultados de 234 votos contra 27.  Si la votación hubiera sido más peleada hubiese dado margen a pensar que el Comité es democrático. 

Segundo,  porque se necesita mucho dinero, dinero que no tengo. Por ejemplo: antes era el Comité el que se encargaba de pagar transporte, alojamiento, alimentación y viáticos a quienes representaban a provincia para la votación. No sé cuándo, pero se cambió de usos y costumbres y resulta que quien debe pagar todo el costo de traer a la ciudad a los votantes de provincia (son unos 84) es el candidato a presidente que haya “conquistado” el voto de los electores.

Otra razón económica, que debe cambiarse, es que la mayoría de las instituciones no pagan sus aportes durante dos años y sólo lo hacen cada elección porque el candidato que “conquistó” su voto es el que se encarga de pagar todas las cuotas devengadas. Si no tienes esos cuantos de miles de dólares para cubrir esos gastos… no tienes posibilidad.

 Durante décadas esto no ha sido un problema  porque todos los postulantes eran amigos de pasanaku y nadie reclamó. La excepción a la regla la hizo el doctor Herland  Vaca Diez, quien logró ser presidente sin ser logiero aunque  dijo que  le  costó mucha plata.

El discurso gubernamental es que el Comité Pro Santa Cruz está compuesto por logias de poder. ¿Cree que el resultado de la elección confirma ese discurso?

Por supuesto. El resultado de 27 votos para mí y más de 200 para el otro candidato son la confirmación de que el Comité Pro Santa Cruz tiene dueños. Si los resultados hubiesen sido un poco más parejos, se hubiese roto cualquier estigma; sin embargo, se preocuparon y ocuparon de confirmar lo que es un  secreto a voces.

En el ejercicio de su diputación, usted denunció acoso político.  ¿Considera que hay aún machismo en las esferas políticas? 

El machismo está en quienes ostentan el poder (económico y político), porque el pueblo quiere a una mujer. Los hombres empoderados temen a una mujer poderosa. El pueblo admira a una mujer poderosa, la respeta.

Puedo dar fe con muchos ejemplos de que el machismo está aún vigente en las esferas políticas y empresariales. Un hombre no pone plata para empoderar a una mujer, si no cree que la dominará en su ejercicio político.  Siempre, por supuesto, hay honrosas excepciones… y creo que la juventud también está entre  esas excepciones.

¿Ve nuevos liderazgos  femeninos cruceños y nacionales?, ¿qué falta para que se consoliden?

Sé que puede parecer un cliché,  pero hay muchísimas y de todas las edades. Desde jóvenes que sobresalieron a través de las plataformas hasta señoras de la tercera  edad con las que tengo el placer de trabajar. Les falta oportunidad como también atreverse a transgredir lo establecido.

¿Milita en algún partido?,  ¿está  cerca de Costas o  Doria Medina?

Quiero dejar claro que entré como diputada por invitación de una agrupación ciudadana regional (Consenso) que hizo un acuerdo con Unidad Nacional. Es más,  conocí a Samuel un año después de asumir como diputada por su sigla. Sobre de quién estoy más cerca,  de ninguno. Con ambos tengo una relación cordial, tal vez más con Costas porque vive en mi  ciudad. Hace años que no tengo el gusto de conversar con Samuel.

Apoya el 21F. ¿Qué opción cree que tiene la ciudadanía para evitar la repostulación inminente?

No me gusta decir lo que no creo para quedar bien con la gente. No creo que se pueda hacer algo para evitar la ilegal repostulación de  Morales. Creo que nuestra pelea debe estar en tomar el control de las urnas en el conteo de votos, armar un centro de cómputos donde realizar nuestro propio escrutinio. No podemos confiar en el Órgano Electoral ni en su Tribunal.

 

Cada tres días se registra un feminicidio en Bolivia. ¿Qué podemos hacer ante esta situación?

La respuesta es educación. ¿Qué hacen nuestras alcaldías, gobernaciones y Gobierno nacional para impartir seminarios permanentes sobre la violencia y el valor que tenemos todos como ser humano?  ¿Qué políticas públicas, grandes proyectos, recursos económicos son destinados a prevenir, a concientizar  sobre este tema? El machismo no es cuestión de género porque hay mujeres machistas. ¿Cuántos agresores y feminicidas hay en la cárcel? 

Lastimosamente, debido a la corrupción del sistema judicial y el Ministerio Público, éstos se ocupan más de agilizar las denuncias falsas, por el dinero que  corre, que hacer justicia en los casos de evidente agresión.

 Es independiente, soltera y empoderada. ¿Le trae problemas el no encajar en el molde?

Cuando era joven tenía un sueño recurrente: llegaba a una fiesta  y veía que  no tenía puestos los zapatos. Por supuesto esto se convertía en pesadilla. A mis 18 años me fui a estudiar al exterior y desapareció el sueño para siempre. Consultando a un psicólogo, me explicó que los zapatos eran las normas de la sociedad… el protocolo, el deber y tener que ser. Ese zapato nunca me calzó.

No es que no me sienta parte de una sociedad, simplemente soy distinta, nunca tuve miedo a decir lo que pienso y lo que quiero. Gran responsabilidad en eso  tuvo mi madre que imponía igualdad  con mis hermanos. Si ellos podían, yo también podía.

 El no encajar en el molde tradicional femenino, la verdad que nunca me ha traído problemas. Es que creo que soy muy femenina… pero muy fuerte, una cosa ha compensado la otra.

¿Cómo ve su futuro  político?

Mira, mi postulación a la presidencia del Comité Pro Santa Cruz no fue algo planificado. Lo único que tengo claro es que no me interesa ningún cargo secundario. Soy una mujer que vuela alto, que cree en sus capacidades y por eso si vuelvo a la arena política es sólo para encabezar una Gobernación o una Alcaldía… Pero no tengo un partido político ni agrupación ciudadana,  así que tal vez continúe sirviendo a mi pueblo desde lo personal y privado. Vengo trabajando desde hace muchos años con el sector del Adulto Mayor y continuaré haciéndolo.

 

HOJA DE  VIDA

  • Estudios  Formada en  Periodismo y Ciencias Jurídicas, es licenciada en Ciencias de la Comunicación en la Universidad de Las Condes en Santiago Chile.
  • Carrera  Participó en organizaciones civiles  cruceñas . Fue diputada nacional a invitación de UN durante el periodo 2010-2015.

 

 

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