Gobierno ofrece el Parlamento para sede de Secretaría Unasur

En el bloque aún permanecen Guyana, Suriname, Uruguay, Venezuela y Bolivia. Abandonaron Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Perú y Paraguay.
lunes, 18 de marzo de 2019 · 00:00

Beatriz Layme  / La Paz

Ante la agonía del bloque regional, ayer el Gobierno ofreció  los predios del Parlamento de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), que están  en San Benito, Cochabamba, para que ahí funcione la Secretaría General  del mencionado organismo.

“El parlamento de Unasur está preparado, tiene la infraestructura necesaria para que funcione aquí en Bolivia y pues ponemos a disposición si es que la sede principal, que es Ecuador, decide denunciar el tratado”, expresó el canciller Diego Pary, en el programa El Pueblo es Noticia, que se difunde por medios estatales.

Unasur está al borde del colapso político y económico. El presidente de Ecuador, Lenín Moreno, anunció la pasada semana, que su país dejará de integrar el bloque regional porque desde hace un año sus miembros ni participan ni contribuyen. 

Esa decisión se suma a la de seis países. En 2018, después de que Bolivia asumió la presidencia pro témpore del bloque,  Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Perú y Paraguay suspendieron su participación.

Permanecen en el bloque  Guyana, Suriname, Uruguay, Venezuela y Bolivia.

Pary admitió que la Unasur atraviesa dificultades y no puede realizar reuniones, pero aseguró que aún está vigente y con miembros plenamente activos.

“Unasur tiene dificultades en este momento. Hay seis países que ya hace varios meses  han decidido suspender su participación en las diferentes actividades, las diferentes reuniones. Sin embargo, Unasur sigue vigente”, aseguró  Pary, quien agregó que “en este momento no existen las condiciones necesarias para avanzar en el tema de realizar reuniones ministeriales o una cumbre presidencial”.

No obstante, aseguró que se puede resolver esa situación con “voluntad política” de los países miembros.

Parlamento de Unasur

Fue el 23 de mayo de 2008, cuando se aprobó el Tratado Constitutivo de la Unasur, en el cual se designó como sede permanente de la Secretaría General a Quito, capital del Ecuador, y del Parlamento a Cochabamba, Bolivia.

Ese mismo año, el presidente Evo Morales colocó la piedra fundamental de la obra, junto a la entonces presidenta de Chile, Michelle Bachelet. Bolivia construyó en más de 400 hectáreas la sede del Parlamento Suramericano, en la población de San Benito, que está a 40 kilómetros de Cochabamba. 

La construcción demandó 433,2 millones de bolivianos (62,2 millones de dólares), según datos del Ministerio de Obras Públicas. Después de 10 años, la infraestructura fue inaugurada por Morales en septiembre de 2018. Por el momento crítico el organismo internacional no  estrenó la obra hasta la fecha.

El Parlamento de Unasur tiene un bloque de deliberaciones con varios auditorios y un centro de convenciones, ambos equipados con sistemas de seguridad y comunicación de última tecnología.     Además, cuenta con un área para oficinas y viviendas de las delegaciones sudamericanas.

Durante el acto de inauguración el presidente Morales lo ofreció para eventos sociales, como bodas, graduaciones, entre otros.

 “Así como la Casa Grande del Pueblo (recibe) eventos, promociones, matrimonios los sábados; quiero decir a los cochabambinos y a los bolivianos, a las promociones: si yo estuviera de promoción, mi promoción haría (el acto de graduación) en esta sala , este año. ¿Por qué no?”, declaró en aquella oportunidad el Primer Mandatario. 

Prosur

Ante el crítico  panorama de Unasur, el presidente de Chile Sebastián Piñera y su homólogo de Colombia Iván Duque plantearon la creación de Prosur.

    “Más que una organización burocrática o al servicio de un gobierno particular, será un mecanismo de coordinación de Suramérica de políticas públicas en defensa de la democracia, independencia de poderes, la economías de mercado y agenda social con sostenibilidad”, dijo Duque.

Esa propuesta, en criterio de Andrés Guzmán, analista en asuntos internacionales, “es una mala iniciativa” y considera que Prosur seguirá los mismos pasos de Unasur porque “es un bloque internacional de la línea de la derecha, del otro frente ideológico”  al de Bolivia y Venezuela.

 “A ello se debe sumar que los otros países no tienen mucho entusiasmo, por ejemplo: Brasil, que es un país importante de la región, no ha dado luces de querer apoyar esta iniciativa”, opinó Guzmán.

El canciller señaló que el Prosur también tiene dificultades para arrancar. “Es un momento político complejo en la región”, comentó.

Punto de vista

Andrés Guzmán Analista en Asuntos Internacionales

 Es una medida desesperada

El Gobierno pretende forzar la existencia de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), porque evidentemente no hay voluntad de los países de continuar en el organismo internacional para darle un impulso. Obviamente es una posición muy difícil que le toca a Bolivia, que tiene la presidencia  pro témpore.

 El canciller Diego Pary hace lo que puede, pero no es una señal de liderazgo positivo la medida desesperada de conceder los predios de San Benito (Cochabamba)  para que funcione la Secretaría General de la Unasur con el objetivo de reactivarla cuando ya está casi muerta.

La Unasur está casi sin miembros, pero la línea que tienen estos países, especialmente Venezuela, Uruguay, Suriname y Guyana, no tienen ningún peso político en la región. Entonces el bloque realmente está en agonía política y económica.

     Lo que Bolivia debería de realizar es sumarse a nuevas iniciativas de conformar un bloque o por último dar por terminada la vida de Unasur. Insistir es dar una mala señal y es consolidar el aislamiento de Bolivia.

Ahora la propuesta de Chile y de Colombia es una mala iniciativa, la de crear Prosur, porque es hacer un bloque internacional de la línea de la derecha, del otro frente político. Considero que va a ser igual un fracaso.

A ello se debe sumar, que los otros países no tienen mucho entusiasmo, por ejemplo Brasil, que es un país importante de la región que no ha dado luces de querer apoyar esta iniciativa. 

  Insisto, lo que el gobierno boliviano debería de hacer es impulsar y fortalecer los bloques que tenemos,  como son el Mercosur, la Comunidad Andina de Naciones, incluso de Lima, que es una organización de  reciente creación.

Parlamento  Unasur

  • Costo  La infraestructura demandó una inversión de 433,2 millones de bolivianos (62,2 millones de dólares) y se ejecutó en cuatro años. La obra costó casi el doble de lo que se destinó en la construcción del nuevo Palacio o la Casa Grande que demandó 292 millones de bolivianos, y muy por encima del museo de Orinoca, que requirió una inversión de 49,2 millones de bolivianos.
  • Ambiente  La obra cuenta con tres componentes. El primero es un edificio de plenarias; el segundo es un centro de convenciones, y el tercero por  un bloque con tres auditorios para 1.300 personas.
Más de
12
125