Almagro visita el chaco de Evo y le ponen una guirnalda de coca

Morales y el diplomático visitaron la Planta de Úrea y Amoniaco de Bulo Bulo y entregaron una cancha de césped en Lauca Ñ.
sábado, 18 de mayo de 2019 · 00:55

     Página Siete  /  La Paz 

El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, visitó ayer el chaco del presidente Evo Morales,   en el trópico de Cochabamba. Pobladores de esa región  le colocaron  al diplomático una guirnalda de hojas de  coca.

 La casa del Jefe de Estado se localiza   en el municipio de Villa Tunari.  “Un honor visitar el trópico, un honor haber visitado la casa del presidente Evo Morales”, dijo  Almagro.

 El Jefe de Estado indicó que le mostró al diplomático   la casa donde pasó  algunos años de su  vida y las sendas por las que “iba en bicicleta a las reuniones del sindicato”.

Antes de llegar a ese lugar, después del mediodía, Almagro  y Morales visitaron la Planta de Úrea y Amoniaco, en Bulo Bulo (Cochabamba), donde  presenciaron  “la  firma de acuerdos para la venta de úrea”.
 
“Antes dependíamos de la cooperación externa y teníamos que aceptar sus imposiciones, ahora tenemos soberanía económica”, tuiteó Morales después de esa actividad.  

En la noche, ambos visitaron  la localidad de Lauca Ñ, del municipio de Shinahota,  donde las dos autoridades entregaron un estadio.   

“Una infraestructura deportiva es un paso adelante en la formación de nuestra juventud, es un paso adelante en la inversión en los recursos humanos del país. Contribuye definitivamente a la mejor formación de la gente”, mencionó Almagro.  

Sobre la entrega de esa obra, el presidente Morales manifestó: “Entregamos un pequeño estadio en Lauca Ñ, Shinahota, junto al hermano Luis Almagro, secretario general de la OEA.  En noviembre Villa Tunari será sede de un torneo sudamericano sub 15 de fútbol. Seguiremos dotando de campos deportivos, porque el deporte es integración y salud”. 

Por la noche, Almagro asistió junto al Jefe de Estado   a una cena que se organizó  en su honor, en el trópico de Cochabamba. 
 

El chaco de Evo, según su libro 

Con muchos insectos, animales silvestres, selvas vírgenes y asfixiante calor, así describe el presidente Evo Morales a su chaco, en el Chapare, según el libro Mi Vida: De Orinoca al Palacio Quemado.  

En esa publicación, el Primer Mandatario relata, entre otros detalles, su llegada al trópico, las vicisitudes que afrontó y hasta el anhelo de tener un “chaco propio”.  

“En el chaco sólo había un pahuichi, ahí dormía, en el sector de arriba, no tenía paredes... Eso era nuestra casa. No había a los costados nada, era abierto, siempre era arribita, porque abajo hay animales, llegaban víboras en la noche...”, se lee en el capítulo  Trópico, primeros días.

Morales  recuerda que en las  noches solía escuchar  muchos ruidos de insectos y de animales,  que  al principio sólo comía frutas y que hasta trabajó como peón.  

 Cuando su padre falleció, distribuyeron la herencia en Todos Santos. El Jefe de Estado  cuenta que se quedó con uno de los chacos de su papá en el Chapare y que le dijo a su hermano Hugo que se quede con la casa de Oruro, las llamas y los corderos; y además -relata- le dijo que ya no viviría en Orinoca. 

En su autobiografía, el Primer Mandatario recuerda la frase que pronunció su mamá frente a ese accionar: “Éste es igual que su papá, no tiene ambición”.

 


Análisis 
José Rivera  Constitucionalista 

 La declaración de Almagro refleja incoherencia 
 

El Secretario General de la OEA, Luis Almagro afirmó  en acto público lo siguiente: “Decir que Evo hoy no puede participar (en las elecciones generales de 2019) sería absolutamente discriminatorio”.

Esa lamentable afirmación, al margen de reflejar la incoherencia e inconsistencia en las posiciones que tiene el mencionado ciudadano respecto a los principios democráticos y los derechos humanos, resulta un “absoluto” absurdo jurídico, ello por las siguientes razones:

1º Porque desconoce que el derecho a la igualdad ante la ley, que reconoce el art. 24 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, significa tratar igual a los iguales y diferente a los que son diferentes.

En consecuencia, el referido derecho prohíbe que se otorgue un trato diferenciado no justificado a una persona respecto a otra que se encuentra en una situación fáctica análoga; así lo ha entendido la Corte Interamericana de Derechos Humanos en su amplia jurisprudencia.

2º Conforme a lo referido y según ha definido la Corte Interamericana de Derechos Humanos, en sus opiniones consultivas OC-4/84 y OC-17/2002, “la discriminación se configura cuando existe una distinción arbitraria, esto es, una distinción carente de justificación objetiva y razonable”, por su parte la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, en su Informe Nº 73/00, del Caso Marcelino Hanríquez vs. Argentina, ha determinado que una distinción constituye discriminación cuando a) hay una diferencia de tratamiento entre situaciones análogas o similares; b) la diferencia no tiene una justificación objetiva y razonable; c) no hay razonable proporcionalidad entre los medios empleados y el objetivo cuya realización se persigue. 

Empero, no todo trato diferenciado constituye una discriminación; así lo ha definido la Corte IDH cuando en su Opinión Consultiva OC-4/84 ha señalado lo siguiente: “no todo tratamiento jurídico diferente es propiamente discriminatorio, porque no toda distinción de trato puede considerarse ofensiva, por sí misma, de la dignidad humana”.

3º Al parecer Almagro no conoce el verdadero alcance del derecho a la igualdad, menos los estándares internacionales antes referidos, o deliberada y maliciosamente los soslaya.

4º Almagro, textualmente,  afirmó lo siguiente: “Sobre el tema específico de la reelección hemos dicho con claridad que si el tema se va a resolver hoy en el sistema interamericano y decir que Morales hoy no puede participar (en las elecciones generales), eso sería absolutamente discriminatorio con los otros presidentes que han participado en procesos electorales sobre la base de un fallo judicial, reconociendo la garantía de sus derechos humanos”. 

Esa afirmación resulta absurda porque, en primer lugar no existe analogía de supuestos fácticos entre el presidente Morales con Daniel Ortega, que participó en las elecciones para lograr su reelección sobre la base de una ilegal y manipulada sentencia judicial.

En el caso de Morales existe una voluntad ciudadana, que  en las urnas el 21 de febrero de 2016, rechazó la reelección por más de una vez de manera continua; en cambio, en el caso de Ortega no existió decisión popular, salvo la Constitución que prohibía la reelección y fue desconocida mediante manipulación judicial; en segundo, lugar, el exigir que no se admita la participación de Morales en las elecciones de octubre, no se constituye en un trato diferenciado que persiga un fin arbitrario, caprichoso o despótico; al contrario se persigue el respeto de la norma básica y suprema, como es la Constitución, y la voluntad popular expresada el 21F.

5º Llama la atención que Almagro, por satisfacer sus apetitos personales de la reelección en la Secretaría General de la OEA, abandone su misión de hacer cumplir la Carta Democrática Interamericana, y cambie radicalmente de posición, olvidando que por su expresa consulta realizada la Comisión de Venecia dejó claramente establecido que “no existe un derecho humano a la reelección”.

Para concluir, cabe preguntar: un hombre ambivalente, inconsistente e incoherente, como Almagro ¿merece seguir ocupando la delicada función de secretario general de la OEA? 

 

 

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