Tras 4 años de lucha, Galán y Quispe sólo tienen 10 meses para ejercer

“Hemos sufrido discriminación, misoginia y homofobia muy fuertes”, manifestó la primera. “Fue un sufrimiento, una lucha muy fuerte”, aseguró la segunda.
sábado, 01 de junio de 2019 · 06:54

Laura Maldonado  / La Paz

Tras una lucha de cuatro años por  la restitución de sus derechos políticos como asambleístas de SOL.bo, París Galán y Delia Quispe anunciaron  que   trabajarán de forma intensa  en los 10 meses  que tienen para ejercer sus funciones  en la Asamblea Departamental.  

Galán dijo que quiere impulsar leyes a favor de los derechos de la población GLBT (lesbianas, gays, bisexuales y transexuales). Su colega Quispe, por su lado, aseguró   que presentará proyectos de ley en busca de promover el turismo en su región de origen,  la provincia Aroma.

“Fueron cuatro años en los que hemos sufrido discriminación, misoginia y homofobia muy fuertes de parte de algunos asambleístas”, lamentó Galán. “El jueves fue el final de una peregrinación de cuatro años violentos a mi persona y a la compañera Delia Quispe”, agregó, al hacer referencia a su juramentación.  

Quispe afirmó que fue “persistente” en la  batalla porque necesitaba trabajar “por la gente del área rural”. “Fue un sufrimiento, una lucha muy fuerte”, sostuvo. 

 Según los relatos de ambas,  el  “peregrinaje” comenzó después de las elecciones subnacionales de marzo de 2015, cuando su frente político obtuvo 10 escaños en el Legislativo departamental, pero  inscribió siete postulantes.  Por ello, SOL.bo habilitó a Galán y Choque, quienes  eran suplentes. 

 Quispe indicó que desde entonces, el Tribunal Electoral Departamental (TED) no “viabilizaba”  la decisión para que asuman de forma plena la titularidad. Por ello  “se vieron obligadas” a llevar adelante,  desde esa fecha,  medidas de presión y al menos tres huelgas de hambre.

 Galán contó que en septiembre de 2018 por fin lograron que el TED aprobara  su titularidad y les entregara sus credenciales. Sin embargo, denunció  que el oficialismo obstaculizó su posesión. El jueves, tras una travesía de cuatro años, los asambleístas aprobaron el informe de acreditación para su toma de  juramento. 

“Afronté una situación económica difícil”

Carlos Parra Heredia, más conocido como    París Galán, cuenta que venció una de sus grandes luchas, tras lograr su titularidad y su juramento  como asambleísta. 

Recuerda que durante los cuatro años de “lucha”,  sufrió  violencia y discriminación por su orientación sexual; pero también pasó dificultades  económicas porque las autoridades electas no pueden cumplir una función laboral.

“Una de las situaciones difíciles que pasé fue la condición económica en la que me encontraba”, cuenta la  activista de la población GLBT.

  La autoridad relata que inclusive tuvo que acudir a préstamos económicos de sus familiares para sustentar sus necesidades, una de ellas fue su lucha por la restitución de  sus derechos políticos.

 “Afortunadamente tengo a una familia maravillosa que me apoyó en todo momento. Mis hermanos y  mis sobrinos siempre estuvieron pendientes de mí en todas las acciones que hice”, dice Galán.

Otra de las situaciones difíciles   que pasó Galán fue la discriminación por su orientación sexual. 

“La homofobia y  la discriminación son delitos,  así que no se puede dejar  impunes a quienes cometieron estos actos contra una persona de orientación sexual diferente.  Yo me he percatado plenamente de la homofobia de varios asambleístas, quienes algunas veces me han volteado la cara cuando estaba presente en las sesiones”, lamenta. 

Galán asegura  que  en el tiempo que le queda para ejercer su función trabajará fundamentalmente en tres propuestas de ley.  

“La población homosexual necesita contar con una ley para el ejercicio de nuestros derechos plenos. Luego, trabajaré por una ley departamental de turismo y también de culturas”, sostiene.

“Fui discriminada por ser de pollera”

“Fui discriminada por ser una mujer de pollera. Así me sentí durante los cuatro años de sacrificio, sólo por hacer respetar mis derechos como ciudadana”, afirma Delia Quispe, la asambleísta que fue posesionada el jueves,  luego  de cuatro años.

La asambleísta cuenta que nació en la provincia Aroma  del departamento de La Paz,  donde creció entre los  animales del altiplano y el trabajo agrícola.   “Soy una mujer de provincia, crecí en mi comunidad junto a mis chacras y animales”, relata.

Quispe cuenta que esta es  su primera experiencia en las arenas de la  política. No obstante, afirma  que nunca pensó que algún día viviría las peripecias que afrontó. “Nunca me imaginé lo que me iba a pasar con todo este sufrimiento de ser discriminada para ejercer como asambleísta”, asegura. 

 “Yo, como soy de provincia,  no tenía conocimiento de estas cosas y me quedé sorprendida, por todos los atropellos que hemos sufrido”, señala.

La asambleísta dice que durante los cuatro años que luchó  para conseguir la titularidad se vio  perjudicada  en varios aspectos. “Muchas veces tuve que dejar a mis hijos para yo poder estar en las huelgas o en otras medidas”, agrega.

“Al final fuimos posesionadas… Como alguien me dijo: ‘tarde o temprano se iba a hacer justicia’”, remarca.

Delia comenta  que lo que más desea es trabajar para su población,  fomentando el turismo. “Mi región tiene potencialidades turísticas y lo que quiero es trabajar por una ley para mejorar inclusive la economía de la población”, afirma.

Ella indica que en las próximas semanas buscará reunirse con las autoridades de su provincia “para conocer sus necesidades más urgentes”.

 

 

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