Aseguran que propietario de La Razón participa de lavado de dinero, éste lo niega

En una reciente emisión de su programa de TV, Bayly acusó a Gill de haber recibido, de manera irregular, 30 millones de dólares de un empresario relacionado al gobierno de Hugo Chávez, Adrián Velázquez, actualmente detenido en España.
viernes, 07 de junio de 2019 · 12:47

Página Siete Digital / La Paz

El presentador de televisión Jaime Bayly acusó al empresario venezolano Carlos Gill, propietario del diario paceño La Razón, de los ferrocarriles bolivianos y de la empresa que realiza las obras civiles del teleférico, de hacer operaciones de lavado de dinero en República Dominicana. Éste rechazó mediante un comunicado público ser responsable de estos “asuntos ilícitos y corruptos”.

“Con relación a las declaraciones que en los últimos días el presentador de televisión Jaime Bayly realizó haciendo alusión a mi persona, relacionándome con asuntos ilícitos y corruptos, puedo decir con claridad que carecen de total asidero y que están muy lejos de la realidad’, expresó en el comunicado, obtenido por Brújula Digital.

El comunicado agrega que “lo único cierto de lo dicho por Bayly es que sí soy venezolano pero también paraguayo de nacimiento y que sí tengo una propiedad en la Romana (República Dominicana), que la compramos en 2005 y no en 2014 como dice el presentador”.

En una reciente emisión de su programa de TV, Bayly acusó a Gill de haber recibido, de manera irregular, 30 millones de dólares de un empresario relacionado al gobierno de Hugo Chávez, Adrián Velázquez, actualmente detenido en España. El presentador peruano aseguró tener “las pruebas” de cómo se hizo ese supuesto depósito.

Según Bayly, Gill es un “empresario chavista” que ha buscado protección en República Dominicana para realizar tareas de “lavado de dinero”. Bayly expresó que cuatro “empresarios “chavistas (Carlos Gill, Carlos Aguilera, Said Aurelio Cabrera y Maximiliano Camino) han entregado generosos aportes al expresidente dominicano Leonel Fernández, en busca de protección para poder realizar tareas de lavado de dinero.

Bayly, que mencionó que fuentes de inteligencia del gobierno de EEUU le dieron esos datos, informó que los cuatro venezolanos viven en “lujosas mansiones” en La Romana, una ciudad en república dominicana conocida por sus hermosas playas.

“Estos cuatro personajes, todos de origen venezolano, Aguilera, Cabrera, Gill y Camino, avecindados en República Dominicana, con la protección del presidente Danilo Medina y del expresidente Fernández comparten su dinero quizás a cambio de protección. La inmunidad no sale gratis, si tú quieres que te sigan protegiendo, entonces tienes que ‘mojarte’” dijo Bayly en un reciente programa. 

Según Gill, que también es accionista mayoritario de las redes occidental y oriental de los ferrocarriles en Bolivia y asociado a la empresa Doppelmayr en la construcción del teleférico, “las aseveraciones de Bayly son irresponsables (y) no miden las consecuencias sobre las personas a las que afecta”.

En su comunicado, Gill asegura que “no pretende” aclarar “cada una de las acusaciones” de Bayly “ni entrar en cada detalle de lo que ha venido diciendo sobre mí. Pero sí me gustaría referirme a una de sus falsas afirmaciones con relación a que no tengo visa de Estados Unidos, actualmente escribo estas líneas desde mis oficinas en Miami, ciudad que me acoge siempre y donde también tengo intereses de negocios”.

Añade que “solamente me limito a aseverar enfáticamente que soy un empresario latinoamericano honesto que hace inversiones en muchos países, las mismas que generan crecimiento y empleo a más de 22 mil personas con empresas que tienen un promedio de antigüedad de 60 años. Mis negocios se apegan a las leyes de cada país y se basan también en un estricto código de ética que lo practico siempre”.

Bayly, en otro orden de cosas, había señalado también que el encargado de negocios de EEUU en República Dominicana, Robert Copley, se reunió con el presidente de ese país, Danilo Medina, para analizar temas políticos. La embajada estadunidense en ese país dijo que ello no era verdad.

 

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