“Iré a Chile a desestresarme y volveré para las subnacionales”

La líder política aseguró que pese al acoso seguirá fiscalizando los recursos de su municipio. “La gente tiene que saber dónde va el dinero”, expresa.
sábado, 27 de julio de 2019 · 00:16

Beatriz Layme  / La Paz

 “¿Tanta corrupción habrá?”. Es la pregunta que cada día se hace  Vicencia Apaza, la concejala de la moto, quien luego de cumplir su mandato, recorrerá 1.898 kilómetros hasta Santiago de Chile. Ella se tomará una pausa  para desestresarse y olvidar los malos recuerdos.

“De regresar, voy a regresar, estaré para las subnacionales”, afirma Vicencia,  concejala de San Pedro de Curahuara, municipio distante a  150 kilómetros de la ciudad de La Paz.  

Apaza, desde 2017,  afronta una serie de arremetidas. Todo comenzó cuando junto a su colega denunció a dos concejales por usar una camioneta para fines particulares. 

Fue destituida, pero un Tribunal de Garantías ordenó su inmediata restitución. No obstante, ella denuncia que el acoso y violencia continúan.

Los primeros días de julio se incorporó a sus funciones. En la sesión sólo pudo decir “presente”, pues cuando pretendía dar su informe, sus colegas le negaban ese derecho. “Debes subsanar tus problemas, que llegue la respuesta de Sucre”, le dijeron.

El 5 de julio, a las 10:30, se instaló otra sesión. Como primer punto del  orden del día estaba hacer lectura del  memorial de impugnación que presentó Vicencia contra la resolución municipal con la que la suspendieron  90 días de sus funciones. El secretario del Concejo comenzó a  leer el documento, pero nunca    concluyó. 

La sesión fue interrumpida por un grupo de personas del  municipio, lideradas por una autoridad campesina,  quien con chicote en mano  golpeó la mesa y  amenazó a Vicencia para que abandone el Concejo. 

“El secretario leía lento el memorial, mientras el presidente del Concejo, Marco Antonio Terrazas, llamó  por celular  y sólo dijo ‘ya hemos empezado’. A las 11:15, los dirigentes llegaron y gritaron ‘fuera, fuera, ustedes siguen recibiendo a esta concejala suspendida’”, relata.

Tras ese incidente, el 14 de julio, en Viacha, luego del acto de entrega de tractores nuevamente fue agredida, incluso -cuenta- un dirigente campesino  le arrancó la  cartera, en la  que llevaba algunos documentos y joyas.

  “Si no era por los concejales de Chacarilla, me hubiera pegado. Saltó como un gallo endemoniado, como para agarrarme a puñetes”, dice. 

Luego de ese episodio -narra- sólo tiene pesadillas. “Me enfermé. ‘Tu ajayu (alma) se ha salido’, me han dicho”, relata  la concejala, quien, afirma, presentará su cuarta denuncia por acoso y violencia política, aunque considera que nuevamente será desestimada por las autoridades judiciales.

 La primera la planteó en la Fiscalía de Sica Sica, luego interpuso su caso  ante el Ministerio de Justicia y ante el Órgano Electoral Plurinacional. “Todos fueron rechazados. Lo que envió el ente electoral salió rechazado, hemos apelado, pero esa apelación está durmiendo en las manos del fiscal provincial”, asegura.

Las ofensas también son  contra su padre de 66 años, quien es autoridad de su comunidad ayllu Matapiri. “El Alcalde dijo: ‘Voy a estar en audiencia en el ayllu Matapiri, pero no quiero que esté la concejala’. Yo no fui, dije ‘mi ayllu que pida las obras’. Mi padre como autoridad estuvo en la audiencia, pero el Alcalde dijo: ‘tampoco quiero que esté el padre de la concejala, esas cosas pasan”, narra Vicencia, quien agrega que su hijo de 15 años también está afectado.  

“¿Tanta corrupción habrá, por qué tanta agresión? Ellos,  ahora, van a los medios de comunicación y dicen que yo soy la mentirosa. Si fuera así por qué tanta agresión física, verbal. Tranquilamente, ellos podían responder, aceptar la auditoria”, expresa Vicencia, con la voz entrecortada.

Por todo ello, dice, se tomará un descanso en su carrera política y viajará hasta Chile, donde se encuentra su exjefa, Lorena V., para quien trabajó como empleada doméstica. “Termino mi gestión y me voy a Santiago, para un poco desestresarme, olvidar estos malos recuerdos”, dice Vicencia, quien afirma que volverá para las eleciones subnacionales y  para estudiar la carrera de Derecho. 

Aunque, afirma, que aún le falta mucho por recorrer en el camino de la política. “Me falta incluso estar en cargos de organizaciones sociales, entonces esas cosas voy hacer”, comenta  Vicencia, quien agregó que seguirá en su lucha para que se transparenten los recursos que administran en su municipio.

“Antes no había fiscalización, ellos han hecho lo que han querido. El gobierno municipal recibe ocho millones de bolivianos, el Gobierno central les da más y se suma 20 millones y pico. La gente tiene que saber dónde va ese dinero”, manifestó la concejala de la moto.

 

 

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