“El MAS juega sucio y Mesa trata de pagar la deuda que tiene con la calle”

Antes de entrar a analizar la coyuntura electoral, el experto manifiesta que se deben tomar en cuenta dos elementos: “Hay un candidato ilegítimo” y que “no hay motivos para creer en el TSE”.
jueves, 22 de agosto de 2019 · 00:04

Pablo Peralta M.   /  La Paz

Martín Díaz Meave, comunicador y publicista, afirma que en el proceso electoral en curso el MAS juega sucio, dado que no respetó el 21F  y destruyó las instituciones. En el caso de Carlos Mesa percibe  que “trata de pagar la deuda que tiene con la calle”.  

El experto antes de entrar al  detalle considera que en  todo análisis en la actual coyuntura debe comenzarse por dos aspectos. “El primero tiene que ver con el hecho de que hay un candidato ilegítimo, que ha perdido en el referéndum y que ha forzado las cosas para participar de la elección”, afirma. 

Y agrega el segundo: “No hay motivos para creer en el TSE. Es decir, en el calendario electoral no está la segunda vuelta contemplada. Hay anunciado que los resultados se van a saber 14 días después de la elección, una locura para esta época de tecnología, y la tienes a la presidenta del TSE desfilando con el presidente Evo Morales”. 

Vemos  a un candidato que se acerca al 40%, que se presenta como el de la estabilidad económica. ¿Por qué hay quienes no quieren algo nuevo?

Porque hay un tema y lo vemos  en la historia electoral norteamericana, el famoso “It’s the economy, stupid” de Clinton. Si la economía está bien, yo no necesito hacer ningún cambio. Yo creo que el desafío en esta elección es poner a prueba todo lo que esté fuera de la economía. Si te dicen “Estamos viviendo el mejor momento económico de nuestra historia”, perfecto; no sé si será verdad, pero habría que preguntarse qué momento estamos viviendo para la justicia, para la salud, para la educación. Se supone que esto iba a ser una revolución. Sigues teniendo a los pacientes durmiendo en los pasillos, la educación sigue siendo terrible. 

En la vereda del frente hay una oposición que no está unificada… 

Hay una división muy evidente en la oposición, que a la gente que es partidaria del voto duro contra Evo Morales le molesta muchísimo, porque se supone que Oscar Ortiz tuvo 13 años para trabajar en el occidente. No lo hizo. Se supone que Carlos Mesa tuvo 13 años para resolver los problemas que tuvo durante su gobierno con el oriente, no lo hizo. Bien por todos los candidatos que cedieron su lugar en las elecciones, dígase Doria Medina,  Paz Zamora, para tratar de que haya un frente único. 

Por el otro lado tienes esto que se ventila  en las redes estas últimas semanas, lo que parecería ser un apoyo de Ortiz a Morales. Lastimosamente hay demasiado fundamento para hablar de esto. Todos los ataques del MAS están dirigidos a Mesa, ninguno a Ortiz. 

Ortiz es un representante, entre otras cosas, del empresariado cruceño, que es uno de los mimados del régimen Morales. Entonces da para sospechar, tal vez para no afirmar, pero da para sospechar. 

Si el MAS apela a la economía,   ¿cuál es el fuerte de Mesa?

Tal vez habría que preguntárselo muy claramente al candidato. ¿Qué es lo que yo veo en el discurso de Mesa? “Ya es demasiado”, está queriendo consolidar el hartazgo de la gente que todos los días ve estos escándalos de la corrupción y narcotráfico, etc., pero no veo una promesa clara. Yo no veo una promesa, por ejemplo, de un cambio radical en la dirección del país. 

Ortiz trabaja  el tema de transparencia y el tema de que él no ocupó nunca el tema de la primera magistratura. Siempre ha estado como senador, etc. Entonces se anuncia como el candidato de renovación, como el rostro nuevo. 

Hoy vemos a un “nuevo Evo”, concertador, más humano. ¿A qué se puede atribuir aquello?

A la necesidad  de atraer el voto. El otro día va y se reunió con Soledad Chapetón. Después de cuatro años se reúne, por primera vez, con la alcaldesa de El Alto. A mí parece falta de respeto, pero la necesidad tiene cara de hereje.

Lastimosamente, hay una cantidad de gente que es susceptible a temas como por ejemplo la adopción del perrito. Los enfermos de cáncer que han comenzado a protestar y más bien que lo hicieron en época electoral porque si no les iba a ir como a los discapacitados. 

Una cosa importante: el mensaje de Evo es positivo y eso no es poca cosa. Es bien humorado, no tiene la solemnidad que tienen los otros, tanto Ortiz como Mesa, porque los otros están muy serios, están protestando, hasta cierto punto es comprensible. Pero hay que ver que a Evo, sonríe tranquilamente. Mesa no sonríe  tanto. Ortiz no sonríe tanto. Ortiz habla de frente a la cámara, por lo menos en sus primeras alocuciones y en la ciudad de La Paz como queriendo capturar a ese electorado que parece que no le está respondiendo. 

Mesa trata de pagar la deuda que tiene con la calle. Va puerta a puerta, habla con  vecinos. Eso puede funcionar en los términos en que se amplifique, pero el clima de fuerza lo tiene el Gobierno con un discurso positivo.  

¿En esta carrera se puede decir que el MAS hizo la tarea; que apuntó los temas y estrategias?

No, el MAS ha jugado sucio. Hay que decirlo así. No ha respetado los resultados del referéndum, ha destruido las instituciones. Los voceros del MAS mienten e injurian a mansalva, insultan la inteligencia. Esto que tal vez fue interpretado como un chiste, esto de “un mar de gas, pero ustedes no lo visualizan”, que discúlpame es una falta de respeto. Uno lo toma como un chiste porque no lo puede tomar de otra manera. 

Mirando al frente, ¿en que falla la oposición?

Ahí más bien yo diría: La oposición no hizo la tarea, porque hasta ahora no estoy viendo que prometa algo muy distinto… La oposición tiene que hacer algo más que reaccionar. Yo creo que 13 años ya es bastante como para que te duela el hígado, si es que no te gusta que lo que un gobierno está haciendo. 

Hace mucho un graffiti decía: “No hables de revolución con Goni de vacación”. Hoy percibimos al gonismo en  el proceso electoral, ¿qué lectura hace de este tema? 

Pura funcionalidad. De repente, de la nada, aparece  Balcázar, diciendo “ah, sí le pagamos a Mesa”. A mí no me parece un pecado. Es decir, imagínate que a un tipo le digan: “Queremos que seas nuestro candidato a la Vicepresidencia,  Es decir, queremos que cambies todo tu capital como periodista, como historiador, como investigador, escritor, etc., por político”. Yo pediría un billetón por eso. 

A mí que el tipo diga le hemos pagado tanto a  Mesa es como no hay pecado. Número dos:  Balcázar es el menos indicado para hablar de esto. En octubre de 2003, él era el que estaba poniendo videos musicales mientras las noticias en El Alto hablaban de muertos… Entonces acá hay que ver la funcionalidad del gonismo.

 

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