Trejo: “Evo decidió poner la cancha y sus rivales decidieron jugar el partido”

Germán Trejo, CEO de Battleground Solutions, trabajó en las campañas de Barack Obama en EEUU y fue asesor de Samuel Doria Medina. Evoca con cariño su paso por el país y rememora la vitalidad política que vio en la ciudad de El Alto.
sábado, 28 de septiembre de 2019 · 01:05

Pablo Peralta  / La Paz

Germán Trejo, CEO de Battleground Solutions, una firma de consultoría política líder en candidatos latinos y minoritarios en los Estados Unidos, afirma que en los comicios nacionales el presidente Evo Morales decidió poner la “cancha” y sus rivales aceptaron jugar el partido,  en el cual  están en desventaja.  

Trejo trabajó en las campañas de Barack Obama, expresidente de EEUU, y fue asesor de Samuel Doria Medina. Evoca con cariño su paso por el país y hasta rememora que conoció El Alto y el fenómeno político del liderazgo de Soledad Chapetón, alcaldesa de esa urbe. 

En entrevista con Página Siete, Trejo cuenta algunos detalles de su experiencia en las campañas de Obama y su lectura del proceso electoral en el país.   

Trejo es uno de los expositores del encuentro de comunicación política Antes y después del 20-O, Perspectivas y resultados de la campaña electoral, que se llevará adelante el 8 y 23 de octubre en Santa Cruz.  

Usted trabajó en varias campañas, ¿cada campaña es diferente o tienen algo en común? 

Todas las campañas tienen una característica especial, ya sea por su naturaleza electoral, por  sus reglamentos jurídicos, por la complejidad geopolítica o cultural que se tiene en cada país o por lo que llamo yo la “tormenta perfecta”, en algunos casos, como lo fue la primera elección del presidente Obama, en la que   participé. 

¿Cuál es la campaña que más le marcó? 

Una experiencia que me marcó no solamente a mí, sino, creo, que a nuestra generación y al mundo  fue la elección en 2008 del presidente Barack Obama. Esa era una elección que muchos llamaron “imposible”, en la que se juntaron una serie de factores que permitieron no solamente construir una candidatura sólida, sino que esa candidatura tuviera una serie de complementos muy interesantes. 

Estamos hablando del complemento de las redes sociales, que fue fundamental, pero también el complemento de una estrategia de campo muy avanzada, el desarrollo de tecnología electoral que no se había visto anteriormente ni siquiera en los EEUU ni en el partido Demócrata ni en el Republicano, que nos permitió tener las herramientas. 

¿Cómo lograron que persista la popularidad de Obama incluso después de ser presidente?  

Eso viene básicamente de un liderazgo que lo vimos manifestado, por primera vez, a nivel magno en el discurso que dio el presidente Obama durante la Asamblea Demócrata, en la que se nominó a John Kerry como candidato demócrata para la elección de 2004. Ahí vimos a un gran orador con un magnetismo, con una gran presencia. 

Entonces todavía no era candidato presidencial, no se soñaba que fuera  a serlo, pero él resultó ser el primer senador afroamericano electo del estado de Illinois, que también fue un hito que logró. 

En este contexto, yo creo que fueron la facilidad de palabra, el magnetismo de Obama y  la estrategia tan agresiva, tan puntual y, sobre todo, tan innovadora, la cual mezclaba esos tres factores: una campaña en redes muy bien organizada, agresiva y que utilizaba factores y estrategias que antes de Obama no se conocían. Hay una época pre-Obama y pos-Obama para el tema de campañas. 

Segundo: la tecnología electoral que se creó desde que Howard Dean resultó electo presidente de los Demócratas –él fue mi jefe–. Yo trabajé como delegado del partido Demócrata en Ohio, con él, y me tocó presenciar esa transformación de un partido arcaico, que inclusive se podría comparar con algunos de nuestros partidos en Latinoamérica, donde no había bases de datos, sino listas de votantes, donde había politiqueros que decían que ellos conocían mejor la geografía electoral que un ejercicio de microsegmentación, o ahora nanosegmentación, que es lo que vemos. 

Esa metamorfosis de lo antiguo, de lo que no sirve, de lo que no es medible a una campaña con herramientas eficientes, medibles, con métricos muy estrictos también creo que le dio una oportunidad al presidente Obama de ganar esa elección y continuar su liderazgo. Y yo creo que en lo futuro él está viviendo como expresidente el legado de lo que construyó como presidente.

¿Qué es lo que cambió en las campañas con las redes sociales?

Cambió todo. Antes, y desafortunadamente como aún seguimos viendo en muchos partidos, en muchas campañas en Latinoamérica, teníamos esos gurús obsoletos que decían que por el hecho de ser ellos ya conocían la realidad e inclusive podían predecir el futuro de las campañas en los países. Eso no es cierto ya más. 

Hemos visto y lo vivió en su momento Bolivia en la elección de Gonzalo Sánchez de Lozada, cuando una firma estadounidense llega e introduce un modelo que en ese momento en Latinoamérica  fue novedoso, que ya no lo es, ahora es un modelo tradicional, pero que fue el modelo de medición de encuestas, de grupos focales, de analizar con datos los mensajes de la campaña y diseñar estrategias basadas en eso. Eso fue un hito, pero después vino el presidente Obama y rompió con esa tradición.  

Creo que ahí es donde los candidatos en Bolivia no aprendieron que están 20 años atrás de lo que es la tecnología. Sabemos que por ejemplo el presidente Evo Morales hace menos de tres, cuatro años, ni siquiera tenía cuenta de Facebook. Hoy eso es obligación. Las redes se han convertido en un mecanismo de comunicación masiva, inmediata, de una alta eficiencia, con una posibilidad de segmentación, microsegmentación e incluso nanosegmentación, donde se llega no sólo al votante porque vive en un lugar específico, sino que  se llega al votante por el ADN que tiene en cuanto temas sociales, demográficos, económicos, pero inclusive también se le llega por temas de sentimientos, de emociones, de preferencias. 

Usted estuvo en Bolivia, ¿aquello aún está lejano en el país?

Creo que esa parte aún está por llegar de manera eficiente a Bolivia. A mí me tocó un proceso electoral en Bolivia y hemos visto que hay algunas cosas muy importantes y muy interesantes, que se han desarrollado en estas campañas, pero, desafortunadamente, los jugadores tradicionales han decidido jugar el juego tradicional. 

Yo tengo una máxima: Si hay dos deportistas, uno de fútbol y otro de básquetbol y juegan un partido, ¿Quién gana?, gana el que pone la cancha. Desafortunadamente en esta elección Evo Morales ha decidido poner la cancha y sus rivales han decidido jugar el partido de Evo Morales, donde están en desventaja, habiendo tenido la oportunidad de crear campañas innovadoras, inteligentes, con una tecnología mucho más avanzada. 

Y este es un tema que vemos desafortunadamente en muchos países de la región o países donde vemos el abuso exagerado de esas tecnologías y olvidan el contacto directo con la gente, como en el caso de Argentina, donde vimos la rápida subida de Macri como candidato y la muy rápida caída que ha tenido Macri como candidato a la reelección, porque no supo mantener un contacto directo. No todo son redes, las redes son importantes, pero el contacto directo con el votante, inteligente, segmentado, es también la columna vertebral de una estrategia ganadora en una campaña, ya sea a nivel presidencial, a nivel departamental o municipal.

¿Cuál es el rol de Trump en el tema de las redes? ¿Viene a ser el otro lado de la moneda con respecto a Obama?

Ambos han sido referentes. Yo en lo personal he sido un opositor a Donald Trump como candidato y como presidente por sus políticas no solamente en el tema ideológico, sino en los temas de derechos humanos de defensa de los migrantes, de respeto a las minorías, a las mujeres, a los hispanos, a los afroamericanos, etc., pero sin embargo se debe reconocer que el hombre aportó a la evolución de las redes sociales, sobre todo el uso de Twitter y que ha contribuido a poder generar estrategias que son sui géneris.

Desafortunadamente muchos candidatos creen que pueden replicar la estrategia Obama o la estrategia Trump y es difícil llegar a ser Obama o Trump. Las campañas deben ser bien pensadas, pero no en cuanto a solamente quién es y qué es lo que quiere el candidato, sino al revés: invertir la pirámide y hay que poder analizar y conocer y entender al electorado y ofrecerle a los votantes lo que los votantes quieren.

El caso Global, creo yo, al menos hemisférico vienen siendo tres factores desde hace mucho tiempo: la inseguridad, la corrupción, falta de empleo y pobreza, que aunado a eso existen temas específicos de cada país y de cada región, el tema de la reelección, el 21F, ahora lo que vaya a salir con el 20-O, etc. son temas específicos de Bolivia, pero creo que en general el electorado en Latinoamérica está preocupado por temas de inseguridad, falta de empleo, incremento de la pobreza, inequidad económica y corrupción, que ha sido una ola que arrastró a varios países.    

Trump sí ha evolucionado en algo el tema de Twitter, pero también nos enseñó que el que haya ganado la elección de hace cuatro años no quiere decir que el día de hoy vaya a ganar una elección. Si la elección fuera el día de hoy, él tendría bastantes problemas para ganar con toda y esa revolución de Twitter que creó.  

¿Cuál es el vínculo que tiene con Bolivia?

Bolivia es un país al que le tengo mucho cariño, mucho aprecio, al que yo quiero. Estuve operando ahí una campaña prepresidencial con Samuel Doria Medina, fui su consultor general por algún tiempo. También ayudamos algunos temas de organizaciones sin fines de lucro, fundaciones y ayudamos también, en cierto nivel, en el tema de restructuración del partido Unidad Nacional. Entonces tratamos de hacer este ejercicio, me tocó conocer varios puntos del país.

Me tocó conocer la parte tan interesante que tiene Bolivia, conocer El Alto, conocer el fenómeno de la alcadesa Soledad Chapetón, ver los problemas, directamente vivirlos, sentirlos, porque al final del día a mí me gusta ejercer mi profesión en el campo y no en un escritorio. Entonces, sí nos metemos, sí nos sumergimos en la política local, pero también en la cultura política geográfica y en sí cultura general de los países. Hace dos, tres años estuve ahí. Ahora no tengo participación con ninguno de los candidatos de esta elección.  

¿Cómo evalúa la decisión de Samuel Doria Medina de bajarse del ruedo electoral? 

No soy yo quién para analizar la decisión de Samuel Doria, pero creo que es un hombre con una visión empresarial y con una visión a futuro de lo que puede ser Bolivia. Es preparado, inteligente, ama y quiere a su país, y las decisiones que ha tomado, las ha tomado precisamente por ese amor y por esa visión que tiene. 

Yo no tengo contacto con él. Fui su asesor y terminamos el contrato, pero conozco al hombre  y sé que es de principios, un hombre con liderazgo, preparado y que su decisión seguramente va encaminada a ayudar y fortalecer a su país.   

HOJA DE VIDA

  • Origen  Nació en México. Vivió 22 años en su país natal y 22 en EEUU. Hoy  vive en países de Sudamérica y Centroamérica. 
  • Firma  Es CEO de Battleground Solutions, la firma de consultoría política líder en candidatos latinos.
  • Trayectoria Lleva 17 campañas presidenciales en once países, incluyendo precampañas. Hizo 1907 campañas completadas. Ganó el 86,7% de las elecciones en las que participó. 

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