Tras reaparecer y provocar remezón, Carlos Romero es citado a declarar

Legisladores oficialistas piden detener al exministro. En el masismo hay quienes le llaman “Judas” y dicen que el Ejecutivo lo protege. Activistas establecieron una vigilia frente a la casa de la exautoridad.
viernes, 10 de enero de 2020 · 01:16

Página Siete  / La Paz 

El exministro Carlos Romero, quien tuvo un rol importante en el diálogo para la pacificación del país, reapareció ayer en la palestra mediática  cuando un periodista español lo interceptó. La nota que publicó ese reportero  provocó un remezón en el Gobierno, en el Movimiento Al Socialismo (MAS) y en los “pititas”.

Todo se desencadenó después de que se difundiera el video en el que un  periodista de Okdiario de España se le acerca a Romero y le pregunta: “¿Cuánto dinero le pagó Evo Morales y el Gobierno del cual formaba parte a Pablo Iglesias y a Podemos?”. El exministro responde, entre otras cosas, “no tengo idea”, “no conozco”,  y entra a un edificio de Sopocachi, que  es donde -afirmaron- vive una familiar cercana.  

Ante las reacciones, el ministro de Gobierno, Arturo Murillo,  indicó que Romero no tiene “ninguna acusación formal” ni orden de apremio. “Entonces, Carlos Romero puede circular las calles normalmente”, afirmó  la autoridad,  antes de agregar que cuando haya la   orden de aprehensión   correspondiente,   hará cumplir la ley. 

No obstante, legisladores del oficialismo pidieron que Romero sea aprehendido. José Carlos Gutiérrez, diputado de Demócratas,  afirmó: “De manera urgente detengan a personas tan peligrosas como Romero”. “Bolivia no olvida ni tampoco perdonará  una actitud de hacerse de la vista gorda”, afirmó. 

 Su colega Rose Marie Sandoval expresó: “Que las investigaciones se hagan y se aceleren (en el caso Uelicn). El trabajo de la Fiscalía de pronto en algunos temas es ágil y en otros, no. Yo espero que el fiscal de La Paz Alave, con quien me reuní, agilice la demanda  y la ampliación que hizo  mi persona contra el ministro Carlos Romero”.

En el MAS  una de las voces que se pronunció fue el dirigente cruceño  Rolando Cuéllar, quien afirmó que Romero es el “sapo” y “traidor” del MAS. Advirtió que no descansarán hasta verlo en la cárcel. “No se olviden que Jesús tuvo sus 12 discípulos (y) Judas fue el traidor.  Del presidente Evo Morales, el traidor, el mafioso, sinvergüenza, vividor fue el señor Carlos Romero”, aseguró el dirigente.

Por la tarde, el presidente Evo Morales difundió un tuit  en el que afirmó:  “Responsabilizamos de lo que pueda pasar con la vida del compañero Carlos Romero, quien se halla cercado en su domicilio por grupos paramilitares promovidos por el Gobierno de facto de Bolivia con apoyo de la Policía”. 

En la madrugada de ayer, un  grupo de activistas inició una vigilia en  Auquisamaña, frente a la casa de Romero. Incluso para esa medida  llegaron integrantes de la  Resistencia Juvenil Cochala.    “Soy  de la Resistencia Juvenil Cochala  y estamos firmes aquí en La Paz, apoyándolos... nosotros vamos a estar firmes y no vamos a dejar que se mueva de aquí como tiene que ser con la ley”, declaró   un movilizado a Unitel. 

Al lugar también fueron desplegados policías para brindar seguridad. 

Después del revuelo, casi al llegar la noche, el Ministerio Público emitió dos citaciones  para que Romero se presente a declarar  en calidad de sindicado.  Las citaciones son  por los casos Uelicn y Terrorismo. En el primer caso debe asistir a la Fiscalía de La Paz, el lunes. En el segundo, debe asistir al Ministerio Público de Santa Cruz.

 

Romero, actor  clave para la pacificación

El exministro de Gobierno Carlos Romero fue un actor “clave” en la negociación entre el oficialismo y el Movimiento Al Socialismo (MAS),  que logró pacificar el país y consiguió la aprobación de una ley para los comicios de este año. 

 El periodista Raúl Peñaranda describe en la crónica La pacificación del país  se operó tras bambalinas que en un momento dado de las conversaciones, cuando el diálogo estaba cuasi defenestrado, entró en escena el exministro de Gobierno.  

“Con sus reconocidas dotes negociadoras y su astucia, fue Romero quien logró avanzar hacia un acuerdo e hizo que el MAS entendiera que no podía oponerse a una ley de convocatoria a elecciones”, relata el autor del texto.  

El periodista narra que cuando se anunció que si el MAS no aceptaba aprobar la ley se haría mediante decreto, Carlos Romero demostró ser quizá el único dirigente masista capaz de hablarle al expresidente Morales de una manera franca.   

 “En esos momentos, Romero fue la vía de comunicación con Morales. Demostró ser uno de los pocos o quizás el único dirigente masista capaz de hablarle al expresidente de una manera horizontal y franca. Le dijo que había que ceder, que no se podía mantener la presión social porque los propios movimientos sociales mostraban signos de cansancio y de rebeldía contra la línea partidaria”, cuenta Peñaranda.

 

 

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