Romero se declara “perseguido político” y dice no tener garantías

El exministro recibió la visita de representantes de las NNUU y del Defensor del Pueblo. Los médicos dicen que está estable pero aún no será dado de alta.
domingo, 12 de enero de 2020 · 00:22

Ivone Juárez /  La Paz 

“Me tuvieron secuestrado en mi propia casa, soy un perseguido político, soy en este momento un símbolo de la persecución política, no tengo garantías”, afirmó ayer con voz débil y sentado en una silla de ruedas  Carlos Romero, el exministro de Gobierno  de Evo Morales. Ofreció una conferencia de prensa en  instalaciones del Hospital de la Caja Petrolera de la zona Sur, donde fue internado la noche del viernes, bajo un cuadro  de deshidratación.

Unas  horas antes de que brindara estas declaraciones, Romero recibió la visita de representantes de la Organización de Naciones Unidas  (ONU) en Bolivia y del Defensor del Pueblo, según informaron sus abogados. 

Casi al mismo tiempo,  los médicos que lo atienden  reportaban que su estado de salud había sido estabilizado, pero que aún no sería dado de alta. 

El exministro Romero  responsabilizó de su situación a   los  miembros de la Resistencia, parte del movimiento ciudadano, sobre todo de jóvenes,  que se levantó después del fraude electoral del 20 de octubre y terminó  con la renuncia y huida de Evo Morales.  Los  llamó “grupos de choque violentos”   y  afirmó que cuando montaron la vigilia frente a su domicilio le  cortaron  el suministro de alimentos y  agua.  

“Cerraron la llave del agua, no tenía alimentos ni agua. Los que se dicen vigilantes, son grupos de choque violentos, se burlaban cuando llegaba en sus camionetas la comida. Gritaban: ‘Mira cómo comemos, qué se siente no tener agua, vas a morir por inanición, maldito, por el Hotel Las Américas’ y lanzaban petardos. No me dejaban dormir, comer, beber líquido y no permitían que nadie pudiera pasarme alimento. Estaba  secuestrado en mi propia casa”, afirmó.

Unos cinco jóvenes de la Resistencia se encontraban fuera del nosocomio, en vigilia para -afirmaron- impedir que Romero pueda huir, pese a que sobre la exautoridad no existe ningún mandamiento de apremio. “Estuvimos en vigilia frente a su casa y estaremos  aquí porque no permitiremos que huya o se refugie en una embajada, como  los otros del gobierno de Evo”, señalaron los jóvenes.

 Por su lado, Carlos Romero insistió: “No tengo garantías, he estado secuestrado y hoy rodeado”. Reclamó por  la presencia policial  instalada en el hospital donde se encuentra internado. “No sólo hay policías afuera, también dentro  de la habitación”, dijo.  

“Soy su trofeo. Estoy siendo atacado con la peor saña y me duele. Mi pecado, mi delito, es haber defendido a los indígenas, porque siento que esta violencia es una venganza. Le pasó a Villarroel, que eliminó el pongueaje, no le perdonaron nunca y lo mataron. No tengo ningún derecho ni garantía. Los abogados ya no quieren defenderme porque los amenazan,    a la gente que me visita le retienen su carnet y se fijan en su dirección, y en ese momento le instalan una patrulla en su casa, ¿esto es democracia”, añadió.

Señaló que el actual Gobierno le instauró tantos procesos que ya no le alcanzan los dedos de las manos para contarlos. “En el caso Uelicn (Unidad de Ejecución y Lucha Integral Contra el Narcotráfico) la hice intervenir administrativamente, me he querellado, como lo hice en el caso Dircabi (Dirección General de Registro, Control y Administración de Bienes Incautados) dos veces”, sostuvo. “Están retrotrayendo todos los procesos porque quieren matarme, quieren enviarme a la cárcel donde están  los que yo he enviado a la cárcel”, sostuvo.

“El informe (de la OEA) lo hicieron políticamente para  dañarnos”

Después del 10 de noviembre, cuando Evo Morales renunció a la Presidencia de Bolivia tras conocerse el informe de la Organización de Estados Americanos (OEA),  que sugería anular las elecciones del 20 de octubre por los indicios de fraude, el exministro de Gobierno Carlos Romero es la primera autoridad del anterior  régimen que presta declaraciones a la prensa. 

Desde el hospital de la Caja Petrolera, donde se encuentra internado desde el viernes, cuando fue evacuado de su domicilio, donde jóvenes de la Resistencia realizaban una vigilia, se refirió al fraude electoral, al motín de la Policía y a la supuesta relación del anterior Gobierno con el narcotraficante Pedro Montenegro, al que supuestamente se negó a extraditar a Brasil.  

¿Qué tiene que decir respecto al fraude electoral ? 

Sobre ese supuesto fraude tendríamos mucho de qué hablar, porque eso de fraude se demuestra con pruebas, no con “probabilidades estadísticas”. Ese informe (de la OEA) lo hicieron políticamente para  dañarnos.  

Algunos sectores del MAS lo responsabilizan de la caída de Evo Morales

Siempre hay traidores. Algunos dentro del MAS dicen que Carlos Romero es el culpable del amotinamiento de la Policía, m   e responsabilizan, y algunos se alegran de la situación que estoy enfrentando. Esa es una traición. Que hay una desinstitucionalización del país, que no se respeten derechos, garantías, proceso, ya no es culpa mía. Lo que la Policía decidió en su momento sólo la historia lo juzgará. En última instancia, todos nos sometemos al juicio de la historia. 

Se vincula al MAS y al anterior Gobierno con el narcotraficante Pedro Montenegro

A ese señor lo conocí personalmente cuando lo presenté ante la prensa. Y eso de narcotráfico, escucho esa historia desde que era universitario. Que Evo Morales es narcotraficante, terrorista, que hizo matar a los esposos Andrade y no sé qué otras cosas más es ya historia, vieja historia. El juicio de la historia se impone y así será.

 

 

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