Destruyen módulo policial en Chimoré y la militarización genera polémica

Algunos indican que la presencia de las Fuerzas Armadas en las calles es una provocación, otros consideran que los patrullajes son preventivos, dado que aún hay sectores con actitud “beligerante”.
sábado, 18 de enero de 2020 · 01:24

Erika Segales / La Paz

La determinación de militarizar el país   desató reacciones contrapuestas  entre políticos y defensores de derechos humanos. Algunos indican que la presencia de las Fuerzas Armadas en las calles es una provocación;  otros, en cambio,  consideran que aún hay sectores con actitud “beligerante”.

Una muestra del rechazo a    las operaciones conjuntas de patrullaje de  policías y militares fueron  los  destrozos que sufrió el módulo policial de  Chimoré, zona cocalera del trópico.

  El ex Defensor del Pueblo y rector de la UMSA, Waldo Albarracín,  respaldó la decisión gubernamental y dijo que la medida responde a un carácter preventivo. “Creo que  los patrullajes que realizan las Fuerzas Armadas tienen un fin preventivo, para que no haya  violencia ni se registren muertes o enfrentamientos”, dijo.

  Mientras que el ex Defensor del Pueblo Rolando Villena comentó que no es una “buena señal” para  la democracia. “Una decisión de esta naturaleza en una coyuntura delicada  no es una buena señal para reconducir el proceso de restituir la democracia. Es como un viraje en sentido contrario”, sostuvo.

La bancada del Movimiento Al Socialismo  (MAS) objetó  la militarización y anunció que enviará una carta al Gobierno pidiendo que se cumpla con el artículo 10 de la Constitución.  

“Nosotros, los parlamentarios del MAS, no estamos de acuerdo con ningún tipo de militarización y pedimos cumplir con el artículo 10 de la Constitución Política,  que señala que somos un país pacifista. En esa línea tenemos que conducirnos. Haremos una carta (al Gobierno) y posteriormente se tomarán acciones conforme señala la Constitución y nuestro reglamento”, señaló la diputada Betty Yañíquez.

La presidenta del Senado, Eva Copa,    calificó como una torpeza el despliegue militar.  “Creo que es una decisión muy torpe la que está tomando el Gobierno transitorio en torno a la provocación a los movimientos sociales”, apuntó. La legisladora pidió  al Gobierno el retiro de militares de las calles para evitar confrontación entre bolivianos. 

En cambio, Unidad Demócrata tiene otra  la lectura. El diputado  Gonzalo Barrientos respaldó la presencia militar y criticó que se haya destrozado el módulo policial en  Chimoré. “Las FFAA  y la Policía tienen un mandato Constitucional de preservar la paz y  la tranquilidad. Creo que algunos sectores demuestran su  actitud beligerante al destrozar bienes públicos”, señaló.

 En la misma línea, la diputada Shirley Franco expresó: “Creo que en el trópico siguen manteniendo una actitud hostil. Creo que las respuestas que tiene el Gobierno de transición son extremadamente mesuradas”.
 
  El jueves por la mañana, los cocaleros de trópico de Cochabamba cuestionaron la presencia de militares en esa región y anunciaron que el 22 de enero se movilizarán para exigir el cese del mandato de la presidenta Jeanine Añez. El ministro de Defensa, Fernando López, explicó que los efectivos realizaban actividades de paracaidismo y operaciones en tierra, las cuales son realizadas cada año por  oficiales recién egresados.

Por la noche, la autoridad   inauguró    las operaciones conjuntas de patrullaje de  policías y militares  ante el  anuncio de movilización de los   sectores del MAS. López aseguró que el objetivo es brindar seguridad  a la ciudadanía y dijo que la guardia se realizará a nivel nacional hasta el 24 de enero. 

Horas después se reportó el ataque al  módulo policial en el Chapare.  Expedientes de casos, equipos,  muebles y otros  instrumentos  quedaron destrozados; la infraestructura también quedó  afectada. Periodistas de Unitel reportaron que en inmediaciones del lugar hay pobladores que aún hacen vigilancia.

El viceministro de Régimen Interior, Daniel Humérez, anunció una investigación. “Este hecho se suscitó ante una marcada susceptibilidad.  La zona del trópico es una zona  beligerante,  hay un ánimo desaprensivo en el orden de ver presencia militar o policial. Estos hechos son  delictivos y el Gobierno anunció que no se va a permitir este tipo de conductas. Haremos  la investigación”, dijo.

 

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