Chapare: MAS no hace campaña y amedrenta a los otros frentes

En la zona cocalera la propaganda es escasa, pero la que hay sólo es del frente de Morales. CC hace campaña cauta; Creemos no se acerca al trópico.
lunes, 12 de octubre de 2020 · 00:04

María Mena M.  / Cochabamba

“En el Chapare no es necesario hacer campaña. El MAS va a ganar, que ni se atrevan a venir  otros partidos”, asegura un vecino de Chimoré. En el trópico de Cochabamba, donde el Movimiento Al Socialismo (MAS) ganó con más del 90% en las elecciones anuladas de 2019, el partido de Evo Morales refuerza su supremacía  sin necesidad de hacer campaña porque predomina el “voto consigna”.

Mientras tanto, los frentes opositores al MAS temen ingresar a la zona cocalera por la violencia y hostilidad con que actúan los militantes del MAS ante movimientos contrarios a su doctrina.

Para la analista política María Teresa Zegada, el  apoyo  “incondicional” de los cocaleros del Chapare  ha sido fundamental para el partido de  Morales desde 2005. “Los sindicatos de las seis federaciones son los que han respaldado incondicionalmente a la candidatura de Evo Morales y al MAS durante los 14 años de gobierno. El Chapare es una fuerza muy importante para el MAS”, sostiene.

En el Chapare predominan los sindicatos encabezados por la Coordinadora de las Seis Federaciones del trópico y  estas organizaciones de cocaleros se mueven y actúan bajo la “lógica sindical”. “Funcionan mediante sanciones, que van desde multas  hasta la expulsión de  asociados. Tienen su propia forma de presionar a las bases para que voten por el MAS (…). Allá no es necesario hacer campaña”, confirma Zegada.

Los colores del Chapare

En la avenida Villazón -principal vía del municipio de Sacaba y que conduce al Chapare y a Santa Cruz– predomina la propaganda  del MAS. Hay decenas de pasacalles, banderas y afiches distribuidos en cada kilómetro y zona.

En Colomi, el siguiente municipio en la vía, el panorama es  similar. Pero, a medida que se avanza hacía el Chapare la propaganda electoral se esfuma. Solo en algunas zonas urbanas, en los puentes y en las fachadas de ciertas obras o construcciones aparecen los colores del MAS -azul, blanco y negro- junto  a algunas whipalas.

En las casas, calles y negocios de Villa Tunari y Shinahota no cuelga ni un  banderín o pasacalle de ningún partido, pese a la cercanía de las elecciones. Sólo en el centro poblado de Chimoré, en las paredes de algunas viviendas, se  ven banderas de naranja y verde, los mismos colores de Comunidad Ciudadana (CC), el partido de Carlos Mesa, segundo en esa región según en las encuestas.

Pero esa aparente propaganda de CC corresponde a los símbolos del municipio. “El verde y naranja son los colores de Chimoré. No es de Comunidad Ciudadana, ese partido no entró a nuestro municipio”, aclara Álvaro Pereira, vicepresidente de la Fejuve.

Pereira asegura que cualquier partido  tiene la libertad de ingresar al trópico, pero que  los pobladores de la zona tienen el compromiso de votar por el movimiento socialista. “Nosotros (la Fejuve) no somos un movimiento político. Mi pueblo y su gente es tranquila, pueden venir otros partidos, pero nuestro voto será para el MAS”, afirma el dirigente.

 Frentes con temor y cautela

Pese a que los dirigentes y vecinos aseguran que el trópico es una zona “libre” para campañas, la realidad es otra. Los opositores al MAS sienten “temor” y actúan con “cautela” cuando se trata de actos proselitistas en el Chapare.

La vocera y candidata a diputada plurinacional por  Creemos  Geudy Ancalle confirma que  la alianza de Camacho  no ha ingresado al Chapare. “No lo hemos intentado porque es una zona especial. Sus habitantes son nuestros hermanos, pero hay discrepancias, es una zona delicada”, dice.

Leyenda

Los candidatos de Creemos temen que  masistas actúen con violencia y ataquen a   campañas electorales que no sean de su partido. Por ello, se enfocan a consolidar las alianzas con las plataformas y organizaciones de otros municipios de Cochabamba.

 Ancalle asegura que Creemos llegó al 50% de las regiones de la Llajta y espera que en los siguientes días avancen otro porcentaje significativo.

Comunidad Ciudadana, por su parte,  ingresó el pasado viernes al trópico después de un tiempo de “análisis y organización”. “Estamos yendo al Chapare con un mínimo de seguridad porque podemos sufrir represalias.  Tenemos apoyo, es pequeño, pero hay apoyo”, manifestó el jefe de campaña de CC en Cochabamba, Saúl Lara. 

 Indicó que en la zona su partido tiene  un comité del trópico  con el cual coordina acciones. Dijo que  CC tiene apoyo en los municipios de Villa Tunari, Shinahota, Ivirgarzama, Chimoré, Entre Ríos y Puerto Villarroel.

Sandra Peñafiel es la candidata de CC  a diputada uninominal por la Circunscripción 24 que corresponde a cinco de los seis municipios del trópico, excepto Puerto Villarroel. Lara admite que el perfil de CC en el Chapare es bajo porque es una “zona difícil y compleja”. Allí creció políticamente Evo Morales hasta llegar al gobierno.

“Que me entiendan (los habitantes del trópico) no los vamos a dejar solos. Es un territorio libre y vamos a actuar en democracia”, destacó Lara  antes de partir al trópico. El  sábado calificó como “positiva” la campaña del partido de  Mesa en la zona cocalera.

Zona “difícil y violenta”
 

Los opositores al  partido de Evo  tienen motivos para actuar con cautela y temor cuando se trata de zonas declaradas masistas. 

El pasado 5 de octubre la candidata a primera senadora de Cochabamba por CC, Andrea Barrientos, denunció ataques de militantes del MAS en la localidad cochabambina  de Pojos. Ella misma fue agredida con un petardo que  explotó  cerca de su rostro.

CC registró 16 actos violentos contra sus candidatos, ocho de ellos fueron agresiones físicas. Carlos Mesa, candidato de Comunidad Ciudadana, presentó la denuncia en la Fiscalía.

La propaganda  electoral  es mínima en Villa Tunari

Para la analista Zegada, el Chapare es una zona conflictiva desde hace ya varias elecciones. Los militantes del MAS en la zona  se han caracterizado por actuar con violencia ante cualquier hecho que vaya en contra de su partido. 

“Esa zona y sus habitantes sus muy difíciles. Es por eso que no le resulta beneficioso a una fuerza externa penetrar ese territorio. No hay tiempo para poder convencer al electorado y los dirigentes tampoco lo permitirían. Ya hay una planificación  del voto. Es probable que algunos frentes intenten ingresar al Chapare estos días, pero considero que les será muy difícil convencer a los cocaleros. Ya en los conflictos poselectorales de 2019 expulsaron a la Policía  y bloquearon en la época de pandemia”, alertó Zegada.

 El ministro de Gobierno, Arturo Murillo, señaló  que todos los partidos políticos deben tener libertad para hacer campaña en el trópico. Acusó, otra vez, al MAS de proteger al narcotráfico.

 “Nosotros estamos haciendo inteligencia y seguridad y vamos a darles el apoyo a todo. Pero, mientras más violencia causen los del MAS, mejor para los demás partidos. Así el pueblo se da cuenta  de que los masistas no son políticos, son violentos que quieren seguir asaltando el país como lo han hecho los últimos 14 años. Quieren seguir protegiendo al narcotráfico, a Evo Morales”, dijo  la semana pasada en Chimoré.

Trópico incumple medidas de bioseguridad

El uso de barbijos y el distanciamiento social son las mejores herramientas para combatir la pandemia de  Covid-19. Sin embargo, estas medidas de bioseguridad no son cumplidas en varias localidades del país. Es el caso del Chapare cochabambino.

“Es que hace mucho calor y humedad. Con el barbijo no se puede respirar, siento que me ahogo”, justifica un vecino de Chimoré cuando se le cuestiona sobre  por qué no usa un tapaboca.

El trópico de Cochabamba se caracteriza por su clima caliente y húmedo, razón por la cual algunos de sus habitantes se resisten a usar barbijo como medida de bioseguridad contra el virus. El  5 de octubre, en la zona del Chapare la temperatura alcanzó los 40 grados centígrados y eso se debe añadir la humedad y la sensación térmica. 

En esa región cocalera no se cumple el distanciamiento social. Tampoco los negocios –como en  mercados o restaurantes- promueven el lavado de manos pese a que existen espacios destinados para esta medida de prevención.

En un restaurante conocido de Chimoré, ni trabajadores ni comensales usaban barbijos y muy pocos se lavaban las manos antes de servirse los alimentos,  según confirmó Página Siete hace una semana. En el local no había  alcohol en gel o desinfectante.

El Chapare ha sido una zona conflictiva para que el personal médico desempeñe funciones para combatir la Covid -19. Los galenos aseguraban que  los habitantes del trópico dudaban de la existencia del coronavirus y por ello no reportaban  nuevos casos ni decesos de personas con sintomatología.

“Lo más grave es que en el  Chapare están ocultando  los muertos; son enterrados en la noche clandestinamente. Y eso ha salido a luz aun sobre las amenazas de las autoridades y dirigencias”, aseguró en julio el representante del Sindicato de Ramas Médicas de Salud Pública de Cochabamba, Carlos Nava, cuando la pandemia llegó a su pico más alto.

 

 
 
 
 

 

 


   

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