Freddy Mamani: «El de hoy es otro MAS y espero que ese otro MAS continúe»

Es aymara, profesor y fue dirigente de los maestros rurales de Bolivia. Habla de concertar y dice que su partido no llegó al poder para perseguir opositores, pero que la justicia debe encargarse.
domingo, 8 de noviembre de 2020 · 01:10

Mery Vaca / La Paz 

Freddy Mamani Laura decidió estudiar para ser maestro porque quería ayudar a  que su padre superara sus problemas de lectura y que su madre aprendiera a leer. El objetivo fue cumplido y, no sólo eso, sino que cinco de los ocho hermanos  de la familia se convirtieron en profesores. 

Mamani es ahora el flamante presidente de la Cámara de Diputados de Bolivia y, desde su oficina ubicada en el viejo edificio parlamentario de la Plaza Murillo, afirma que el MAS, que ganó las elecciones el 18 de octubre, es diferente al MAS que el año pasado tuvo que abandonar abruptamente el poder. Asegura que él llega con la voz de un pueblo que estaba clamando para  que se corrigieran los errores que se cometieron en el pasado.

Mamani es aymara, se identifica como tal y, sin pestañear, mira a la cámara para enviar un saludo en su lengua materna, la que luego estudiaría para dominarla también académicamente en la escritura.

Este nuevo hombre en la política nacional nació y estudió la primaria en la comunidad de Laramcota, cercana al pueblo de Achiri, en la provincia Pacajes del departamento de La Paz. Cuenta que su padre, Bonifacio Mamani Apaza, falleció hace cuatro años y hoy lo evoca como “un gran dirigente, un gran líder y un perseguido político de la época de Banzer”. 

“Me decía, hijo tienes que estudiar, mis padres tenían muchas dificultades de escritura y lectura, especialmente mi madre. No escribía, apenas su nombre, hemos ido avanzando y ahora por lo menos lee”, cuenta quien terminó siendo el profesor de sus padres.

Luego de estudiar la primaria en su Laramcota natal, se trasladó a Achiri, “un pueblo milenario”, para estudiar el nivel secundario.  Con el título de bachiller en la mano, le tocaría entonces conocer la ciudad de La Paz, a la que llegó para enrolarse en el servicio militar obligatorio. Su destino, recuerda ahora, fue el Estado Mayor de Miraflores.

Es sereno, conciso y firme al hablar, tal como si estuviera dando una clase a sus estudiantes y futuros maestros de la Normal de Warisata, de quienes tuvo que despedirse para asumir sus funciones en el cuarto cargo en importancia del país.

Pero, no fue fácil llegar hasta donde está ahora, sobre todo porque tuvo que recorrer diferentes comunidades del departamento dando clases y ganando un suelo ínfimo. Tal vez por eso, Mamani nunca dejó de estudiar y de superarse.

Una vez terminado el servicio militar, el joven Freddy se inscribió en el Instituto Normal Superior René Barrientos Ortuño, ubicado en Caracollo, del departamento de Oruro. Allá se hizo profesor de lenguaje y literatura, lo que hoy sería comunicación y lenguaje, para el nivel secundario. 

Sus primeros destinos laborales fueron en comunidades de los Yungas, para luego pasar a las provincias del norte de La Paz. De maestro de aula saltó a la dirección de varias escuelas y luego se hizo profesor de los futuros maestros en la Normal de Warisata.

Pero, como siguió estudiando, con mucho orgullo resume su currículum académico de la siguiente manera: “Tengo tres licenciaturas, primero en ciencias de la educación, segundo en educación intercultural bilingüe, porque tenía que perfeccionar y escribir bien el aymara, tengo una tercera licenciatura en comunicación y lenguaje, tengo una maestría en gestión educativa, tengo muchos diplomados, he sido conferencista nacional e internacional”.

Paralelamente, Freddy Mamani iba forjando también una carrera en el sindicalismo. Durante dos años fue secretario ejecutivo de la Federación de Maestros Rurales de La Paz y luego ganó la contienda del sector y se convirtió en ejecutivo nacional de los maestros rurales de Bolivia. 

Y es desde ahí, desde el cargo de máximo dirigente de un sector, que su vida se cruzaría con la del MAS, de Evo Morales, y terminaría convertido en candidato a primer diputado plurinominal por La Paz en las fallidas elecciones de 2019. Su representación es orgánica, a nombre de su sector.

“Hemos estado trabajando cuatro años (como ejecutivo de los maestros), eso nos liga al instrumento político, que es el único que tiene mucha afinidad con nuestro estatuto orgánico”, explica. Y luego aclara que el citado estatuto establece que “los maestros en su formación somos antineoliberales, anticapitalistas y somos aliados naturales de nuestros hermanos campesinos”. El MAS afirma que es eso mismo: antineoliberal y anticapitalista.

Este 2020, el nombre de Freddy Mamani volvió a encabezar la lista del MAS en La Paz, donde su partido obtuvo el 68,36% de los votos con resultados que arrasaron en el área rural, donde Mamani fue profesor y de donde proviene el vicepresidente David Choquehuanca.

Si bien Mamani asegura que el MAS que llegó al poder es diferente, no habla de cambiar los reglamentos de las cámaras de Diputados y Senadores  para reponer los dos tercios de votos, tal como demanda la oposición, ni se refiere a formas concretas para incluir a la oposición en la toma de decisiones, aunque no deja de mencionar que es importante dialogar y escuchar.

Mamani Laura está casado con una profesora, tiene tres hijos (dos varones y una mujer) y ninguno quiso seguir la carrera del magisterio, “porque cuando les conté cómo era mi trabajo, dijeron vamos a optar por otras carreras”. Son universitarios y, como tales, hasta el año pasado también desconfiaron del MAS y le llamaron “la dictadura”. Las cosas cambiaron en 2020 y ahora están todos con el denominado proceso de cambio. 

¿Cuál es su lectura del triunfo del MAS? ¿Por qué el año pasado sacaron menos votos y ahora sacaron más?

El MAS tenía ya un trabajo realizado. Son 14 años en los que se ha trabajado por el pueblo boliviano, (hubo) muchos errores, cierto, pero con más aciertos que errores. En mi área, por ejemplo, a nosotros nos pagaban una miseria, por eso es que no queríamos ser maestros, pero nosotros sobrevivíamos por ser maestros. Cuando llegamos a tener este nuevo gobierno, del que yo no era parte, se ha achicado la brecha, se ha instituido la recuperación de los derechos para los maestros; por eso aumentó considerablemente el salario. Los maestros antiguos pueden testificar que éstos han sido los mejores años para el sector, porque nos han incrementado los salarios, nos han hecho reconocimientos en bonificación, se ha hecho justicia, no en su totalidad, pero se ha hecho un avance. ¿Qué pasó? Entiendo que los maestros que han empezado a trabajar cuando ya estuvo Evo Morales no valoraron  lo que ha pasado antes, pareciera que un mundo mejor era posible. Con Evo empezaron a decir que había una dictadura, entonces, pareciera que mucha gente joven ha caído pensando que de verdad estuvimos en dictadura y que otra Bolivia era posible, pero ahí están los 11 meses de este gobierno (de Jeanine Añez). Diría que los mejores jefes de campaña han sido los integrantes de este gobierno, y sobre todo Arturo Murillo. Con todo esto, el pueblo boliviano ha empezado a reflexionar en sentido de que teníamos una Bolivia con lo mejor y podemos avanzar mucho más. Creo que esto ha podido tener  efecto inmediato, en la gente joven especialmente. Debo confesar, inclusive mis hijos, estudiando en estas clases superiores de formación profesional, venían para decirme que ya basta de dictadura de Evo Morales, que ya basta y que tenemos que cambiar este país. Imagínese a qué rumbo estuvimos yendo, y por eso mis hijos, recién (este último año) han empezado a valorar. Ahora creo que el compromiso es mayor. Por eso, el día después de las elecciones nos hemos sorprendido, yo me he sorprendido, pero la campaña ya me daba una especie de termómetro, que íbamos a ganar tal vez con los dos tercios.

Este proceso de reflexión que hubo en la ciudadanía, ¿cree que también se produjo en el MAS?. ¿El MAS que gana estas elecciones es un MAS diferente, autocrítico y capaz de reconocer los errores de los que hablábamos, o es el mismo MAS? 

Yo diría que es otro MAS, es otro MAS. Esperamos que ese otro MAS continúe. Es mi primera experiencia de estar en la arena política, vengo de mi sector, con la voz de ese pueblo que estaba clamando corregir todos los errores que se han cometido, pues hay que mejorar. Estamos con ese compromiso, ese es nuestro reto.

¿Qué cosas considera usted que se deben corregir y cambiar en este nuevo MAS?

Hay que dar mayor participación, hay que escuchar al pueblo, muchas organizaciones tienen muchas necesidades, tienen problemas, al mismo tiempo, muchas potencialidades, hay que escucharlos a ellos para poder trabajar. Si necesitamos hacer normativas en función a eso, ahí estamos nosotros, si hay que hacer alguna acción, ahí está el Órgano Ejecutivo, para que de una vez se pueda escuchar. Hemos venido con una tarea para cumplir, no va a ser sencillo, pero estamos con ese desafío.

Usted, sin embargo, habla de los sectores y no de los opositores. La oposición está pidiendo que se revisen los reglamentos, que se restituyan los dos tercios en el debate diario, ¿cuál es la respuesta al respecto?

Sí, evidentemente hay esos pedidos, pero lo que nosotros estamos viendo es si estamos vulnerando la Constitución Política del Estado o no estamos vulnerando. Si estamos vulnerando, inmediatamente hay que corregir, pero si no estamos vulnerando y solo es un reglamento interno, vamos a ir debatiendo qué es lo que va a pasar. Nosotros no hemos venido a pelearnos con la oposición, nunca lo vamos a hacer, habrá diferencias por supuesto, habrá debates por supuesto, pero nunca para poder contradecirnos, porque la oposición también tiene su base social, como nosotros la tenemos; su base social también tiene necesidades, también tiene problemas y hay que responder y escucharlos, y estamos para eso, al final todos somos del pueblo de este Estado Plurinacional de Bolivia y hay que escucharnos.

El cambio de reglamentos no viola la Constitución, pero deja a la oposición sin posibilidad de debatir en las cámaras. ¿Eso quiere decir que no se moverían los reglamentos o habría la posibilidad de diálogo?

Veremos, porque en este momento adelantarnos a todo esto sería muy prematuro en mi posición. En las sesiones preparatorias estamos trabajando para poder posesionar a nuestro binomio y ya luego estaremos viendo esos y otros detalles con mucha paciencia, con mucha calma. Si hay que debatirlos, adelante, pero si hay que debatirnos internamente, también.

Y qué diría de las protestas que hay en la calle en contra de los resultados electorales.

Lo único que queda es aceptar y respetar la decisión del pueblo, del soberano. Aquí no estamos para poder obstruir, porque no se ha presentado ni si quiera una prueba para decir fraude, no tenemos por qué discutir esto porque ya se ha dado el veredicto final, han estado los organismos internacionales en nuestro país, han estado los veedores, la Iglesia, no hay fraude, nunca hubo fraude, tampoco hubo fraude (el año pasado), ahí está la determinación del pueblo boliviano. Lo único que queremos es que se respete  la decisión del pueblo boliviano, más bien no obstruyamos la recuperación de la economía de nuestro pueblo. Si en una esquina estamos bloqueando, pues esa esquina puede demandar otro tiempo más para su recuperación.

¿Qué va a pasar con el juicio de responsabilidades a Jeanine Añez?

Nosotros no estamos para perseguir políticamente, nunca vamos a hacer eso, pero sí la justicia debe encargarse de todos los actos que se hayan cometido, no solamente con Jeanine, sino con todo su entorno, e incluso con los compañeros nuestros que tengan que ver también, los delitos son personales, no son institucionales, por lo tanto, la justicia se encargará de eso.

¿Qué lugar debe ocupar el expresidente Evo Morales en este nuevo gobierno?

Como todo ex, y  no solo en temas políticos, incluso en la parte sindical, soy exejecutivo, cuál es mi rol, poder advertir, poder decir, poder transmitir toda la experiencia vivida, decir qué errores se comenten, qué aciertos se hacen, hay que transmitir a esta nueva presidencia, para que podamos seguir avanzando, esa es la misión como exejecutivos. (Evo Morales) es nuestro jefe político, es nuestro jefe de la campaña, es nuestro presidente, así que él estará en esos espacios para decir lo que hay que hacer y lo que no hay que hacer, pero siempre como una orientación, no como una decisión.

¿Y qué pasará con su entorno, con sus exministros? Los sectores sociales han pedido que ellos no vuelvan, ¿cuál es su posición al respecto?

 Nosotros siempre hemos indicado desde el principio, no todos somos buenos, no todos somos malos, tenemos nuestro lado bueno y nuestro lado positivo, hay que hacer evaluaciones y en función a eso hay que tomar decisiones, pero la toma de decisiones la tiene que hacer nuestro binomio, porque esa es su atribución plena, poder escoger a los mejores hombres que puedan acompañar en el gabinete.

 

HOJA DE  VIDA

  • Profesional  Es maestro de literatura de ciclo medio, tiene tres licenciaturas, una maestría y varios diplomados.
  •  Dirigente   Fue ejecutivo de los maestros rurales de La Paz y de la Confederación de Maestros Rurales de Bolivia, desde donde salió para ser diputado.

 

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