España denuncia ataques y embestida a sus GEO en La Rinconada

El Ministerio de Exteriores entrega su versión de los hechos ocurridos el 27 de diciembre y refutan las "noticias falsas" dadas por el Gobierno boliviano.
martes, 18 de febrero de 2020 · 18:46

Página Siete Digital


El Ministerio de Exteriores de España entregó su versión acerca del incidente ocurrido el 27 de diciembre en el ingreso a la urbanización La Rinconada donde se encuentra la residencia mexicana.


Una visita de la entonces encargada de negocios de la Embajada de España en Bolivia, Cristina Borreguero, y el cónsul Álvaro Fernández escoltados por personal del Grupo Especial de Operaciones (GEO), a la otrora embajadora María Teresa Mercado derivó en un incidente violento que derivó en la expulsión de personal diplomático y de los agentes españoles.


Según un informe del Ministerio de Exteriores, los cuatro policías del GEO sufrieron "agresiones" y fueron embestidos "varias veces" por "un vehículo que pertenecía a Fuerzas de Seguridad de Bolivia".


La entidad responsable de las relaciones exteriores del país ibérico define como "crisis" lo ocurrido en diciembre y relata que todo comenzó con la visita de los diplomáticos españoles a la residencia de la embajadora de México. Los cuatro GEO escoltaron a la encargada de Negocios y al cónsul hasta la mencionada residencia donde se encuentran refugiados colaboradores de Evo Morales como los exministros Juan Ramón Quintana, Javier Zavaleta y Héctor Arce.


Los agentes cumplieron "labores de protección de la labores de la encargada de negocios de la Embajada de España en Bolivia en su desplazamiento a la residencia de la embajadora de México en Bolivia para un desayuno de cortesía".


Cuando llegaron a la urbanización La Rinconada, "los miembros del dispositivo policial boliviano permitieron el ingreso de los señores Borreguero y Fernández Baquerín sin mayores dificultades" mientras "los efectivos del GEO, ante la importante presencia de policías bolivianos en el exterior de la residencia, decidieron retirarse". 


Los agentes se quedaron a bordo de los vehículos diplomáticos "y solicitaron a los diplomáticos españoles que les avisaran, una vez concluida la reunión, para regresar a buscarlos".


En su informe, el Ministerio de Exteriores señala que la reunión entre los diplomáticos españoles y la embajadora mexicana duró entre 40 y 45 minutos en los que se abordó "el momento que atravesaban las relaciones entre Bolivia y México a raíz de la presencia de los asilados dentro de la embajada".


"Los diplomáticos españoles no se reunieron" con los colaboradores de Evo Morales, señala el informe, "puesto que sus instrucciones se ceñían estrictamente a reunirse con la embajadora de México con el propósito descrito y no comprendían en modo alguno ni reunirse con los asilados ni trasladar a los mismos o recibir de ellos mensaje alguno".


Una vez que finalizó el encuentro,  los diplomáticos solicitaron que los GEO regresaran para dejar la residencia diplomática.


"Al intentar entrar los vehículos de la embajada en la urbanización en la que se encuentra la residencia, las Fuerzas de Seguridad bolivianas les indicaron que tenían órdenes de no permitir su entrada. En paralelo, personas vestidas de paisano golpearon los vehículos de la embajada e intentaron abrir las puertas de los mismos", señala el informe.


"Los efectivos del dispositivo de seguridad intentaron evitar la continuación de las agresiones y solicitaron el apoyo de la policía boliviana, que mostró una actitud pasiva ante dicho ruego. Es preciso reseñar que, aún sin mediar la petición de los efectivos españoles, la policía boliviana estaba obligada por la Convención de Viena de 1961 a proteger a los miembros del efectivo (portadores de pasaporte diplomático) y a los vehículos de la embajada (con matrículas diplomáticas también)", indica otra parte del relato del Ministerio de Exteriores.


"Ante la situación creada y para evitar una escalada, el equipo de seguridad de la Embajada de España optó por retirarse del lugar, momento en el que se les bloqueó para impedirles la retirada. Cuando consiguieron abrirse paso, un vehículo que pertenecería a Fuerzas de Seguridad de Bolivia les persiguió embistiéndoles varias veces hasta que los vehículos de la embajada consiguieron eludirlo y regresar a la sede de nuestra embajada", se lee en el informe.


Ante los ataques violentos, los GEO tuvieron que taparse el rostro porque estaban siendo grabados con teléfonos móviles  "por comprometer su seguridad personal" y "dada la sensibilidad de sus misiones".


Desde el Gobierno se denunció que los GEO pretendían ingresar a la residencia mexicana para evacuar a Juan Ramón Quintana, hombre fuerte de Evo Morales, pero al verse descubiertos por miembros de la llamada Resistencia abandonaron el lugar y que no tenían permiso para portar armas de fuego.


En el informe, lamenta que el Gobierno de Bolivia difunda  "noticias falsas" sobre la "crisis" y se queja de que las "autoridades interinas no dieran ninguna muestra de voluntad de contribuir a desescalar la crisis".


"Desde la Administración boliviana se procedió a la filtración de información y fotografías personales de funcionarios españoles con los riesgos que ello entraña para su seguridad y el correcto desempeño de sus funciones".

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