Análisis para el Post fue encargado por el CEPR, que tiene vínculos con Correa

En noviembre de 2019, esa ONG, que tiene sede en Washington, ya publicó un informe favorable a Evo Morales. El documento fue compartido por el expresidente ecuatoriano en su cuenta de Twitter.
sábado, 29 de febrero de 2020 · 00:28

Beatriz Layme / La Paz

El análisis que concluyó que no hubo fraude en los comicios del 20 de octubre de 2019, que fue publicado en The Washington Post, fue encargado por el Centro de Investigación en Economía y Política (CEPR, por sus siglas en inglés), según El País de Madrid. 

En el  CEPR trabaja como “analista principal de políticas” Guillaume  Long, quien fue canciller de  Rafael Correa,  expresidente de Ecuador y aliado ideológico de Evo Morales.    

 El País informó ayer que el análisis publicado en The Washington Post fue  “encargado”  por el CEPR. El periodista Rafael Archondo  coincidió con ese criterio. “(Los autores del artículo) fueron contratados por el CEPR, una ONG del excanciller ecuatoriano Guillaume  Long”, escribió en su muro de Facebook.

El CEPR, con sede en Washington, ya publicó un informe sobre los fallidos comicios del 20 de octubre de 2019 (20-O), el mismo fue favorable al expresidente  Evo Morales.   

Correa, a través de su cuenta de Twitter, divulgó  tanto el informe de Long como el análisis publicado esta semana en el Post, cuyos autores son  John Curiel y Jack R. Williams, expertos en temas electorales del MIT. 

Sobre el análisis publicado en el diario estadounidense, el expresidente de Ecuador  tuiteó que el secretario general de la OEA, Luis Almagro, “debería irse preso”, dado que “tiene sangre en sus manos”. Junto a ese mensaje compartió el análisis publicado en  The Washington Post.  

En el análisis, que titula Bolivia descartó sus elecciones de octubre como fraudulentas. Nuestra investigación no encontró ninguna razón para sospechar fraude,  los autores concluyeron:   “Como especialistas en integridad electoral, encontramos que la evidencia estadística no respalda el reclamo de fraude en las elecciones”. 

En otro apartado del texto, los autores  subrayan que comentan “la evidencia estadística”. El Ministerio de Justicia afirmó ayer  que ambos expertos   no realizaron “un estudio de campo -en Bolivia- que verifique las pruebas materiales”. 

El expresidente y candidato Jorge Tuto Quiroga refutó el informe del CEPR y afirmó: “Evo  falsificó firmas, fraguó actas, instaló dos servidores ocultos para manipular datos y rompió la cadena de custodia”. 

Sacha Llorenti,  exembajador de Morales ante las Naciones Unidas, insistió en  que en las elecciones del 20 de octubre de 2019 “no hubo fraude”.

El 11 de  noviembre de 2019,   el CEPR difundió un estudio bajo el rótulo: ¿Qué sucedió en el recuento de votos de las elecciones de Bolivia de 2019? El papel de la Misión de Observación Electoral de la OEA.

 En ese trabajo, entre otras cosas,  se  cuestiona a  la misión  de la OEA sobre sus observaciones  acerca del cambio de tendencia tras el corte del TREP,  y se  subraya  -en sintonía con la postura de Morales- el factor de los votos del área rural.   “Los lugares rurales y más pobres, que han tendido a favorecer fuertemente a Morales, son más lentos en transmitir los datos o enviar las hojas de conteo a los tribunales electorales”, se lee en el texto.  

Entonces, el expresidente de Ecuador Rafael Correa fue uno de los divulgadores del documento a través de su cuenta de Twitter. En su mensaje  escribió que el CEPR “no encuentra evidencia de fraude” en las  elecciones bolivianas” y advirtió que si la OEA mintió,  tendría que “responsabilizarse” por ello. 

En su cuenta de Facebook, el CEPR   postea una serie de publicaciones favorables a Correa, Evo Morales y otros.

La auditoría de la OEA vs.   el análisis

  •    Trabajo  La  OEA  envió a un  equipo de técnicos en materia electoral, conformado por 30 especialistas, para que realicen la  auditoría. 
  •  Vinculante  El acuerdo que suscribieron el Gobierno de Evo Morales y la secretaría general de la OEA establece que “el resultado del informe de auditoría será vinculante”.  
  •  Categorías En el documento se clasifican los hallazgos a partir de cuatro categorías: 1) Acciones deliberadas que buscaron manipular el resultado de la elección. 2) Irregularidades graves, en las que no es claro si  hubo o no la intención de manipulación, pero que  causaron serias vulneraciones en la integridad del proceso. 3) Errores   que “pudieron facilitar acciones que potencialmente sí vulneraron al proceso” y 4) Indicios.
  •   Conclusión   El informe final de la auditoría de la Organización de  OEA a los comicios del 20 de octubre de 2019 concluyó  que hubo “manipulación dolosa” en los ámbitos de las actas y en el procesamiento de los resultados. 
  • Los dos planos  “El equipo auditor ha detectado una manipulación dolosa de los comicios en dos planos. A nivel de las actas, a partir de la alteración de las mismas y la falsificación de las firmas de los jurados de mesas. A nivel del procesamiento de los resultados, a partir del redireccionamiento del flujo de datos a dos servidores ocultos y no controlados por personal del TSE, haciendo posible la manipulación de datos y la suplantación de actas”, se lee en el  informe.
  •  Trabajo   El análisis fue realizado por  John Curiel y Jack Williams, investigadores en temas electorales del MIT. En una parte del texto indican: “comentamos la evidencia estadística”.
  • Publicación   El análisis se publicó en el espacio   The Monkey Cage’s, un sitio de  The Washington Post  en el que se publican  análisis “en profundidad” de expertos.   
  •  Encargado En una nota de El País se indica que el análisis fue “encargado” por CEPR. Coincide con ello el periodista Rafael Archondo.  En el  CEPR trabaja como “analista principal de políticas” Guillaume  Long, quien fue canciller de  Rafael Correa, aliado ideológico de Evo Morales. 
  • Estadística  El análisis publicado en el Post  es estadístico. No hay trabajo de campo. El Ministerio de Justicia indicó que los autores del texto no realizaron “un estudio de campo -en Bolivia- que verifique las pruebas materiales”. “Se trata de un estudio estadístico, no de un estudio forense”, se lee en un pronunciamiento de ese despacho.   
  • Conclusión  Los autores del análisis indican que  encontraron “que la evidencia estadística no respalda el reclamo de fraude en las elecciones de octubre en Bolivia”. “Nuestros resultados fueron directos. No parece haber una diferencia estadísticamente significativa en el margen antes y después de la suspensión de la votación preliminar (TREP). En cambio, es muy probable que Morales haya superado el margen de 10 puntos porcentuales en la primera ronda”, afirman. 
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