Analistas: “Si Bolivia calla su pedido de salida al mar es aceptar que nos resignamos”

En febrero se cumplieron 141 años de la invasión chilena a las costas bolivianas del Pacífico. En 2018 la CIJ determinó que el vecino país no contrajo obligación legal para negociar nuestro retornó al océano.
lunes, 23 de marzo de 2020 · 00:00

Leny Chuquimia / La Paz

Tras un año y medio del fallo de la Corte Internacional de Justicia sobre la demanda marítima boliviana, los analistas apuntan al dialogo, la negociación y la protesta como la únicas alternativas para lograr una salida al mar. El pedido, según la Constitución  Política del Estado (CPE) es un mandato y  derecho irrenunciable.

 El 1 de octubre de 2018,  todo el país esperaba el fallo de la Corte Internacional de Justicia  (CIJ) sobre la demanda marítima de Bolivia. La expectativa creció  desde  2015, cuando el Tribunal de La Haya se declaró competente para dirimir en el diferendo con Chile. La decisión fue  que el vecino país  no  contrajo obligación legal  de negociar.

“Bolivia no puede dejar de  insistir en que Chile debe negociar, se debe ver otros parámetros y otros caminos, yo parto de la revisión del tratado de 194. Nuestras autoridades deben hacer prevalecer el elemento de derecho internacional y  acto unilateral llamado:  protesta. Debemos  seguir reclamando una salida soberana al mar, si Bolivia se calla -más de lo que hizo esta última temporada- es admitir que estamos tranquilos y nos hemos resignado”, señaló la  analista y experta en Derecho Internacional, Diana Borelli.

Para el  politólogo y analista Ludwig Valverde, por el momento, el acceso a las costas  es un derecho irrenunciable blindado por la CPE. Afirma que sebe insistir en el dialogo.

“Hasta que no se haga una reforma constitucional que aborde el tema marítimo, el pedido de una salida soberana al mar seguirá siendo un mandato constitucional. Buscando los escenarios más allá del fallo del Tribunal de la Haya, seguramente hay otras estrategias que puedan gravitar en una salida la Pacífico  que de solución a la que nosotros entendemos como una pérdida injusta”, sostuvo.

Una diplomacia resiliente

En una anterior entrevista con Página Siete, la canciller Karen Longaric indicó que el fracaso de La Haya no emerge de un buen o mal relacionamiento con Chile. Dijo que fue fruto  de una concepción jurídica, adoptada por el Gobierno de Evo Morales, que no tenía un marco sólido.

“Pienso que la relación con Chile debe reencauzarse, es necesario fortalecer esa relación y si es posible elevar el nivel, porque es importante el tratamiento de otros temas que son numerosos en la agenda. Llegará un momento en el futuro cuando también podamos hablar de temas como el mar o de otros intereses, pero inicialmente creo que debemos retomar un buen dialogo  con Chile”, manifestó la autoridad  entonces.

El exconsul en Chile, Ramiro Prudencio coincide en que la única salida es la negociación. Sin embargo ve poco probable que esta se de en este momento ya que hay temas, como el Silala que aleja a ambos países.

 “La demanda ante el Tribunal de la Haya es la última tentativa -creo yo- de Bolivia   en cuanto  al  tema jurídico. El país en 1920 intentó presentar una demanda ante la Sociedad de Naciones y fue un fracaso. Entonces al país le queda el  eliminar toda cuestión jurídica, Se tiene que llegar al mar solamente por medio de una negociación directa con Chile. Tuvimos muchos acercamientos muy importantes, el último fue el de  Charaña en 1975”, explicó Prudencio.

Valverde coincide y asegura que ahora la salida tiene que ver con una nueva forma de mirar la relación con el vecino país. “No obstante la amarga experiencia -fruto de los distintos problemas o ineficiencias que se pudieron haber desarrollado en la argumentación- ahora amerita empezar a trabajar una suerte de diplomacia resiliente. Es decir que debemos mirar con otros ojos la relación con Chile,  que ha estado muy distanciada en el gobierno de Evo Morales. Seguro  mejorará en el Gobierno de transición y más aun con el que se elija en las próximas elecciones. Ese Gobierno sea quien sea, durante los próximos cinco años, tendrá que trabajar en un acercamiento que plantee una solución al tema”, afirmó.

Asevera que los  nuevos acercamientos con el vecino país  no deben tocar solo el tema del mar, sino que deben estar enfocados a resolver otros puntos como el Silala  o problemáticas globales como la que ahora se enfrenta con el Coronavirus. “Debe haber un enfoque nuevo, fresco y a la altura del siglo XXI. Es necesario  empezar -ahora- a diseñar estas estrategias”.    

Par Prudencio la negociación aún no esta cerca por las diferencias aún existentes entre ambos países.

“En este momento, primero hay que buscar un buen entendimiento con Chile, hay que palpar la situación. Ahora tenemos todavía un gran problema con el Silala y eso nos divide y separa  más. eso tiene que acabarse y solamente cuando superemos esos problemas podremos buscar un diálogo sobre la cuestión marítima”, manifestó.

A su parecer, en el vecino país hay predisposición a negociar. Recordó que en 2005 fue la ultima vez que se habló de una salida. Los términos de la reunión que se realizó en Iquique se mantuvieron en reserva.

Asegura que desde 1975 Chile pensó en que se debe cortar la frontera con perú y se debe dar un corredor a Bolivia. Claro que desde entonces esto estaba sujeto a un canje de territorio. 

Borelli sostiene  que la demanda ante la CIJ tuvo un logro, que fue el de dar a conocer a nivel internacional la verdadera dimensión de esta problemática y que Chile usurpó territorio boliviano. “Por lo tanto el país debe seguir insistiendo, haciendo hincapié en que hay caminos para poder llegar a un acuerdo y una negociación.  Bolivia está dispuesta a negociar, habrá que ver estrategias más inteligentes. No se perdió el derecho a retornar al pacífico”, aseveró.

DESTACADOS

El informe de los costos  de la demanda marítima

Interpelación

En abril de 2019, el entonces  canciller Diego Pary informó, a la Asamblea Legislativa, que la demanda marítima le costó al Estado Bs 99.977.765 (14.364.621 dólares). El monto corresponde  desde el inicio de la demanda en 2011 hasta el 31 de diciembre de 2018.

 Costos 

Detalló que 35 millones de bolivianos fueron destinados a salarios, 33 millones a la asesoría internacional, ocho millones a publicidad y comunicación,  cuatro millones a pasajes y viáticos de personal. Otros 3,5 millones se usaron para alquileres, dos millones para la asesoría nacional y la traducción.

Vocería 

2,8 millones de bolivianos fueron destinados a Carlos Mesa y su equipo mientras que para Jorge  Tuto Quiroga y Jaime Paz se destinó  710 mil. Medio millón fue destinado para los Consejos de expresidentes y excancilleres.

Demanda

El Procesó ante la Corte Internacional de Justicia requirió  412 mil bolivianos, la seguridad policial costó 336 mil y las comisiones bancarias, 327 mil.

 Auditoria 

Pary aclaró que Diremar publicó en octubre de 2018 que el gasto era de $us 14.018.000. Sin embargo esa no era la cifra final, ya que hasta diciembre de ese año los costos  aumentaron  a $us 14.364.621 por pagos realizados a los  abogados internacionales.

 

Punto de Vista

Robert Brockmann,  historiador y periodista

“El fallo de la CIJ es definitivo”

El fallo de la CIJ es definitivo, es la máxima instancia  y no hay otro tribunal de apelación. No hay forma de volver a acudir a lo legal para  reclamar una salida soberana al mar. Ojalá que el fallo hubiera sido favorable, pero por una parte está bien,  porque  nos crea un escenario absoluto en el que no podemos relativizar nada.    

Es favorable porque es hora de que como bolivianos nos acostumbremos a la idea. No importa como nos lo planteemos, tenemos que acostumbrarnos a la idea de que esto no va a suceder más.

Tenemos que pensar  que desde 1879  han pasado muchísimas cosas en el mundo. Han caído imperios,  han surgido y caído ideologías, han cambiado las  fronteras, han aparecido y desaparecido países y la gente  se adapta, sigue existiendo y  viviendo. Y sin embargo en Bolivia   seguimos escuchando mensajes que no llevan a ninguna parte. No vamos a recuperar el mar por medio de la confrontación con Chile.

Desde el fallo de la Haya han pasado muchas cosas, prácticamente de inmediato empezó la campaña electoral, las elecciones, la caída de Evo Morales y ahora el coronavirus que nos va cambiar a toda la humanidad. No tuvimos tiempo para reflexionar sobre lo que sucedió en la Haya. Lo ocurrido fue real y los bolivianos debemos pensar que si queremos un acceso al mar este no va a ser soberano. El acceso  tiene que ser negociando y como buenos países  vecinos tenemos  que ver y utilizar los instrumentos internacionales disponibles  para  acceder al mar tal como esta planteado actualmente.

Tenemos un Tratado    de Paz de 1904 que nos asegura el libre tránsito hacia la costa. No fue implementado correctamente y debemos ver que se lo haga.

Hay muchos instrumentos importantes que nos hemos revisado, como los del Naciones Unidas para los países sin costa. A estos  no  les hemos prestado atención  porque estamos enfocados en que  algún día y de alguna manera vamos a poder llegar al Pacífico  a través del territorio boliviano y obligando a Chile que nos devuelva el mar. 

Tenemos que sacarnos ese chip de la cabeza y pensar que en el mundo han pasado y se han resuelto muchas cosas. Debemos    pensar que tenemos que llegar al mar a través de puertos chilenos,  con tratados internacionales, bilaterales, multilaterales etc. Ese es el camino.

 

TIPS

El mar  ante la  CIJ

 La demanda boliviana ante el  Tribunal de La Haya se presentó en 2013 y -contrademandas de por medio-   fue resuelta mediante el fallo del 1 de octubre de 2018.

2013

El 24 de abril, Bolivia presentó ante la CIJ de La Haya la demanda contra Chile por una salida soberana al Pacífico. El agente Rodríguez Veltzé y el entonces canciller Choquehuanca lideraron la representación.

2014

El 15 de abril, Bolivia presentó su memoria de más de 200 páginas ante la Corte Internacional de Justicia. El 15 de julio, Chile impugnó la competencia de La Haya para conocer la demanda boliviana.

2015

Del 4 al 8 de mayo, Bolivia y Chile expusieron  sus alegatos orales. Por amplia mayoría, el 24 de septiembre la CIJ rechazó la impugnación de Chile y se declaró competente en la demanda boliviana.

2016

El 6 de junio, Chile demandó a Bolivia en La Haya por uso de las aguas  fronterizas del Silala.  Meses antes Bolivia anunció  que acusaría a Chile ante la CIJ por uso indebido del caudal.

2018

En marzo concluyeron los argumentos orales que presentaron los equipos jurídicos tanto de   Bolivia como de  Chile ante el tribunal de  la Corte de La Haya. La CIJ analizó el caso durante siete meses y emitió su fallo el 1 de octubre.

1-O

El fallo de la CIJ estableció que Chile no tiene ninguna obligación de negociar con Bolivia un acceso soberano a la costa del Pacífico. La determinación causó cierta desilusión  en los bolivianos.

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