Cuatro think tanks del exterior defienden a Evo y a otros líderes del socialismo XXI

domingo, 8 de marzo de 2020 · 00:04

 Página Siete  / La Paz 

Cuatro  think tanks internacionales respaldan y defienden a Evo Morales y a otros líderes del denominado socialismo del Siglo XXI. Las entidades  son  el CEPR, Celag,  el  Consejo Latinoamericano de Justicia y Democracia  del Grupo de Puebla, y el Foro de Sao Paulo.

  Un think tank   es un “laboratorio de ideas,   un grupo de reflexión” o “centro de pensamiento”.    

El tema cobra relevancia a partir del revuelo que generó un análisis publicado en un blog alojado en The   Washington Post, que niega el fraude del 20-O y que fue contratado por el CEPR, organización que  ya difundió,   en noviembre de 2019, otro informe que descartó  el fraude. 
 

 “Me doy cuenta que se ha logrado construir la red como una necesidad de inyectar en el pensamiento de los socios del ALBA una corriente favorable a ellos, ante la serie de interpelaciones que surgieron por su dañina administración estatal. Pretenden a través de esos ‘gabinetes estratégicos’ justificar la ‘revolución’,  y en muchos casos, como en Argentina, lo han logrado”, sostuvo Rebeca Delgado, disidente del MAS y expresidenta de la Cámara de Diputados.

  Las organizaciones 

El Centro de Investigación en Economía y Política  (CEPR, por sus siglas en inglés)  está conformado por profesionales  afines al  bloque del socialismo del Siglo XXI.

Mark Weisbrot,  economista y considerado el principal lobbista del presidente de Venezuela Nicolás Maduro  en Estados Unidos,  es codirector del CEPR. A él se atribuye “la táctica” de publicar informes o análisis en medios de prestigio para lograr incidir en la opinión  pública. 

El periodista Daniel Lozano identificó que en el caso de Bolivia se aplicó una “vieja táctica que el economista ha simulado en anteriores ocasiones: medio de comunicación prestigioso y economistas o instituciones de primera línea”.

El escritor puso  como ejemplo  que durante la campaña en Argentina, Weisbrot criticó “duramente” a Mauricio Macri en un artículo que publicó en The New York Times. Recuerda -en una nota que  publicó en La Nación- que las versiones  en los medios se divulgaron  bajo el titular:   “El NYT responsabiliza a Macri por la crisis”.     

Además de Weisbrot, forma parte del CEPR Guillaume Long, uno de los autores del  informe que publicó esa entidad el 10 de noviembre de 2019, en el que se descartó el fraude.  Long, analista principal de políticas del CEPR, fue canciller de Rafael Correa, expresidente de Ecuador y aliado ideológico de Morales. 

El 14 de julio de 2019 nació el Grupo de Puebla, una organización compuesta por líderes, autoridades y expresidentes de izquierda. Esa entidad está integrada, además de  Correa, Long y  Morales, por Lula, Dilma  Rousseff , entre otros líderes. 

Esa entidad se considera como “un espacio de reflexión e intercambio político en Latinoamérica”. 

En su declaración de fundación se lee que la región “experimenta una nueva ola de gobiernos neoliberales”;  se habla, además,  de la detección de una “permanente demonización de los proyectos, las organizaciones sociales y las políticas de transformación progresista, amplificando sus errores y abiertamente desinformando en cuanto a sus logros y avances”.

En ese marco, el Grupo de Puebla plantea un objetivo relacionado con el regreso al poder: “Ante esta situación, invitamos a las y los progresistas a construir un nuevo proyecto común que, aprendiendo de nuestros errores y recuperando nuestra vocación de mayorías y de gobierno, nos permita devolverles a nuestros pueblos la esperanza de una sociedad más justa, más solidaria, más igualitaria”.

El Grupo de Puebla creó el  Consejo Latinoamericano de Justicia y Democracia (Clajud), una entidad que tiene el objetivo de “estudiar y combatir la utilización de la justicia como arma de guerra política”.

En enero se presentó a los integrantes del Clajud, que  está conformado por  el exjuez español Baltasar Garzón,  el diputado chileno comunista Hugo Gutiérrez, y Carol Proner, quien fue abogada de Lula, entre otros.  

Entonces, Garzón declaró a Emol que entre las acciones inmediatas del Consejo está la de  “hacer un seguimiento de todo lo que acontece en Bolivia”. 

El Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (Celag) es otro think tank que respalda y defiende a Morales. Nació en 2014. La entidad  se presenta como una institución “dedicada a la investigación, estudio y análisis de los fenómenos políticos, económicos y sociales de América Latina”, y  cuyo objetivo “es elaborar saberes e instrumentos para entes decisores de políticas públicas, estrategias electorales o acciones sociales”.

En su consejo ejecutivo figura como director en España Alfredo Serrano, doctor en economía y  quien publicó libros como El pensamiento económico de Hugo Chávez y Ahora es Cuándo Carajo (caso  Bolivia). Serrano es  coautor, junto al expresidente Álvaro  García Linera, de  Las vías abiertas de América Latina. 

En el consejo consultivo de  Celag figura Rafael Correa, expresidente de Ecuador y García Linera, además del español Juan Carlos Monedero, quien fue asesor de Chávez entre 2005 y 2010, entre otros.  

Gabriela Montaño, exministra de Salud, forma parte del staff de investigadores, al igual que Teresa Morales, exministra de Desarrollo Productivo, entre otros expertos. 

El 14 de noviembre de 2019,  Celag publicó un análisis que, entre otros detalles, concluye que el informe preliminar de la auditoría de la OEA, difundido el 10 de noviembre, “no aporta prueba alguna que pudiera resultar definitiva para demostrar el supuesto ‘fraude’”. 

En el texto también se hace referencia al sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP). “El sistema TREP, implementado por el país a partir del año 2016 por recomendación de la propia OEA, tiene un carácter preliminar y no brinda resultados oficiales”, se lee en el documento. 

El Foro de Sao Paulo es otra organización de ese tipo  que respalda a Morales. Se trata de una entidad de larga data, constituida 1990 y que reúne a partidos de izquierda,  y progresistas latinoamericanos y caribeños.

Esa entidad está conformada por organizaciones políticas  como el MAS, el Partido de los Trabajadores de Lula, el Partido Socialista Unido de Venezuela que lideró Chávez, el Partido Comunista de Cuba, y Morena, partido del presidente de México Andrés Manuel López Obrador, entre otras fuerzas. 

 En  Auge y caída del socialismo del siglo XXI,   José Rafael Vilar  escribió  que el Foro surgió como iniciativa “para reunir esfuerzos de los partidos y movimientos definidos como de izquierda y para debatir sobre la situación internacional después de la caída del bloque soviético y las consecuencias del neoliberalismo en la región, que era el modelo dominante en Latinoamérica en el momento del surgimiento del foro”.  

Antes de  las fallidas elecciones del 20 de octubre de 2019, en su  reunión de julio de ese año en Caracas (Venezuela), el Foro resolvió: “Respaldar la candidatura del hermano Evo Morales Ayma a la Presidencia del Estado Plurinacional de Bolivia, por ser uno  de los representantes más fidedignos de la Patria Grande, de unidad de los pueblos y naciones indígena originario campesinas de América Latina y el Caribe; y por ende del pueblo boliviano en su conjunto”.

El 6 de diciembre de 2019, más de 20 días después de la renuncia de Morales,  Mónica Valente, secretaria ejecutiva del Foro,  emitió un comunicado en el que se habla de golpe    e indica  que no se puede permitir que la región “vuelva a ser manchada por el autoritarismo y la falta de respeto con los Derechos Humanos”. “Seguiremos juntos con Evo Morales y el pueblo boliviano”, se lee en el pronunciamiento.   

 

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