Bertha Acarapi se paseó por el mundo y los medios de comunicación, ahora es política

Es hija única. Su padre desapareció cuando estaba en el vientre de su madre. Pero eso no impidió que cumpla todos sus sueños.
miércoles, 3 de noviembre de 2021 · 05:00

Alcides Flores M. / La Paz

Es carismática y multifacética. Viste de pollera desde que tiene uso de razón y la lució en escenarios de moda fuera del país. Estudió comunicación social y trabajo social. Recorrió varias naciones del mundo para empoderar a mujeres y, en Bolivia, además de comunicadora social, fue concejala y ahora diputada nacional.

Cuando aún estaba en el vientre de su madre, su padre —muy joven él— se fue al cuartel y nunca más regresó. Después de un tiempo, su madre lo dio por muerto. Es hija única y, bajo el amparo de su progenitora, salió adelante hasta convertirse ahora en diputada nacional. Salió bachiller del colegio Juan Capriles, turno nocturno.

Su abuelo materno fue quien en su vida cumplió el rol de padre. “Él siempre me decía  ‘hay que ser honestos’, ‘hay que ser trabajadores’, ‘no hay que ser vengativos’”, recuerda Bertha Acarapi, nacida en la ciudad de El Alto, en los años de la “guerra fría”, como se refiere ella a la época de la dictadura de Hugo Banzer.

“Yo soy la segunda mujer de pollera, después de Remedios Loza, que ingresó a trabajar a un medio de comunicación haciendo televisión a través de Canal 24”, recuerda, orgullosa, Acarapi. Ingresó a los medios de comunicación en la década de los años 90.

Su madre es comerciante, costurera, y Bertha siempre estuvo con ella apoyándola. Mientras en la noche estudiaba, en el día era ayudante de oficina, vendía abarrotes con su madre y la ayudaba en la costura. Fue secretaria en unidades educativas.

Es una máquina de trabajar. Tiene varios posgrados y una maestría. Es actriz de cine y ha hecho documentales. En 2019 grabó la película 1808. Rodó una serie. Fue modelo de la vestimenta de la chola paceña. Ha estado en Francia en desfiles de moda y en el país fue modelo de Pablo Manzoni, también con la vestimenta de la chola paceña.

Ha sido docente de la Universidad Pública de El Alto (UPEA). Hizo trabajos de investigación. Es capacitadora en temas de género, lo que le permitió viajar por varios países para formar a mujeres lideresas, para empoderarlas. Viajó hasta cansarse.

“De mi familia, prefiero no hablar. Especialmente desde los hechos de 2019, sólo hablo de mi actividad”, afirma. Empero, desliza que sí tiene una familia, hijos. Sólo eso.

Mujer de sonrisa fácil, incluso cuando las preguntas le son incómodas, no pierde el temple y el sentido del humor. “Pero si usted (entrevistador) tiene votación del pueblo, ¡elegido Presidente!”, le respondió a este periodista, cuando se le preguntó sobre la recurrente frase que Evo Morales usa para pretender perpetuarse en el poder: “el pueblo no quiere que me vaya”.

¿Cómo se dio su salto a  los medios de comunicación?

Cuando tenía 15 años de edad soñé con trabajar en medios de comunicación. Pero sólo podía soñar, porque una mujer de pollera y aymara imposible que pueda ingresar a los medios de comunicación. Para mí sólo era un sueño, nunca pensé en que podía lograrlo.

Cuando en El Alto el 92 salió una convocatoria para elegir a la Cholita Alteña, yo dudaba. Una amiga me animó a inscribirme y lo hice para darle gusto a ella. Participé y fui elegida Cholita Alteña. Eso me abrió las puertas. Ser la Cholita Alteña me ayudó a saltar a un medio de comunicación en El Alto. Trabajé en Radio Sol, en Canal 24 y a través de estos dos medios tuve la oportunidad de conocer cada rincón de El Alto. Fue entonces que me animé a entrar a un proyecto de formación de reporteros populares en comunicación alternativa de la UCB. Eso me ayudó a darme herramientas y técnicas. Luego ingresé a la UMSS a Comunicación y después me inscribí a la carrera de Trabajo Social.

¿Y cómo fue su paso de medios de comunicación locales a uno nacional?

Pensar en trabajar en un medio nacional era un sueño. Sabía que iba a ser difícil. Pero antes me preparé mucho. Hice posgrados. Después de viajar tanto por varios países, pensé en incursionar en una red nacional y apostaba a ser presentadora. Cuando yo veía a las mujeres en las redes nacionales, estaban encasilladas en cocina. No veía  a mujeres en un programa formal. Dije: “Puedo ser la primera mujer de pollera presentando noticias en un canal privado”. Me presenté a ATB en 2015. Ese canal le dio la oportunidad a una mujer aymara y de pollera.

Acarapi en una de las sesiones de la Cámara Baja.

¿Y su paso a la política?

Los medios de comunicación permitieron que la gente me conozca. De 2000 a 2010 fui concejala. Trabajé mucho estando en ese cargo. Cuando llego a El Alto la gente me recibe con mucho cariño. Reconocen los trabajos que hice. La gente cree en mí.

Cuando dejé la concejalía me pregunté, “¿ahora qué hago?”. Vi que los medios de comunicación me gustaban. “¿Pero dónde trabajo?”, dije. Pero el trabajo honesto de un político hace que también otras puertas se abran. Y trabajé en radio Fides con el padre Pérez, antes de ATB.

Tenía miedo de volver a los medios. Me daba miedo porque todo político siempre pierde credibilidad. Para muchos es un viaje sin retorno. Para pocos es un viaje con retorno, como el caso del Gringo Gonzales.

Usted instaló su propia oficina en la ciudad de El Alto. ¿Qué trabajos hace?

Cuando yo ingresé como candidata a diputada, la misión que me planteé fue trabajar por esta ciudad. Hay obras estructurales que tienen que ser parte de la red fundamental de carreteras. Ahí está la avenida Jach’a tupu, la Panorámica, la Cumbre Alto Lima; el campo Ferial, hospitales. Hay muchas obras que hacer. Mi trabajo consiste en hacer gestiones. Trabajamos con las organizaciones sociales. La avenida Periférica la elaboramos con los hermanos.

Usted puede ser el nexo entre el gobierno central y el gobierno local, que está en manos de Eva Copa.

Quiero ser ese nexo entre el Gobierno central y las organizaciones de vecinos. Necesitamos carreteras y estamos trabajando en esa línea. Con los ejecutivos de los distritos hemos trabajado en el tema de salud, hemos gestionado médicos para el Hospital del Norte, del Sur, para evitar que colapsen nuestros hospitales. Hemos llegado a todos los rincones de la ciudad con las pruebas de antígeno nasal.

¿Cómo ve la gestión de Eva Copa?

Eva Copa lastimosamente no conoce la gestión pública municipal. Tal vez recién está llegando a conocer la gestión municipal. Lo primero que debió hacer es decir, “¿cuál es el problema que tenemos como alteños?”: la covid. Y podría haber trabajado en ese tema. Había centros de salud que no tenían insumos. Podía haber reformulado su POA para incrementar el presupuesto a la salud.

No sabemos cómo está elaborando su POA para el próximo año. Yo vi cuando ella presentaba su propuesta y había mucha debilidad y mucho desconocimiento de gestión pública municipal por su parte. Ella tuvo el apoyo de la ciudad de El Alto y creo que debe aprovechar ese apoyo y decir: “Debo cambiar la imagen de El Alto”. No es suficiente decir “no tengo plata”, “no tengo recursos”, “no puedo hacer”. No,  señores. Ella tiene que saber hacer gestión, repalancar el presupuesto que tiene, golpear las puertas de diferentes instituciones, hacer alianzas estratégicas con organizaciones sociales en lugar de dividirlas.

¿Bertha Acarapi será candidata a alcaldesa de El Alto?

No lo he pensado (ríe), pero conozco mucho de gestión pública, porque los 10 años de concejala me han permitido conocer las zonas, los problemas. Creo que Eva Copa tiene que convertirse en la gerente, en la líder, no en la ejecutiva. Ella tiene que empezar a dar soluciones a El Alto. Se puede. Está en sus manos. Si yo, sin estar en el ejecutivo, siendo legisladora, he dado respuestas y soluciones a tantos problemas en la ciudad de El Alto.

En otro ámbito, ¿usted tiene pensamiento propio dentro del MAS o es que tiene que obligatoriamente someterse a  la línea del partido?

En las reuniones de bancada del partido debatimos nuestras ideas. En esas reuniones decimos lo que pensamos y finalmente discutimos. Y de esas reuniones de bancada salimos con una sola idea. Yo he aprendido en política que siempre hay que tener disciplina, convicción, lealtad e ideología. Entonces, dentro de estas reuniones de bancada, habrá divergencias. Nadie va a estar de acuerdo siempre, pero finalmente esas reuniones nos permiten salir con una sola línea.

¿Es posible tener pensamiento propio?

Claro. Dentro de las reuniones cada uno manifiesta lo que piensa, pero finalmente todos llegamos a una idea común.

Diputada, ¿es pecado mortal criticarle a Evo Morales?

Nosotros en nuestra bancada nunca hemos criticado absolutamente a nadie. Hemos hecho análisis sobre lo que estamos haciendo bien o mal. Siempre en nuestras reuniones el papel de unidad es Evo Morales. Siempre lo hemos puesto como ejemplo. “Hay que trabajar como Evo Morales, desde las cinco de la mañana…”. “Es el único que ha transformado el país”. “Él ha sido uno de los mejores presidentes de Bolivia”. Todo eso se dice de él.

Usted habló de los valores que aprendió de su abuelito, que entre otras cosas le inculcó que “no hay que ser vengativo”. Evo Morales es, quizá, uno de los políticos más vengativos… El que osa oponerse a él tiene que pagar las consecuencias…

Yo creo que Evo Morales no es vengativo, yo creo que él dice las cosas de frente. Posiblemente eso para muchos sea visto como venganza. No lo conozco mucho, pero en el tiempo que lo conocí, Evo es un hombre que quiere a su pueblo. El dice: “Yo no necesito cargo para trabajar por mi pueblo...”.

Pero ha querido perpetuarse en el poder…

En algún momento le dijimos ese concepto, él dijo: “No, yo por mí me iba, pero el pueblo me ha pedido que continúe…”.

Pero eso de “el pueblo me ha pedido…” no es serio. A mí  unos seguidores me pueden decir: “queremos que seas presidente” y no por eso yo voy a decir “el pueblo quiere que yo sea presidente”.

Pero si usted tiene votación del pueblo, ¡elegido Presidente! (ríe).

Diputada, insisto con los valores que usted dijo que recibió de su abuelito. ¿Acaso no es un valor respetar la palabra? Evo, además, dijo que respetaría el resultado del referendo. Incluso Álvaro García Linera afirmó que si él “no” ganaba en el referendo aun con un voto, se respetaría el resultado. Ninguno cumplió su palabra.

Ya estando en política, cuando ya tienes contacto con la gente,  tienes que escuchar a la gente, y yo creo que en su momento Evo escuchó a la gente porque la gente se identifica con él.

Cuando nosotros hacíamos campaña para Lucho, la gente decía que va a votar por el MAS sabiendo que Evo volvería. La gente se ha identificado con él. La gente le tiene mucho cariño por todo lo que ha hecho. Se ha identificado la gente con el hermano Evo Morales. Cuando hemos llegado a las provincias, la gente nos decía: “Yo voy a votar por el MAS porque quiero que Evo  Morales esté aquí”.

Diputada, le hablo de reglas de juego. La única forma de saber lo que el pueblo quiere es en las urnas. Y en el referendo el pueblo le dijo “no” a la reelección. Y a pesar de eso, él se fue a otra reelección. Le estoy hablando de valores.

La población le ha pedido que vaya, él aceptó, y también la misma población le dio su apoyo en las elecciones de 2019. El pueblo le ha respaldado.

Diputada, la Constitución dice “no” a la reelección indefinida y el referendo  dijo “no” a la reelección. A pesar de eso él se fue a una reelección, ¿usted está de acuerdo con que se haya ido a una reelección a pesar del referendo y la Constitución?

Pero había un fallo. Incluso han recurrido a organismos internacionales y han avalado su postulación.

¿Quién, diputada?, ¿qué organismo avaló su reelección? El único que avaló es el TCP y estaba equivocado. Siempre se supo que estaba equivocado. Y ahora la Corte IDH lo acaba de decir: el Pacto de San José no permite la reelección indefinida.

Pero el Pacto de San José no se ha referido específicamente a Evo Morales.

La Corte IDH se  refiere a la reelección indefinida, que es lo mismo. El Pacto de San José no permite la reelección indefinida y eso es para todos.

Sí, puede ser, pero yo no discuto el liderazgo de Evo Morales. La gente lo quiere a Evo Morales…

Está bien, diputada, la gente lo quiere, como dice usted, pero estamos hablando del respeto a las reglas, a la Constitución…

En algún momento se le preguntó este tema y él dijo: “Yo hubiera dejado, pero las organizaciones sociales me han dicho que continúe como candidato”. Es por eso que siguió.

Pero él podía haber dicho: “no voy como candidato porque va contra la Constitución”. Podía haberlo hecho.

Yo no sé cómo se vio este tema porque yo estaba en otro espacio político. Pero lo que yo veo es que Evo Morales tiene apoyo. Y con esto cierro.

“Eva Copa lastimosamente no conoce la gestión pública municipal. Tal vez recién está llegando a conocer la gestión municipal”.

Bertha Acarapi, diputada MAS

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